16 de octubre de 2017

DE ARRIBA A ABAJO




Hace unas semanas escuché a Sebastián de Caro comentar “creo que la gran mayoría de las series de Netflix son pura trama, es como comer chocolate todos los días. Te voy a contar algo, ah, no mejor la semana que viene… ¡Ay que buena serie!”.
Conozco poco y nada del tema. La única serie que vi de punta a rabo es los Sopranos. Coincido con De Caro cuándo asevera que nadie vuelve a ver un episodio al tun tun de su serie preferida “el capítulo 4 de la temporada 2 de Breaking Bad no lo ves nunca más… sin embargo volvemos a ver el Padrino 2 decenas de veces”.

Un usuario, desde el más absoluto anonimato, se tomó el trabajo de editar el final de una temporada de los Sopranos y publicarlo en Youtube. Lo descubrí hoy buscando temas. ¡Un golazo! Reconozco las expresiones de los actores. No recuerdo con claridad que pasó en ese capítulo, pero si puedo recordar muy bien la emoción que me produjo.
El musicalizador estuvo afiladísimo. Thru and thru, una balada canturreada por Richards, su lento de Voodoo Lounge, el disco que trajo a los Stones por primera vez a la Argentina, sella la segunda temporada. La guitarra en sol abierto, la voz quebrada de Keith y el bombo de Charlie Watts encajan en cada fotograma mientras el travelling enfoca en plano detalle las caras de una familia mafiosa, sencilla, implacable en sus ritos y cuentas que brinda y sonríe - vaya a saber uno porque - y se reedita en mi memoria emotiva un momento de felicidad de cuatro minutos. Sergeym90, donde quieras que estés: ¡Muchas Gracias! 





14 de octubre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 14-10-17


FM 107.1 



Manual de perdedores | Sábado 14 de octubre

Literatura, erotismo y fútbol en la tarde de sábado. Abrimos el programa con un relato sobre el recuerdo de una fotografía y un homenaje a todas las madres. Hablamos sobre «Amor invertido» de Fernanda García Lao y Guillermo Saccomanno una novela escrita “a cuatro manos” a partir de un intercambio de mails que se convirtió en libro. Además de un recorrido sobre el comics y la tradición de la historieta. Guille nos trajo «Puro Fútbol» un libro como excusa para recorrer la vida del gran Roberto Fontanarrosa. Una mención al The Josua Tree Tour 2017 Xo de U2 para concluir con el capítulo 54 de este globo de emociones.



PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 54


8 de octubre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 07-10-17



FM 107.1 


Manual de perdedores | Sábado 7 de octubre

Si te lo perdiste, compartimos el capítulo 53. Hablamos sobre «La sexualidad de los Playmobil» el nuevo libro de uno de los conductores del programa: el escritor Pablo Mereb. Pablo presentó anoche En Terapia Resto. Bar Cultural su segundo libro editado por Textos Intrusos.
Recorrimos su obra literaria, los temas que nutren sus cuentos y oímos un playlist con canciones mencionadas en sus relatos. Gracias a Natalia Cardillo Natalia Veronica Bustos Jorge Hurst Pablo F. Fazzari Diego Tedeschi Loisa María Laura Prelooker Susana Cordoba Hernán Casabella Gabriela Rivero por los mensajes, a la familia Zoe 107.1 que es como nuestra casa y a July por su columna breve pero elocuente sobre Walking Dead. ¡Gracias a todos! ¡¡Felicitaciones Pol!!



PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 53


2 de octubre de 2017

EL GRAN TOM



En febrero de 1988 George Harrison invitó a Jeff Lynne, Roy Orbison, Bob Dylan y Tom Petty a grabar en su nuevo disco. De la zapada resultó la formación de un supergrupo integrado por grosos de verdad. Los egos y las pedanterías quedaron de lado y el rock and roll dijo presente en una década apabullada por el pop y la música bailable.

Murió Tom Petty. Partió un grande, uno de los Traveling Wilburys, el Barcelona del rock. 
En Wildflowers (1994), quizás uno de los mejores discos de la década, Tom Petty & the Heartbreakers (capitaneados por Rick Rubin) nos devolvieron un sonido categórico y rockero con la energía necesaria entre tanto charango y bongo que copó la parada del rock local en el albor de los noventa.

Una última cosa: cuando todo se vaya al carajo siempre habrá un disco de Tom Petty esperando en el winco. El hombre de Florida se suma al grupo ideal que rockea en lo alto. Elijo «Learning to fly» para despedir al maestro. QEPD.



Estoy aprendiendo a volar,
pero no tengo alas
descender es la parte más difícil.
Bien, los viejos buenos tiempos quizás no vuelvan,
y las rocas podrían derretirse y el mar podría arder.


30 de septiembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 30-09-17


FM 107.1 


Manual de perdedores | Sábado 30 de septiembre

Recibimos al alma mater del programa, al capo detrás de Textos Intrusos, el señor Hernán Casabella. Conversamos sobre música, libros y escritores. Recordamos los shows de The B-52's (1992) y Queen (1981); viajamos hasta Durazno y Convención en la música de Jaime Roos. Recorrimos Montevideo de la mano de Juan Carlos Onetti y una anécdota maravillosa sobre Obdulio Varela y Osvaldo Soriano. 
Transitamos por su obra literaria, el concepto de poemario y sus historias que tienen un común denominador que develamos al aire. Hablamos sobre los criterios para la elección del material editado por Textos Intrusos y concluir de esta manera con el capítulo 52 en la voz del gran Freddie Mercury. 
Hernán ha tenido una vida más llena que otras. Al ser poeta, la ha vivido intensamente.
¡Gracias Capitán!


PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 52


26 de septiembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 23-09-17


FM 107.1 


Manual de perdedores | Sábado 23 de septiembre


Abrimos con el recuerdo de dos programas ómnibus que se transmitían durante los sábados "Badía y Compañía" y "Sábados de la Bondad". En Literatura de todas formas: Enrique Ferrari, el escritor argentino premiado que vive de trabajar en el subte, hablamos de su novela “Operación Bukowski” y el desopilante policial de Fernando Cerolini “El día que secuestraron a Charly”. 

Nos visitaron los amigos y colegas de Ruta 40 para hablar de «El rock perdido: de los hippies a la cultura chabona» de Sergio Marchi. Yuly y Maxi nos trajeron su mirada siempre lucida sobre la tragedia de Cromañon, conversamos sobre el rol de la cultura rock y sus contradicciones para concluir con el capítulo 51 de este globo de emociones.


PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 51


18 de septiembre de 2017

WILD WILDE





La verdad siempre se revela cuando ya se ha ido todo el mundo. Después de tres años de la carta definitiva, el reportero la vio entre la muchedumbre de la avenida.
Ella estaba sola, elegante, meneando el flequillo con un tips que podría distinguir a muchos metros de distancia. Mientras vacilaba en acercarse, llegó un tipo arreglado y con un paso resuelto. Ella le otorgó un vistazo de enamorada. El la observó con ternura. Ella algo retraída se acercó, lo besó en la boca y posó las manos sobre sus pómulos. El periodista reparó en su anillo cuadriforme y plateado mientras marchaban como tejiendo un atajo hacia las escaleras del subte. No quedaron dudas, el lenguaje de la verdad es siempre sencillo.

Atónito distinguió la cartera Prune negra algo deslucida en la que ella encajó con fiereza una postal de la Atlántica de Río, una foto de Evita y un pedazo del periodista que sucumbía. Él sabía que al dejarla ir se desmoronaba una relación con ninguna prisa, buena conversación, besos con risas, y noches sin futuro.

Exhaló pausadamente. Sus piernas temblaban y ansiaban salir de allí. Su corazón, en cambio, le ordenaba quedarse un minuto más. Bajó por Carlos Calvo, se perdió entre las veredas de San Cristóbal y al llegar al departamento de Virrey Ceballos su mujer lo sorprendió en el hall. Lo vio llorar y le preguntó si estaba todo bien. El no respondió.
Al entrar fue directo a la cocina, buscó su taza y esparció dos cucharadas de café con azúcar. Lo asaltó un flash back de Pão de Açúcar. Batió y batió a un ritmo maquinal mientras dos lágrimas auxiliaban la mezcla. Unos minutos después se restableció y reveló a su mujer que estaba todo bien. La besó al tiempo que tomaba el primer sorbo de café y agasajaba a Cooke, su perrito pekinés. Durante años prefirió una locura que lo ilusione a una verdad que lo tumbe.

- Me separaron de la sección.
- ¿Por eso estas así?
- Fueron seis años...
- Bueno, ya estabas medio podrido de esas notas, o ¿no?
- Si, en sociedad está Patricia.
- ¿Y qué tal?
- Buena mina, labura muy bien. La conozco hace años.
- ¿Menos laburo ahí?
- Es diferente. Menos egos con que lidiar, más llevadero. Además vamos a poder viajar.
- ¿Las vacaciones quedan igual?
- Sí, sí. Hoy hablé de guita y de eso justamente.
- Bueno, amor.¿Por qué tan angustiado, entonces?
- Qué se yo.
- Cambiá esa cara. Una buena: Rosario va a cuidar a Cooke.
- Bárbaro, dame fuego.
- Me confirmo hoy. ¡Estoy feliz! Quiero conocer Río con vos, me dijeron que es un lugar alucinante…
- Y… Está bueno.
- ¿Fuiste? No me dijiste eso ¿Cuándo?
- De pendejo, con los pibes de la secundaria.
-¡Ay! ¿Con qué plata?
- ...
- Mostrame fotos.
- Más tarde.
- ¡Cuánto misterio, señor! Yo me encargo de las reservas de los vuelos, el hotel y las excursiones.
- ...
- Vos después me decís, dame una seca.
- Lo que vos elijas estará bien.

***

Después de diez años de sobriedad y abstinencia el diablillo interno golpeó las puertas de su abismo. ¿Dónde buscar?, ¿a quién llamar?, ¿cómo reaparecer en un circuito infrecuente y hostil?. ¿El Melli? No, no.

Pasó la noche sin dormir. Al día siguiente lo buscó en el facebook: Cristian “Melli” Szczepaniak. Tres fotos compartidas: El escudo peronista, una lengua de los Stones noventosa y un primer plano de su rostro con el ojo derecho malogrado. Era el. Vaciló un segundo. Solicitud de amistad, palo y a la bolsa. El Melli respondió y quedaron en encontrarse en un bar de la estación de Wilde.

- ¡Cualquiera, tigre!
- Aca tenes la plata. ¿Qué más queres?
- ¿Qué quiero? Que te tomes el palo.
- No te podes negar. Desde cuando sos tan moralista vos.
- ¿Mora qué? Vos ya no estas para esto, querido...
- ¿Por qué me hiciste venir hasta acá?
- Te apreciamos, pensé que venias a vernos. Además la Cata preguntaba por vo´...
- ¡Bueno si me aprecias dame lo que te pido o decime con quien puedo hablar!
- Porque te aprecio te digo que no. Las cosas cambiaron mucho. Ya no es como ante´.
- ¿Y cómo son?
- ¿Cómo son?, ¿Qué te enseñaron en la faculta´? Te la nombré a la Cata y ni mu.
- No podía cuidarla, Melli. Vos lo sabes bien. Vine porque confio en vos.
- No te puedo ayuda´, hermanito. Tomá, esto era de la Cata.

El periodista retornó de Wilde aturdido y con las manos vacías. Un oso de peluche era todo su bagaje. Dio vueltas como un trompo y se metió en una iglesia. Lloró como una mujer. Recordó al padre Tarcisio cuando en la parroquia del barrio lo estimuló a tomar vuelo. Con las pocas herramientas que tenía resolvió continuar sus estudios y salir de la sordidez que lo envolvía. Fue una estupidez regresar a donde ya no lo esperaban. La evocación de Cata, la hija de su hermanastro, lo atravesó.

Hace más de una década, el Melli le intimó que custodiara a su hija cuando quedó encarcelado. La mamá de Cata desbordada, una noche donde nadie la vigilaba, tomó de más. La hallaron muerta en el baño. Cata, de ocho años, dormitaba mientras su mamá fenecía. El entonces estudiante de comunicación social sobrepasado por la situación saltó corriendo de esa escena espantosa y no volvió jamás.

****

Finalmente el periodista salió de la iglesia luego de la expedición a su pasado en el sudeste sombrío. Cansado de buscar respuestas recordó la canción de Dylan cuando el nobel de literatura sintió que tocaba las puertas del cielo. “Knock-knock-knockin' on heaven's door”. Dios no le abrió. Caminó por Lima y entró a una pizzería Ugi´s. Ordenó tres porciones del cuerpo de Cristo y una botella tres cuarto de la sangre del Señor.

- ¿Dos o cuatro, amigo?
- ¿Sos sordo? Tres porciones, te dije.
- ¡Dos o cuatro, así de corta!
- Eh... Bueno, dame dos.

Repeat

- Two or four, my friend?
- Are you deaf? Three portions, I told you.
- Two or four, so short!
- Uh... Well, give me two.

Con la mirada vacía y acuosa, como la de los peces cuando van ahogándose fuera del agua, sació la sed del cuerpo y del alma. A la tercera cerveza acertó con un discípulo de Wild Wilde que le invitó una copa. Después de una charla extensa le indicó donde encontrar al Dios que buscaba. El Dios que no interroga y atiende de lunes a lunes las veinticuatro horas.

- Decile que vas de parte mía.
- ¿Me hacen descuento?
- Dale cabezón, nos vemos.
- ¡Gracias, loco!
- De nada, compadre.

¡A la mierda con el Melli!, pensó. Al calor de los alcoholes los desconocidos se vuelven amigos. El periodista, mientras se encauzaba al encuentro de Dios, recordó que debía preparar una nota atemporal para la sección sociedad del diario. Tomó su apuntador y rasgueó: La Iglesia del Inmaculado Corazón de María es el característico templo católico que corona el extremo norte de la Plaza Constitución…

- Linda chicas, eh.
- ¿Viste?
- ...
- Vamos a lo nuestro... Si queres podes pasar con alguna más tarde.

De una de las habitaciones irrumpió un ángel regordete duro como sanguche de tortuga que le habló a Dios al oído. Este cambió su expresión y le apuntó al periodista con voz firme.

- ¿Vos no sos el hermano del Melli?
- No.
- Mira, papito. No es nada en contra tuya pero tomatela.
- Tengo plata. ¡Te voy a pagar!
- Andate antes que los guardianes del cielo se pongan nerviosos.

El periodista ebrio y entontecido salió del lugar con dificultad. Al subir las escaleras advirtió un arcángel muy bonita que le resultó familiar. Ella lo observaba mientras escalaba hacia la puerta de salida. La joven, que no llegaba a los veinte, elevó su brazo derecho retraídamente y colocó sus dedos en V. Sus ojos se llenaron de lágrimas.
El aire de la calle lo despabiló en ambiguas horas que mezclan al borracho y al madrugador. Tomó un taxi - Carlos Calvo y Ceballos, por favor - y apoyo su cabeza sobre el oso de peluche.
El Melli tenía razón, las cosas cambiaron mucho. Ya no son como antes.