22 de junio de 2018

BLUES MOTEL


Hoy cumplí un sueño. Gracias a la generosidad del amigo y colega Mariano A Nieva en su programa El Jardín de los Presentes leí unas palabras destinadas a un músico que admiro desde muy chico: Gaba Diaz.
La voz de Blues Motel visitó los estudios de Zoe 107.1 y agazajó a la audiencia con un acusticazo soberbio. La radio una vez más me concede otro deseo. De la mano de la cultura rock atesoro otro momento alto que me llevaré para siempre. Otro sueño cumplido y van...


Gracias Pablo Mereb por el video!


6 de junio de 2018

HOYUELOS VACÍOS



Capítulo IV



A veces el tiempo y la memoria cambian un poco las cosas.


SESIÓN. DÍA 1

— Mauro, cuando amamos a una persona no la aceptamos como es, quiero decir aceptamos en la medida que responda a las coordenadas de nuestra fantasía.
— Yo estaba enamorado, Renato.
— No digo que no. Lo que digo es que estabas embelesado. Hipnotizado. Pienso en Vera y deduzco que habrá sido muy fuerte para ella ¿Me explico?
— ¿Fuerte?
— Si, de saber que si te llamaba vos saldrías a su encuentro corriendo. Había algo ahí de la necesidad, de tu necesidad, que se jugaba muy fuertemente.

Se dio vuelta la taba. Renato con su mirada transmutó mi opinión. “Cada paciente trae algo que se oculta y que desde su escondite se resiste a salir a la luz”
Inició la primera semana de junio. Un otoño frío, inconexo de vientos renovados. Hace cuatro años, un invierno de impaciencia y zozobra me apretaba el pecho. Hoy sé muy bien que la angustia enferma. Pasé de la angustia al dolor. El dolor cómo el inicio para curar. En la cama, después de un día productivo en revelaciones, repetí las mismas preguntas que me asediaron durante meses y las respuestas, en simple mode, fueron otras.

¿Qué acarrea a una mujer a llamarse a silencio luego de una carta escrita con el corazón en la mano? Se sintió agobiada. ¿Por qué tanta apatía después de doce encuentros? No fue apatía. ¿Por qué al mismo tiempo un amigo se revelaba tan evasivo? Pudo haber sido una coincidencia. 


SESIÓN. DÍA 2

— ¿Leíste a Dostoievski?
— Si, "Crimen y castigo" por la mitad y "El jugador" completo.
— ¿Y "El Doble"? 
—  No, ese no.
— Bueno, en esa novela Dostoievski abordó el tema de un otro. 
— ¿De qué se trata?
— Un funcionario disciplinado que entra en contacto con un tipo que es idéntico a él. Se gana su amistad, el tipo entra a trabajar en su departamento; pero enseguida este ‘doble’ suyo comienza a engatusar a los superiores, a poner en entredicho a su tutor y, finalmente, a provocar su caída en desgracia.
— Mira vos...
— Te pregunto ¿Qué sentirías de saber que existe un Mauro, conductor de radio, que tiene un hijo de la edad de Valen...? 
—  Es medio loco.
—  Creo que con este amigo se dio una relación de espejos.
— ¿Cómo es eso?
— Cuando observas algo que no te gusta de alguien, sentís desagrado y rechazo, eso indica que de alguna manera eso que te desagrada existe en vos, en tu interior. Es tu inconsciente lo que te hace pensar que el defecto sólo existe “ahí fuera”, en esa otra persona.

Renato resolvió en una baldosa como un enganche retirado en picado de futsal. 

— No entiendo.
— Quiero decir que estas proyecciones son válidas tanto para características negativas: odio, rencor, envidia… como para positivas: admiración, idealización, cariño… El mundo interno tiende a teñir el mundo externo con sus propias características. Este mecanismo psicológico tiene un papel interesante en el amor, Mauro. Le atribuiste a Vera características que sólo existen en vos.

***

Llegué a casa. Levanté velas y a partir del análisis de Renato franqueé mi inquietud. Resolví traspasar con los ojos entrecerrados sin saber con lo que me podía encontrar. Pero había una señal campaneando en la testa que me apuntaba como un mantra: ¿y si no fuera tan así? Lejos de abordar el tema de fondo mi cabeza insistía con la posibilidad de una infidelidad ¿Infidelidad? Si era una relación, sin etiquetas, sin compromisos y sin promesas. 

Supongamos que la cautivé paso a paso, chat a chat, y un maula, sin redes ni reservas apuntó al botín que codiciaba. ¿Cuál es el problema? Es una mujer después de todo ¿Porque no habría de desearla si Vera era preciosa? 

A diferencia de la relación con la Colo, Vera me movilizó. La Colorada, bellísima también, fue un amor que no franqueó dos estaciones. Breve, urgente, y fuera de tiempo con un desenlace anunciado. 
Por un lado, mi paternidad, cumplir horarios, sin un minuto de más para retirar a Valen y manejar a las corridas para llegar a los dos programas, hecho trizas y una voz fantasmagórica en el stereo del auto que rezaba "Dejo la cicatriz abierta por si decides doler"
Por otro lado, la vida de la Colo suscrita por una orientación espiritual con tardes libres entre terapias individuales y grupales, gym/yoga/ayahuasca, una carrera inconclusa y crueldades inesperadas. Distintas prioridades. No estaba enamorado. Esa vez no arrojé el corazón a los lobos. Fue vital transitar con freno de mano para desandar a tiempo.


***

La sesión de hoy me gustó. Renato desmenuzó con maestría palabra a palabra mi obstinación a través de preguntas que encuadraron en la charla. Preguntas que fueron claves para entender una comparsa de vanidades y falencias y acertar allí con una verdad puesta en frases.


SESIÓN. DÍA 3


— Siento que en un punto idealicé a Vera.
— Fue así. Para Freud, en el enamoramiento la idealización tiene una gran influencia y es esa idealización de la persona la que hace que se sobrestime, Mauro. Te parece ser superior al resto y no tener defectos.
—  Lo sentí así. ¿Entonces fui un boludo bárbaro?
— NO. El tema fue la intensidad. Amabas de modo tortuoso. Ahora sos otro. Hiciste un cambio muy fuerte. Vera se habrá sentido abrumada por tu forma de quererla. Yo creo que lo sentiste en ese momento. El amor es un pacto dónde dos deciden engañarse para sentirse bien — dijo Renato y me quedé callado.
—  A ver. Hagamos un poco de historia ¿Cómo empezó todo?
—  Ella me gusteó mi foto de perfil.
Renato se reclinó hacia atrás como si predispusiera a oír con esmero.

***

La secuencia se alargó con una charla virtual pasadas las diez de la noche y concluyó a las ocho de la mañana. Las noches de feriado llegan como amenazas secretas. Conversamos de todo. Fue arduo sacarle más de dos líneas mientras yo tipeaba ligero como una pluma. Paseamos por varias evocaciones: El pasado en común, los hijos y el divorcio. Compartimos gustos por la lectura y por la música. Coincidimos en autores y discos ¡Flotaba! Recuerdo que hablé bien de Dante.

— ¿Quién es Dante? — indagó Renato.
— Un ex compañero de TEA.
— Bueno, ya hablaremos de él. ¿Todo fue por internet?
—  Si, más de nueve horas…
—  ...
— Yo estaba fascinado. Escribía como si fuera la última charla. Quería contar todo.
— ¿La invitaste a salir?
—  Sí — contesté con seguridad.
— ¿Querías verla?
— ¡Quería verla, claro!
— Contame como fue la primera cita.

Un almuerzo en Galerías Pacifico, un café en el Havanna de Florida y Tucumán...


... El mejor encuentro por las miradas de ojos limpios, la falta de poses y el descubrimiento. Los dos huimos un instante de nuestra rutina. Un almuerzo que perduró tres horas. Esa tarde me encantó con su pestañeo mientras sus hoyuelos se descubrían por vez primera. Una mesa redonda fue nuestro universo. Una charla paralizada en mitad de camino hacia una conclusión desconocida; un resto de café en la taza que por alguna razón nunca me atreví a apurar hasta el fondo.
Después, muchos mensajes. Largas charlas. Recorrer el teclado de punta a punta sobre un abecedario roído y nosotros sin vernos. Un llamado entre fuegos artificiales, sidras y una canción de Sabina. Sentí al concluir la conversación que Vera no era una mujer más. Fui feliz.
...Un enero inestable donde especulé que todo terminaría. Con el nuevo año asomaría Luciana.
— ¿Luciana?
— Sí, Luciana. No te la había nombrado antes. Ella atenuó la desazón de la espera, con palabras verdaderas como mimos pactamos una cita que concluyó en mi departamento. Una relación con ninguna prisa, buena conversación, besos con risas, y noches sin futuro. Tuvimos muy buen sexo, al que no iba a abdicar, mientras Vera me mantenía a fuego lento.

... Llegó mi cumpleaños y un júbilo insospechado acaparó mi pecho. El primer festejo con Valen, dos colegas de la radio, amigos, mi hermana, globos, empanadas, torta y Judas Iscariote de elegante sport. Vera llegó antes de la medianoche con un King Malbec en su mano y un beso a flor de piel. Un festejo sin golosinas ni piñata, con un souvenir de piezas de platas alojadas en el bolsillo de uno de los invitados.

Alcanzamos un febrero de vacaciones cruzadas, de recados en letras sin moldes. Más encuentros con Luciana, cada vez más apasionados. El día de la mujer experimenté una forma de la felicidad en la distancia perfecta entre las bocas y los sexos con las piernas de Vera entrelazadas a las mías. Marzo de retornos al programa, a la exaltación y a las caricias. Visitas entusiastas de transpiración y abrazos sostenidos. Nos amamos y apagamos el televisor como negando la realidad. Unidas en la almohada nuestras cabezas apostaron a un pleno.

Más tarde, en la agonía de abril Vera proyectó un «te quiero» escrito entre viajes a Formosa y besos al centro de mi patria musicalizados por canciones de Gilda. La pelea de Maidana versus Mayweather. A los ponchazos, contra las cuerdas, como para echarle una gota de nafta a un tanque gasolero recibí otro «te quiero» que sacudió el motor y movió la aguja.

Mayo de frío. Mucho frío y Luciana al pie del cañón. Luego de una serie de nones decidí no tomar más... la iniciativa ni un papel. Nada más que un beso fueron sus palabras. Una carta sin respuestas. El silencio como puñal.

— Renato, Vera me sacó del letargo. Fue el taxi que me sacó de un lugar donde no podía ver la salida, en un auto sin ruedas y un chofer que resulté ser yo. 



SESIÓN. DÍA 4


— ¿Qué te duele, Mauro?
— Duele tanto la pérdida de un amigo, como el desamor de una mujer que quería mucho. También es cierto que casi no la conocí. Con Dante me formé. De todos modos, costó no verla más. Me pregunto a veces: ¿Habré sido el puente para que ellos se encuentren?
— ¿Vos crees eso?
— Creo que... Quizás, bueno, no sé.
—  Y si fuera así…
—  Así, ¿cómo?
—  Que Vera y Dante...
—  Me daría bronca.
— ¿Bronca? Vos estabas con Luciana...
—  Sí, pero bueno.
—  Las querías todas.
— Estaba hecho mierda.
— Te angustiaste
—  No, qué sé yo. Ya está.
— Mira, yo creo que no pasó nada.

Con Renato hay una complicidad de años de terapia. En una sesión normal un analista no debería opinar, pero con Renato todo es posible.

— ¿Sí?
— Te hubieses enterado — respondió Renato de modo tajante.
—  ...
— A lo sumo él la buscó, pero no concretó. Y si concretó. ¿Cuál es el problema? Por lo que describiste la semana pasada Dante no fue tan malo. El pibe te quería, te enviaba cartas, libros, cassettes cuando te fuiste a Mar del Plata.
—  Pero eso fue hace mil años.

***

—  Bueno. Contame lo último que recordas de él.
— Últimamente se mostraba quejoso e irritado. Criticaba y cuestionaba el progreso de sus amigos. Un tipo celoso capaz de contarle a Vera lo de Luciana. Me lo puedo imaginar.
— ¿Por qué?
— Porque era capaz. Capaz en la adolescencia de sacar de la galera un razonamiento lúcido y la madurez lo encontró capaz de deslizarse de esa lucidez temprana a la brutalidad de los resentidos. 
— ¡Caramba!
— Era capaz porque Vera le gustó afirmé sin pensar.
—  Eso no lo podés saber.
—  Vi como la miró en mi cumpleaños.
— ¿Te enojaste con él?
— Sí. Le dije en la cara que hacerse el galán con una mujer que está con un amigo no está bueno.
— ¿Por qué le dijiste eso?
— Porque primero me llamó para quejarse de un colega, ex compañero de TEA, que vino a mi cumpleaños con una mujer que no era su señora e insistió después cuando vino a casa. Me dijo indignado: "¿Qué va a pensar Vera?"
— ¿Se conocían?
— ¡No, para nada! Ahí le dije que a mi no me molestaba, que el chabón podía venir con quien quisiera porque era mi casa, ya sea con un perro, un elefante, un enano o un transexual y en todo caso lo que si me hubiese molestado (y mucho) es que se hiciera el galán con una mujer que está conmigo.
— ¿Qué te respondió?
— Nada, se quedó callado y se puso colorado como talón de cartero.
— ¿Y después? ¿Lo volviste a ver?
— Cada vez menos. Unos meses después le levantaron el programa. No me escribió más y yo tampoco.
— ¿Porque crees que deseaba tanto a Vera?
— Porque creo que en realidad no la deseaba tanto a ella…
— A ver, a ver...
— Dale ¿Me estas cachando?
— En serio. ¿No la deseaba a ella?
—  Si y no.
— ¡La deseaba porque estaba con vos! lanzó Renato.
— ¡Sos jodido vos tambien!
— Era una relación de espejos. Los dos competían, vos también harías lo tuyo.
— Creo que el sintió que yo le robé algo que era de él. Cuando logré despegar, tuve un éxito y estuve con una mujer que a él le gustó...
— No creo que sea así. El habrá concretado cosas que vos no. El tema que vos le saliste conductor y hacedor de tu propio programa. 
—  Puede ser...
— ...
— Tenía todo el potencial. Fue el mejor alumno de TEA de nuestra camada y de golpe se convirtió en un tipo jodido, rencoroso.
— ¿Y Vera?
— ¿Vera?
— ¿Qué sentís por ella?
— ¿Ahora?
—  Sí.
—  Hoy es un recuerdo. Un hermoso recuerdo.
— ¿Y Luciana? 
— ¡Lo mejor que me pasó en la cama hasta ese momento!
— Quiero que la próxima me cuentes más de ella. ¿Volverías a hablar con Dante?
—  No. Ya está.
— Yo creo que hoy recuperaste un amigo. Mientras te escuchaba pensaba que quizás puedas recuperarlo.
—  No sé. No, no. A la distancia, siento que me hizo un favor.
—  No entiendo ¿porqué?
— Porque era mi amigo y si ella se prestó al jueguito es de mala mina. 
— Me parece que estas exagerando un poco.
— Me hizo un favor al sacarla del partido   dije sin responder a Renato  Con una mujer así, no se llega a ningún lado.
— No pienso eso.
— El chabón me jugó por atrás. 
— La verdad, no lo creo así.
— De todo modos eso ya no duele.

Hice una pausa y Renato me esperó. Él sabe esperar. 

— Para ser sincero a veces lo extraño. 
— ¿Sabés? Noto un cambio importante en tu voz. Me gusta. Oigo otro tono. Vamos dejando por hoy. La próxima me contas de Luciana.
— Si, ¿Me haces la receta?
— Claro. Lo único que te pido que si tomas la medicación no la mezcles...
— Dale Renato. ¿vos también?, ¿ya empezás?


La verdad es el único instrumento para destrabar el dolor.




3 de junio de 2018

MANUAL DE PERDEDORES | 2 DE JUNIO



FM 107.1 



Nos visitó Diego Tedeschi Loisa, escritor, corrector, poeta, periodista y un defensor de esos que más te vale que corras la patita porque te la vuela.
Publica desde 1986, aunque esta info resulte sospechosa, pues uno lo ve y dice al toque “pero si es un pibe este chaval”.
Poemas al agua, Cuentos a la crema, Escritos granizados, fueron algunos de sus hits. El éxito no lo abandonó cuando se pasó a las huestes de Textos Intrusos, la Motown de las editoriales independientes argentas: Escribir poemas, Las palabras del fuego y Nueces y refugios. 25 cuentos gays para un día de lluvia sonaron en todas las radios, ¿se acuerdan?
¿Y ahora qué onda, güey? El artista conocido como Diego Tedeschi Loisa llegó a nuestros estudios (bah, en realidad es el estudio de Pato) para contarnos sobre su nuevo larga duración de 3 lados: Azules en el Deck.




PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 75



26 de mayo de 2018

MANUAL DE PERDEDORES | 26 DE MAYO




FM 107.1 

Literatura de todas formas con Pedro Saborido y su libro “Una historia del fútbol, 12 circunstancias discutibles, 5 episodios inverosímiles jamás contados, 4 heridos, 2 de muzzarella, 3 de fainá, 6 cortados mitad y mitad, 1 almendrado y coso” Les contamos sobre la presentación del nuevo libro del poeta y escritor Carlos Caposio “ La poesía copó las calles en la Biblioteca Nacional. Estuvimos cubriendo la 33 edición de Ciudad Oculta Rock. Tuvimos en exclusiva testimonios de los organizadores de este evento que se organiza desde 1985. Laura Dalto Fotóloga  nos adelantó cómo vienen los preparativos del esperado Ciudad Oculta Rock - El Documental.




PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 74


20 de mayo de 2018

MANUEL DE PERDEDORES | 19 DE MAYO




FM 107.1 



Literatura de todas formas con «La Historia Argentina por contada por mujeres». 
Este libro de Gabriela Margall y Gilda Manso surge de la necesidad de restituir a las mujeres su papel protagónico en la historia. Este primer tomo analiza documentos de la época que expresan voces femeninas de todos los estratos sociales y de todas las regiones del país.
Además, el soul, el género más viejo del pop, contado por mujeres.
Agenda: Carlos Caposio presenta La poesía copo las calles en el Museo del Libro y de la Lengua de la Biblioteca Nacional.
23 de Mayo. De 19 a 21. GRATIS




PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 73

13 de mayo de 2018

MANUEL DE PERDEDORES | 12 DE MAYO


FM 107.1 



Le agradecemos a Camilo Sánchez por su visita Manual de perdedores y haber compartido parte de su vasta carrera, su gran pluma, sensibilidad narrativa y su calidad humana…

“La literatura nos da la oportunidad de seguir escribiendo hasta nuestra última tarde”
“Escribo para tener un estado de atención mejor que el que tengo, para llegar a saber cómo estoy de ánimo”
“En la poesía es muy difícil la mentira”
"La literatura salva"




¡Escuchá el capítulo 72 ACÁ