26 de enero de 2018

N☀CHE



Salir a la calle y enfrentar una arteria tan concurrida puede ser un problema durante el día. 
La aglomeración de gente que circula, la columna inacabable de automóviles que desfila en inquebrantable marcha, bocinas estrepitosas y el chillido de los semáforos sonoros es un porrazo para los sentidos. 
Por la noche el paisaje se transforma. Tiene sus preeminencias. El bar Santa Lucía cierra sus puertas a las 4 am. Vivir sobre una avenida espaciosa e iluminada tiene sus ventajas. Ahora resido sobre una calle desértica. Además del silencio, tiene un aspecto positivo, me ordena el día. Antes de las nueve de la noche hago las compras y a partir de las diez permanezco en casa.
Lo revelador es cómo se renueva la óptica cuando se alcanza un objetivo crucial: el techo propio. El abuelo Nicanor decía "más vale rancho propio que palacio ajeno". La autoestima se vigoriza. Después de 23 años abandono las renovaciones, los planteos de propietarios crueles, inmobiliarias ruines y el pago de expensas extraordinarias por arreglos fraudulentos. Ahora que lo pienso, no extraño tanto las bondades de Saint Joan .

***

Conquisté lo que fantaseé desde los diecinueve años cuando concluí emprender una nueva etapa. Tuve que vender mi auto pero ese no es un brete. Camino un poco y me topo con una parada. La boca del subte queda a cuatro cuadras.
Al sur y al norte coexisten dos vastos espacios verdes: la Plaza Garay, a sólo media cuadra y la Plaza Alfonsina Storni, más abierta que serpentea la autopista 25 de mayo. Espacios variopintos donde ensaya una murga en la previa del carnaval, un bebé emprende sus primeros pasos, dos señoras mayores cuerean al que pasa, un puber coloca una tuca en una cajita de fósforos para consumir lo que queda y un transa cogotea como espectador de un partido de Grand Slam. Acertar con tantos árboles alrededor es un privilegio, sobre todo en verano. 

***

Tanteé varios lugares para afirmarme a disfrutar de un cortado y escribir. En el café flemático de la YPF de San Juan y Solís esbocé dos líneas a propósito del tango "El pescante": 

Yunta oscura trotando en la noche, 
latigazo de alarde burlón. 
Compadreando de gris sobre el coche
por las piedras de Constitución

Apareció un verso ramplón: ¡Qué remotas quedaron esas estrofas! Ya ni las piedras están. ¿Existe un Manzi entre los milenians? ¡Avisen!, porque que ya no quedan. 
El lugar posee la serenidad que preciso y una vista a la avenida inmejorable, a saber, ver y que no me vean. 
Si de voyeurismo se trata, allí está mi vecino Miguel, el único con quien intercambié un diálogo. Miguel no supo decirme dónde encontrar un buen bar. Él para en la cuadra, de allí no se mueve. Para mi vecino pasé de ser el inquilino al "muchacho" del 1º C. Miguel es chusma y cizañero, con sagacidad aísla del coloquio de palier a los inquilinos cuando se arriman.

—    ¿Compraste, pibe?
—    Sí, Miguel.
—   Te felicito. 

***

Miguel es jubilado. Manejaba un taxi. El tipo se planta en la vereda, sube y baja a la bicisenda y carpetea todos los movimientos como el mono de Toy Story 3. Miguel es poliglota. Dialoga con todos: pensionadas que desfilan al supermercado chino de Cochabamba, cartoneros, pungas, travestis, prostitutas y policías de la comisaría 16 en la jerga que el parloteo requiera. La condescendencia que desarrolla con la ley es repelente.
Todas las mañanas lo saludo cuando salgo a trabajar. Para Miguel, siempre estoy o muy abrigado o muy desabrigado. ¡Ni hablar si esta nublado! « ¿Y el paragua?»

— ¿Por qué no duerme un rato más, Miguel?
—¡Ya voy a dormir cuando me pongan el traje de madera! — dice mirando al cielo  ¿Cuándo te vas a afeitar esa barba?  remata.

***

Cada mañana, de modo autómata, me arrojo hacia la boca del subte. Paso por la Plaza Alfonsina Storni. Siempre advierto un perro negro de mirada triste en la entrada de Virrey Cevallos. La primera vez que lo distinguí entre la gente estaba comiendo de la basura. Me dio lástima y ensayé un meneo para acariciarlo. El animal me enseñó sus dientes puntiagudos. Natural, no se toca a un perro desconocido cuando come.

***

El fin de semana pasado, después de varios intentos, accedió a aproximarse retraídamente. Yo estaba vestido con una remera, bermuda y zapatillas. Es extraño, en la semana no me pasa cabida. 
En un soplo vislumbré la subjetiva del perro negro: debe ver un hombre desencajado circulando con camisa, un bolso y cara de pocos amigos. Como los perros callejeros, cuantos más palos recogimos, menos cedemos. ¡Lo entiendo a Noche! Ah, le puse Noche porque tiene el pelo de color canela en la cara y las patas pero el lomo es de color negro azulado. Tiene los ojos como dos botones oscuros y pequeños que miran muy atentos. Noche accedió a mis agasajos. 

***

En la semana paso a las corridas por la plaza subsanando en mi cabeza lo que hice y rumiando en lo que haré. Los sábados estoy con Valentino en modo presente. Estoy en su frecuencia. 
Este domingo llevaré la última novela de Sándor Márai, mi mate y leeré bajo la sombra de un ombú en la plaza para perros. 
Noche también es propietario. Conquistó solito su lugar. Ya lo veo venir. Se aproximará y permanecerá a mi lado. — ¡Hola!, no me mires así. ¿Qué te pasa? ¿Trajiste comida? Solo galletitas. No me gustan. ¿Adónde dejaste el disfraz? — Él sabe estar en silencio. Es un buen anfitrión.

Resultados de búsqueda


***
— ¿Es tuyo? ¿Estás seguro, no?
— Mavale.
— ¿Estás seguro que no muerde?
— Sí, doña. Quedese tranquila.
— Bueno, mañana te traigo algo de plata. 
— Sí, sí. Porque me los sacan de lamano ¿vió?. Esta raza es muy buscada.
 ¿Qué raza es?
  Es una pulenta, doña.
— ¿Estás seguro que no muerde, no? Mirá que tengo nietos chiquitos.
  Está todo bien. Ladra cuando lo bardea otro perro nada má´. Si pinta algún cobani de la 16. ¿Uste´es del barrio, no?
— Si, ¿porqué?
—¿Conoce al viejo de Ceballo? 
— No, no. Eh, Mig...
— Seee. Ese vigilante... Ese botón nos manda la trulla cuando estamo´ con los pibe´...
— Es un buen hombre. Bueno, quizás tuvo una mala experiencia con algún policía, pobrecito. No es nada.
— Capá. Ah... también si pasa un chabón.
— ¿Chabón?
— Uno de barba. Es nuevo. Anda con un pibito. ¿No lo vió? 
— No.
— Le pusimos Clarquen. 
— No sé quién es.
— Uno que se hace el importante...
— ...
— Empilcha bien como eso periodista de la tele ¿vió? Los sábado juega a Superman con un pibito. Son iguale´. 
— Debe ser su hijo. Bueno querido, mañana te traigo el dinero ¿Cómo se llama? ¿Qué nombre le pusiste?

***

Hace días que no lo veo. Deliberé en garabatear algo en mi cuaderno. No se me ocurre nada. ¿Porque será que el único motor para escribir sea por cosas que no están? Casi siempre escribo de faltas más que de sobras. Uso como arcilla para montar mi escritura las cosas que he perdido: el amor, la ilusión, la juventud, la fé poética. ¿Cómo sería la poesía satisfecha, la poesía del hombre que ha conseguido todo en la vida? 
Extraño a Noche. Bueno, por lo pronto tengo un impulso para escribir. Hace un tiempo que rebuscaba un estímulo.


***
Miguel, que todo lo sabe, me contó que una señora a la que él le arrastra el ala “adoptó” un perro de la calle. 

— ¡Vos sabes que no parece callejero!

Justo ayer observé cómo la señora paseaba por San Juan con Noche atado por una correa. ¡Qué garrón! Al principio dudé. La encaré resuelto e improvisé una explicación. Pretendí revelarle que había sido estafada. La vieja ortiva empezó a vociferar como una loca y unos segundos se arrimó un policia. 
Le manifesté al oficial que me había equivocado y me fui ante la mirada de Noche. Fue como si me expresara “tengo comida y casa. Andá. Me pudrí de revisar los tachos. Discúlpame, amigo, el sistema me derrotó” 
Su atisbo me lo indicó todo. Ningún otro ser humano me había mirado así desde que me mudé. Entre los vecinos sólo me he cruzado con miradas furtivas, o de momentánea alegría, miradas de superficie, más o menos mentidas. Miradas inquisitivas. 
Noche me miró a los ojos largo tiempo y esperó que yo le correspondiera con una mirada igualmente honesta, honrada, profunda, interesada, curiosa, digna. Con una mirada perruna. 
La vieja con su dinero compró un muy buen perro, el cariño por Noche y el tiempo dirán si compró además el meneo de su cola.






12 de enero de 2018

MUCHOS MITOS





Caravana desde el Sur de la ciudad, doble combineta de colectivos para llegar hasta el centro como si los goles solo sumaran si tirábamos tres paredes antes de patear al arco.
Llegamos a Castro Barros 75 con dos bondis: el 80 y el 86. Caímos temprano para comprar las entradas anticipadas a ocho pesos. Al alcanzar la ventanilla se arrimó un muchacho grande. Grande para nosotros. Había más gente. Tres chicas de Hurlingham, unos vagos de Lanús y otro grupo de chabones bien vestidos que compraron y cruzaron para las vías. El tipo grande nos sonsacó de dónde veníamos y cuando salimos hacia la calle nos mangueó un trago.

— Somos de Lugano, ¿vo?
Esperó y prendió un cigarro. — De Hurlingham.
— ¡Hay unas minitas de tu barrio! — comenté buscando un celestino.
El tipo se quedó callado y taciturno como tratando de recordar algo. Le invitamos de nuestro Algarves corazón. Le entró con ganas, trabó una conversación, nos agradeció y se fue.

Hicimos tiempo en la vereda con las entradas anticipadas en mano. Llegó la hora del show. Ingresamos y a la hora se encendieron las luces del ring side de la Federación de Box. La banda abrió con un reggae instrumental. Sobre el escenario, parado frente al micrófono y mirando a un punto fijo reconocimos al hombre de la vereda, el tipo de Hurlingham.
Hasta ese momento las figuras de la música pop y de la escena del rock local eran posters de Pelo para mí. Escalaban sobre sus ropajes con lentejuelas, afeitados y bien maquillados.

— Mira, el chabón de hoy. ¡Es el cantante de Las Pelotas, bolo! — me dijo uno de los pibes. 

Iniciaron el concierto con «Muchos Mitos». Quedamos hechizados escuchando una música diferente, letárgica, que traía el aliento del mejor Sumo en el groove. Desde aquel recital, «Corderos en la Noche» fue uno de los cassettes que más escuché en ese año 1992 y me aventuro a decir uno de los discos que más oí en mi adolescencia.
No viajamos en el avión de regreso de Perón al país, ni bebimos una ginebra con Luca. Compartimos un Algarves corazón! y un minuto memorable con Alejandro Sokol. El Bocha. Tipo creíble, claro y llano. Sincero, arriba y abajo del escenario. Otro mito. Muchos, tantos, que ya perdí la cuenta.




3 de enero de 2018

BUEN VIAJE





—¿Es La Nueva Luna? — curioseó Fredy.
—Sí, amigo — respondí. 

El gordo Maxi, poeta de Jesse James, decía: Música tropical mamamos en nuestra tierra matancera. Con cumbia recorrimos los pasajes de un viaje marginal. Con los timbales de base en el latir del pecho nos arrojamos a copar la Capital hasta que llegué el primer bondi que empalme con la General Paz.

En los ochenta oír cumbia era grasa. De la noche a la mañana concluyó Badía y compañía y la música tropical tomó la posta de las tardes de sábado. Ricky Maravilla rodeado de figuras almorzaba con Mirtha y Alcides cerraba "Ritmo de la Noche" colgado del tiragoma en el prime time dominical. Era una expresión opuesta a la cumbia que hoy se extiende en los barrios bajos del conurbano. Canciones pegadizas entonadas con letras elementales, ayunas de lo que acontecía ciertamente en las calles: desigualdad, pobreza, marginalidad. 
Una década más tarde, a la movida tropical en particular y a la industria en general, le explotó en la mano un boom que no advirtieron con grupos emergentes de barrios periféricos: “Flor de piedra”, pioneros de la cumbia villera, “Yerba brava”, “Meta guacha” y “Damas gratis” con una lírica en la trinchera que inició Omar Shane como parte de un nuevo lunfardo. Las letras empezaron a ser más duras, crudas y a reflejar tópicos carcelarios y sexuales. 
A la cumbia villera le pasó lo mismo que al tango: la negaron y la ridiculizaron. Los boliches de la movida tropical ¡estallaban! y los discos originales se grababan en CD truchos. Los tiempos estaban cambiando.

En unas semanas, Pablo Lescano y su banda "Damas gratis" compartirán escena en Lollapalloza, con Pearl Jam, Red Hot Chili Peppers y The Killers en un festival que en sus comienzos ofrecía bandas de rock alternativo, indie y punk rock.
Lo que ayer fue grasa hoy es cool. Como el gamulán, las videocámaras vintage o los discos de vinilo que están volviendo a nuestras vidas. Seguro habrán sentido el viejo proverbio que habla del karma, ese ciclo vital en donde "Todo vuelve".

***
La moda efímera persiste como un barrilete en Necochea. La movida tropical no fue la excepción. Entra y sale de los espaces exclusifs hasta que a la máquina de picar carne no les cierren los números y los lance a la postergación. Sin embargo, La Nueva Luna, Antonio Rios y Gilda siguen vigentes y taconean en los parlantes de los barrios desheredados y de muchos artistas que desfilaron en los festivales más importante del mundo ya nadie se acuerda.
La evocación del pasacassettes con el cabecal tullido de mi Fiat Duna acapara mi repaso sensorial mientras suena La Nueva Luna en la música funcional de la ex terminal de ómnibus. 
Una camarera preciosa limpia la mesa con su franela rociada con Lysoform al tiempo que apoyo dos cervezas frías con una cazuela de queso. Acomodo mis cosas en una silla contigua y aprovecho para advertirla de pie a cabeza. Sirvo un vaso. El atardecer se asoma por un ventanal. Repiquetea «Ahora te vas» en el patio de comidas del Paseo Aldrey. 
Mis pies se independizan del cuerpo, clavan un espontáneo pasito tun tun y se sacuden debajo de la mesa. ¿Se copará la camarera a bailar un temita? 
El shopping marplatense no tendrá el shuffle de Jesse James, pero es un bello modo de conmemorar los buenos tiempos al son de los timbales y las seis cuerdas del Mago. Levanto mi vaso y brindo con mi amigo Fredy por la cumbia... cumbia de la buena. ¡Buen viaje, Chino!




23 de diciembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 23-12-17





ULTIMO PROGRAMA DEL CICLO
Solo palabras de agradecimiento, a toda la famila Zoe, a todos los escritores que nos han visitado e ilustrado con sus miradas siempre tan personales. También agradecer especialmente a Patricio Fazio por abrirnos las puertas de la radio y decirnos “chicos, me encanta la idea, para adelante”, así fue como durante 16 meses consecutivos vinimos cada sábado a hacer lo que más nos gusta de la mano de Maxi Besana en la operación técnica que hace que todo salga redondito al aire.
Esperamos que el 2018 traiga consigo una sociedad más equilibrada y más igual. Ese es nuestro deseo para éstas fiestas... Nos vemos en marzo ¡Salud!


Podes escuchar el programa 63 haciendo click ACA



22 de diciembre de 2017

EL ÚLTIMO CHUTE




La llamé a casa como todas las navidades (ella no se hubiese habituado a un teléfono móvil). Atendió la misma voz carrasposa de todos los diciembres. Esta vez, me expuso que conocía a alguien que podía ayudarme. ¿A mí? ¿Quién se cree que es?
La llamé como todas las navidades con #31# para que no sepa de donde llamo. Ya voy, ya voy. La llamé como todas las navidades porque… La voz de esa mujer usurpó la línea. Hace nueve años que atiende un teléfono que no es suyo. Debería haber una ley que impida utilizar un número que fue de otra persona. Es como si alguien de más o menos mí edad y mis rasgos físicos resulte el dueño de mi número de DNI.

La llamé porque lo paladeo segundo a segundo, hasta que llega el "ya le dije que aquí no vive ninguna..." porque hay un hálito, como el soplo precedente a otro ataque, el temblequeo, ese fárrago de placer y dolor, donde imagino que me ella me dirá: “Hola hijo, ya te voy a buscar”
La llamé porque de repeticiones vivimos, de repeticiones están concebidas las películas con fotogramas obedientes y mínimamente disímiles que al montarlos dan la idea de movimiento. Hace años que soy como esas representaciones incrustas, dopado, inanimado, fuera de foco. Soy sólo una idea de movimiento. Quiero arrojarme al siguiente fotograma pero la editora es muy celosa de su obra; censura mi propio film, mi propio largo (corto) metraje con una tijeringa en la mano. Es como mi propia Miguel Paulino Tato convertida en Super Saiyan Dios con guardapolvo celeste.

La llamé porque sé que nada transcendental puede pasar hablando por teléfono. ¿Qué tiene de malo que tintinee una campanilla? Salvo una llamada en el alba que comunica el peor desenlace. El resto de las cosas suceden al cortar.
La llamé porque sé que ya no responderá. La llamé porque hoy fue la última navidad en marcar 6225790. Voy extrañar esperar. Esperar es lo único que me queda. Espero, sólo espero. Voy a sepultar los números en el patiecito del taller. A ver si alguno me lo roba. ¡Que se vayan al carajo, che! Voy a despedir mi número de siete cifras. El finado Bernabé quería más a sus números que a la mayoría de las personas. “La decena del veinte es la más salidora, boludo. La quiero, boludo. Me compré cinco autos”. La llamé porque es el único número que recuerdo y exteriorizo cuando me piden una cifra de siete dígitos.
La llamé porque la característica 622 era de Villa Celina, y allí convivíamos los seres más trastornados y hermosos de La Matanza (avanza). La llamé porque al marcar (si marcar, así decíamos, ¡que me miras! Y decíamos tubo también, gil de goma) el 622, mientras el disco del teléfono giraba pesadamente, ¡Ay, qué primor! pensaba en Rosalía, en su voz al atenderme. Ella era la única que me tenía en cuenta.

La llamé porque los ocho segundos (los conté, si lo hago más rápido serán siete y el cosmos maniobrará a mi favor) que tardo en tocar los numeritos en el celular que encontré en el patiecito del taller son maravillosos. Es como el último chute, el pico que se pegó Séneca cuando dijo que es más deseable una hermosa muerte que una larga vida. La daga ya no tiene filo, rebota en mi piel curtida, cubierta de la mierda de este lugar, de los golpes, del barro de la General Paz, del off y de teléfonos que suenan en habitaciones vacías. La llamé porque quiero decirle algo en secreto (quiero ir adonde vos estas) Tengo el atajo hacia ella en la tijeringa de la Tato. La llamé porque si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco.







16 de diciembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 16-12-17


FM 107.1 


Abrimos el penúltimo programa de este ciclo con un relato sobre Mar del Plata, el hombre araña y el trencito de la Plaza Colón. En Literatura de todas formas hablamos de «Un Renault 12 de otro planeta» de Sánchez Mariano. Una hábil y fresca nouvelle, una habitación de doble entrada, a la cual se puede ingresar tanto por el absurdo como por el costumbrismo de un pequeño pueblo del interior. Nos visitó la poeta, profesora y licenciada en Letras Cecilia Maugeri. Nos contó sobre su taller de escritura, técnicas y de sus libros “Malapalabra” “El Visitante/The visitor”, “Caballos” además de la antología publicada por Textos Intrusos «La máscaras de la crueldad» coordinada por Cecilia que se presentará hoy en Tano Cabrón - Teatro & Bar. En un programa colmado de automóviles sellamos con el recuerdo de Chuck Berry a propósito de los fierros y el rock and roll con “Jaguar and Thunderbird”



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9 de diciembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 09-12-17



FM 107.1 




Manual de perdedores | Sábado 9 de diciembre. 


Para quienes no pudieron escucharnos, abrimos el programa con la visita de Ali Llobet, hablamos de la antología publicada por Textos Intrusos «En Terapia, la ñata contra el vidrio» que compiló junto a Santiago Morinigo, el criterio de selección y la diversidad de autores. 
En Literatura de todas formas recorrimos la novela «Instrucciones para robar supermercados» de Haidu Kowski, además mencionamos los Jam de escritura, novedoso evento de improvisación de escritura en vivo impulsado por escritor. Recordamos en un audio «Instrucciones para subir una escalera» leído por Julio Cortazar e «Instrucciones para elegir en un picado» de Alejandro Dolina
Concluimos con un texto sobre leer y escribir y la necesidad de gastar energías en lo que odiamos y no apreciar realmente aquellas lecturas que nos atraviesan ilustrado por la canción Ala Delta para homenajear a la Virgen Maria en su día.




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25 de noviembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 25-11-17


FM 107.1 



Manual de perdedores | Sábado 25 de noviembre


Abrimos el programa con un homenaje a Juan Carlos “Taio” Haurat y una poesía sobre Malvinas. En Literatura de todas formas hablamos con el escritor Nicolás Ferraro de novelas negras, influencias, métodos y sus rituales al momento de escribir. Nicolas nos contó sobre “Dogo” y “Cruz” su flamante novela; la tradición de la novela negra y el policial argentino. Mencionamos además a escritores del género como Leonardo Oyola y Kike Ferrari y recomendaciones para cerrar con música de los Beatles y los Stones el capítulo 60 de este globo de emociones.



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22 de noviembre de 2017

GRANDFATHER'S PILLS



Momentos que la radio me regala. Hablando en la tanda con Piti Fernández sobre mi libro. Gracias a la familia de www.deacaaaa.com.ar por dejarme ser parte de un programa maravilloso. 

#PitiConmigoMismo #albluesnosellegaporfelicidad









El poeta es aquel que es capaz de mantener la visión fresca del niño vivo...


Piti dixit:


"Cómo no vas a ser el rey del equilibrio si conociste como nadie los extremos" - Negro
"Habrá que desempolvar el disfraz de valiente y salir a tropezar" - Qué hago yo esperando un puto As?
"Poniendote una careta en el corazón, pretendes olvidar" - Me han dicho
"Mi te quiero quería levantar castillos, pero el tuyo solo sostenía un muro, tu pasión inexistente o de bolsillo, mi pasión pasado, presente y futuro" - Envuelto en soledad
"Si tu metro cincuenta y monedas, desnudos sobre el colchón, es poesía en carne viva, es esta canción" - Contra viento y marea
"A cada beso caía una estrella, cada arañazo calmaba el dolor" - Sabina y Piazzola
"Y la verdad no hay cosa peor que vivir sin pasión" - Casualidad o causalidad?




19 de noviembre de 2017

SOMOS LA LIBERTAD


Si la voz no te alcanza, usá la grafía
Si la escritura no basta, tomá los pinceles
Si tu pintura se queda corta, remontá un barrilete
Si el viento no permite tampoco un vuelo, recurrí a la imaginación
Si la mente se limita a pocas cosas, hacé el amor
Y si el amor es pequeño al lado de tu deseo, buscá el llanto o la risa
Y si otro te prohíbe expresarte, luchá
Pero nunca, jamás nunca, dejes de decir
Somos más que palabras, somos más que ideas, somos más que símbolos:

Somos la libertad.

Javi Santos




HABLAR ES BARATO



Mientras preparo el relleno de las empanadas de carne cortada al cuchillo busco canciones ochenteras de Jagger en spotify. Escucho baladas sobreproducidas, medios tiempos pop-rock de radiofórmula, y rock con sintetizadores sin gracia. Mick, ciego de vanidad, emprendía una fugaz carrera solista apoyado en los ritmos de moda, dando por sentado que la banda no era nada sin él. Oriento el horno al mínimo y le sumo algunas canciones solistas de Richards al playlist: Talk is cheap, 1988. La disparidad en modo random es notable. 
La crítica lo consideró el mejor disco "stone" de la década junto a Tattoo You. Keith dio un golpe sobre la mesa y dejó bien claro quién era el que movía las ruedas de los RS. Cicerón decía que todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo. «Locked away» se grabó hace 30 años y parece registrada anoche. Sigue sonando tan efectiva como en el ´88. Decidí oír el disco entero y si las empanadas se queman no pasa nada, siempre hay un delivery a quien llamar.







18 de noviembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 18-11-17


FM 107.1 


Manual de perdedores | Sábado 18 de noviembre

Abrimos el programa con un relato sobre el show de La Cumparsita en el Teatro de Flores y Joaquin Sabina en el Luna Park. En Literatura de todas formas: Raymond Queneau y la fundación del OuLiPo, grupo de investigación literaria, que usaba conceptos de la matemática, la lógica y el ajedrez en la literatura. ¿Se puede escribir prescindiendo de una vocal? Nos visitó Andrea López y hablamos de poesía, el Indio Solari, Oscar Wilde y de su flamante libro «Furiafauna» del que leímos una poesía para cerrar con música del Fino y compañía el capítulo 59 de este globo de emociones.


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17 de noviembre de 2017

LO NIEGO TODO


Elegante como un barco viejo desembarcó a Buenos Aires el Dylan español. Cuando juzgo que ya lo he visto casi todo, ayer nomás en una noche mágica, el juglar del asfalto revalidó que sigue vigente y fiel a sus principios. Lo entregó todo y lo negó todo (incluso la verdad). En estos tiempos es difícil no perder la capacidad de asombro. En el boulevard de los sueños rotos aprendimos aquello de «no hay secreto que el tiempo no revele»... y Joaquín lo ratificó con sus canciones (una vez más) como pez en el Luna.




13 de noviembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 11-11-17



FM 107.1 




Manual de perdedores | Sábado 11 de noviembre

Abrimos con el relato «Marianne Song» en la voz de Susana Cordoba. En Literatura de todas formas una pregunta: ¿Los libros de humor son literatura? Recorrimos los libros de Gustavo Sala Carlos Ulanovsky Dr. Tangalanga entre otros. Nos visitó Sergio de Aborígenes - Cachafaz que acaban de presentar su primer EP en La Fundición bar, San Justo. Hablamos de cómo fue refundar una banda después de casi 15 años. Sergio nos entregó dos versiones acústicas de la banda para cerrar con el capítulo 58 de este globo de emociones.



PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 58


5 de noviembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 04-11-17



FM 107.1 


Manual de perdedores
 | Sábado 4 de noviembre

Abrimos con un relato, a próposito de los libros llevados al cine, acerca de Stephen King y la versión de It noventosa. En Literatura de todas formas hablamos sobre "El arte de tirarse pedos" de Perre Thomas Nicholas Hurtaut para arribar a los pedos en la literatura, recorrimos un texto temprano del siglo V AC, Los caballeros, de Aristófanes, que tiene numerosos pasajes de flatulencias. Charlamos sobre el encuentro “Poesía bajo la autopista” de Gito Minore de la que participamos. Recordamos el final de la segunda temporada de los Sopranos y la oportuna canción de los Stones para musicalizar la escena conclusiva y cerrar con el capítulo 57 de este globo de emociones.



PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 57