22 de marzo de 2020

EXTRAÑANDO EL AIRE






La Banda de la Tana / El Jardín de los Presentes


Andrea Prodan

Pipo

Rodolfo García


Piti







Sergio Rotman


La Perra que los Parió & Resistencia


La cumparsita Rock 72




July en FM La Patriada


"Cuino" Scornik




Radio Nacional 2006/2007


***


NUNCA TUVE TANTO BLUES

Jaf

Gaba (Blues Motel)

Claudio Gabis ( Manal)



Javier Martinez






20 de marzo de 2020

CAMPOS DE ORO






«ECOS DE VOCES» Columna en El Jardín de los Presentes Zoe 107.1

Su apellido de origen polaco, Zlotogwiazda significa estrella de oro
Marcelo Zlotogwiazda un periodista con todas las letras. Periodismo en estado puro
Acá podes escuchar la columna completa 👇




¡Gracias al Jardín por el espacio!



18 de marzo de 2020

WILD WILDE





La verdad siempre se revela cuando ya se ha ido todo el mundo. Después de tres años de la carta definitiva, la ví entre la muchedumbre de la avenida.

Ella estaba sola, elegante, meneando el flequillo con un tips que podía distinguir a muchos metros de distancia. Mientras vacilaba en acercarme, llegó un tipo arreglado y con un paso resuelto. Ella le otorgó un vistazo de enamorada. El la observó con ternura. Ella algo retraída se acercó, lo besó en la boca y posó las manos sobre sus pómulos. Reparé en su anillo cuadriforme y plateado mientras marchaban como tejiendo un atajo hacia las escaleras del subte. No quedaron dudas, el lenguaje de la verdad es siempre sencillo.


Atónito distinguí la cartera negra algo deslucida en la que ella encajó con fiereza una postal de la Atlántica de Río, una foto de Evita y un pedazo mío que sucumbía. Yo sabía que al dejarla ir se desmoronaba una relación con ninguna prisa, besos con risas, y noches sin futuro.


Exhale pausadamente. Mis piernas temblaban y ansiaban salir de allí. Mi corazón, en cambio, me ordenaba quedarme un minuto más. Bajé por Carlos Calvo, me perdí entre las veredas de San Cristóbal y al llegar al departamento mi mujer me sorprendió en el hall. Me vió llorar y me preguntó si estaba todo bien. No respondí.

Al entrar fui directo a la cocina, busqué mi taza y esparcí dos cucharadas de café con azúcar. Me asaltó un flash back de Pão de Açúcar. Batí y batí a un ritmo maquinal mientras dos lágrimas auxiliaban la mezcla. Unos minutos después me restablecí y revelé a mi mujer que estaba todo bien. La besé al tiempo que tomaba el primer sorbo de café y agasajaba a Cooke, mi perrito pekinés. Durante años preferí una locura que me ilusione a una verdad que me tumbe.


— Me separaron de la sección.

— ¿Por eso estas así?

— Fueron seis años...

— Bueno, ya estabas medio podrido de esas notas, o ¿no?

— Si, en sociedad está Patricia.

— ¿Y qué tal?

— Buena mina, labura muy bien. La conozco hace años.

— ¿Menos laburo ahí?

— Es diferente. Menos egos con que lidiar, más llevadero. Además vamos a poder viajar.

— ¿Las vacaciones quedan igual?

— Sí, sí. Hoy hablé de guita y de eso justamente.

— Bueno, Mauro. ¿Por qué tan angustiado, entonces?

— Qué se yo.

— Cambiá esa cara. Una buena: Rosario va a cuidar a Cooke.

— Bárbaro, dame fuego.

— Me confirmo hoy. ¡Estoy feliz! Quiero conocer Río con vos, me dijeron que es un lugar alucinante…

— Y… Está bueno.

— ¿Fuiste? No me dijiste eso ¿Cuándo?

— De pendejo, con los pibes de la secundaria.

— ¡Ay! ¿Con qué plata?

— ...

— Mostrame fotos.

— Más tarde.

— ¡Cuánto misterio, Maurin! Yo me encargo de las reservas de los vuelos, el hotel y las excursiones.

— ...

— Vos después me decís, dame una seca.

— Lo que vos elijas estará bien.


***


Después de diez años de sobriedad y abstinencia el diablillo interno golpeó las puertas de mi abismo. ¿Dónde buscar?, ¿a quién llamar?, ¿cómo reaparecer en un circuito infrecuente y hostil? ¿el Melli? No, no.


Pasé la noche sin dormir. Al día siguiente busqué en la guía de Zona sur: Cristian Gribaudo. Era el. Vacilé un segundo. Lo llame. El Melli respondió y quedamos en encontrarnos en un bar de la estación de Wilde.


— ¡Cualquiera, tigre!

— Acá tenes la plata. ¿Qué más queres?

— ¿Qué quiero? Que te tomes el palo.

— No te podes negar. Desde cuando sos tan moralista vos.

— ¿Mora qué? Vos ya no estas para esto, querido...

— ¿Por qué me hiciste venir hasta acá?

— Te apreciamos, pensé que venias a vernos. Además la Cata preguntaba por vo´...

— ¡Bueno si me aprecias dame lo que te pido o decime con quien puedo hablar!

— Porque te aprecio te digo que no. Las cosas cambiaron mucho. Ya no es como ante´.

— ¿Y cómo son?

— ¿Cómo son?, ¿Qué te enseñaron en la faculta´? Te la nombré a la Cata y ni mu.

— No podía cuidarla, Melli. Vos lo sabes bien. Vine porque confio en vos.

— No te puedo ayuda´, hermanito. Tomá, esto era de la Cata.



Retorne de Wilde aturdido y con las manos vacías. Un oso de peluche de mi sobrina era todo mi bagaje. Di vueltas como un trompo. Ingresé a una iglesia. Lloré como una mujer. Recordé al padre Tarcisio cuando en la parroquia del barrio me estimuló a tomar vuelo. — Mauro, te sobra talento. Tenes que estudiar, hijo.
Con las pocas herramientas que tenía resolví continuar mis estudios y salir de la sordidez que me envolvía. Fue una estupidez regresar a donde ya no me esperaban. La evocación de Cata me atravesó.



Hace más de una década, el Melli me intimó que custodiara a su hija cuando quedó encarcelado. La mamá de Cata desbordada, una noche donde nadie la vigilaba, tomó de más. La hallé sin vida en el baño. Cata, de ocho años, dormitaba mientras su mamá fenecía. Sobrepasado por la situación salté corriendo de esa escena espantosa y no volví jamás.

****

Finalmente salí de la iglesia luego de la expedición al pasado en el sudeste sombrío. Cansado de buscar respuestas recordé la canción de Dylan cuando el nobel de literatura sintió que tocaba las puertas del cielo. “Knock—knock—knockin' on heaven's door”. Dios no me abrió. Caminé por Lima y entre a una pizzería Ugi´s. Ordené tres porciones del cuerpo de Cristo y una botella tres cuarto de la sangre del Señor.


— ¿Dos o cuatro, amigo?

— ¿Sos sordo? Tres porciones, te dije.

— ¡Dos o cuatro, así de corta!

— Eh... Bueno, dame dos.



Repeat



— Two or four, my friend?

— Are you deaf? Three portions, I told you.

— Two or four, so short!

— Uh... Well, give me two.



Con la mirada vacía y acuosa, como la de los peces cuando van ahogándose fuera del agua, sacié la sed del cuerpo y del alma. A la tercera cerveza acerté con un discípulo de Wild Wilde que me invitó una copa. Después de una charla extensa me indicó donde encontrar al Dios que buscaba. El Dios que no interroga y atiende de lunes a lunes las veinticuatro horas.


— Decile que vas de parte mía.

— ¿Me hacen descuento?

— Dale cabezón, nos vemos.

— ¡Gracias, loco!

— De nada, compadre.


¡A la mierda con el Melli! Al calor de los alcoholes los desconocidos se vuelven amigos. Mientras me encauzaba al encuentro de Dios, recordé que debía preparar una nota atemporal para la sección sociedad del diario. Tomé mi apuntador y rasgueé: La Iglesia del Inmaculado Corazón de María es el característico templo católico que corona el extremo norte de la Plaza Constitución…



— Linda chicas, eh.

— ¿Viste?

— ...

— Vamos a lo nuestro... Si queres podes pasar con alguna más tarde.


De una de las habitaciones irrumpió un ángel regordete duro como sanguche de tortuga que le habló a Dios al oído. Este cambió su expresión y me apuntó con voz firme.

— ¿Vos no sos Mauro, el hermano del Melli?

— No.

— Mira, papito. No es nada en contra tuya pero tomatela.

— Tengo plata. ¡Te voy a pagar!

— Andate antes que los guardianes del cielo se pongan nerviosos.


Ebrio y entontecido salí del lugar con dificultad. Al subir las escaleras advertí un angelito muy bonita que me resultó familiar. Ella me observaba mientras escalaba hacia la puerta de salida. La joven, que no llegaba a los veinte, elevó su brazo derecho retraídamente y colocó sus dedos en V. Sus ojos se llenaron de lágrimas.

El aire de la calle me despabiló en ambiguas horas que mezclan al borracho y al madrugador. Tomé un taxi — Carlos Calvo y Ceballos, por favor — y apoyé mi cabeza sobre el oso de peluche.

El Melli tenía razón, las cosas cambiaron mucho. Ya no son como antes.



17 de marzo de 2020

PUERTO PUCHERO



Un puerto es morada encantadora para un alma cansada de las luchas de la vida. 

 "Pequeños poemas en prosa" (1862), Charles Baudelaire






Aquí, desde este muro,
mirando el mar abierto,
siento de pronto el descontento
oscuro
de un buque abandonado que
envejece en el puerto.

Aquí el ancla se aferra,
pero el velamen pugna por
volar;
aquí comienza el mar para el
que está en tierra,
pero aquí el mar termina, para
el que está el mar.

Y por eso quizás amo este muro
sobre el que salta a veces el
oleaje;
este muro que mira hacia el
futuro
con la esperanza de emprender
un viaje...

Amo este puerto claro,
y este Morro que puja su
montaña,
y el giratorio resplandor del
faro,
única luz que supo dar
Mar del Plata
...

Y amo el manso canal de entrada
angosta,
que hasta sus arrecifes se
conmueve,
cuando, a todo lo largo de la
costa,
retiembla el cañonazo de las
nueve.

Amo este puerto de hálitos
salobres,
con un gran muro que parece
chico
para el coloquio de los novios
pobres
y para los bostezos del
matrimonio rico.

Amo este puerto femenino y
macho,
con su agua honda y su emoción
sencilla,
igual que la mirada de un
muchacho
que remienda sus redes en la
orilla;

o como la sonrisa del marino
de idioma gutural y vacilante
pierna,
que nadie ha de saber de dónde
vino,
pero que siempre va hacia la
taberna;

como esos buques de actitud
mendiga,
mugriento casco y remendadas
lonas,
tan llenos de humildad y de
fatiga,
que, sin saber por qué, nos
parecen personas.

Amo este puerto, donde tantas
veces
el ciclón antillano frenaba sus
embates,
entre el súbito brillo de los
peces
y la esbelta blancura de los
yates.

Y amo los botes lentos,
de remo largo y corta travesía,
con las maderas llenas de
lamentos,
donde viajan de noche los
amores de un día...

Amo este puerto, donde las
gaviotas
hacen su nido en las
arboladuras,
respirando fragancias de las
Toscas remotas
donde no llegarían sus alas
inseguras.

Y amo este puerto, abierto
derechamente al mar, igual que
un río,
que en su dormida paz está
despierto
y en su cálido amparo siente
frío,
porque mi corazón también es
como un puerto
que poco a poco se quedó
vacío...




14 de marzo de 2020

QUINTO AÑO



QUINTO AÑO DE MANUAL


La idea del ticket y los pochoclos es proponerles un viaje colectivo. Salir. No confinarnos a mirar series de manera coercitiva.
Sin dejar de lado las noticias, a veces alarmantes, te proponemos esquivar la agenda, escuchar a los protagonistas: poetas, narradoras, artistas, a toda/o que tenga algo para decir.

Te invitamos todos los sábados desde las 19 a transitar una hora de literatura, de pensamiento y conversación. Emprendemos el quinto año del programa, esta aventura que era por un par de meses cumple un lustro. 
Los esperamos.




¿Cuándo? Sábado 21/3 a las 19 hs
¿Cómo? metiendo click en 🎧 www.radiozoe.com.ar 🎧
Operación técnica: Patricio Martin Fazio
Facebook Live: Fabian de Vita
Coordinación de piso y producción general: Julián Delgado
Conducción: Raly Haurat




10 de marzo de 2020

SER TÚ MISMA


           
En el Hospital Braulio Moyano se desarrolla un taller de poesía. Una forma diferente a través de la lectura de textos y la escritura de conectar a la población asistida con la inspiración literaria.
En el mes de febrero visité el Hospital Braulio Moyano. Conocí el taller de Poesía por invitación del escritor Daniel Gradar de la APOA, Asociación De Poetas Argentinos, en coordinación con el Departamento de Servicio Social y de Terapia a Corto Plazo.
Atiné con un sitio inexplorado. Recorrimos el pabellón de la planta baja. De a una se fueron presentando quienes compondrían el taller de ese miércoles. Un encuentro quincenal que las asistidas esperan con ansias.

El concierto de pájaros y el sol que se avecinaba entre la arboleda fue el prólogo para ingresar en clima en la entraña de la porteñísima Barracas. Eran las diez de la mañana pero no había tictacs que marquen los segundos. Daniel reveló la consigna y todo se puso en marcha. Oímos párrafos leídos a viva voz sentados en el patio que cincelaban a puro ímpetu el encuentro.
Arribé como un niño que todo le asombra. No me preguntaron quién era. Las visitadas accedieron a la consigna del coordinador de inmediato: Hacer una puesta en común de lo escrito. La pregunta fue ¿qué les simboliza un manual de perdedores?

Luego de un instante de mudez, llegó la puesta en común. Allí congeniaron en la voz de Vanesa, Denise, Brenda y Jesica un estribillo de una canción de Arjona, el dúo dinámico, Celeste Carballo y María Elena Walsh.
Vanesa nos canturreó una melodía: La figura de un junco que se dobla y sigue en pie.
— Ya nadie viene a visitarme — comentó por lo bajo y sentí como una daga en las vísceras. La esperanza es la expresión que prevalece en su texto. Pienso en la poeta Andrea Aguirre cuando argüía «El camino compartido es la única salvación, la única esperanza»



TODO CONCLUYE AL FIN
Pasaron varios horas en el afuera pero “adentro” el tiempo se suspende. El concepto de fuerza y alma idean las páginas en el corazón del Hospital a metros nomás de la rail de Brandsen.

Daniel selló el final. Es hora de marcharnos. Jesica me agradece la visita y Vanesa insiste — Ya nadie viene a visitarme. ¿Vas a volver?  
Me detengo en frases que rebotan en mi cabeza. El taller de Poesía de la APOA es un ángulo altruista donde dobla el viento y se cruzan los atajos. Allí mismo se traza una bisectriz entre la poesía y la inspiración que nace entre el pabellones de Terapia a Corto Plazo y la ilusión de volver a casa.
Manual de Perdedores. Fumar en situaciones incorrectas (…) ser puta sin alma, perder a la persona que más amas…
Manual de Ganadores. Ser valiente, en las crisis salir adelante (…) ser uno mismo sin pisar al otro…



Ya es la hora del almuerzo. Denise, quien se retiró antes del taller, mientras apura el postre de queso y dulce delinea un párrafo hermosísimo “no hay afuera” Tomo apuntes para girar mi impresión a Daniel. Surgen sólo monosílabos que afloran de mi bolígrafo: llanto, aislamiento, atención, aturdimiento.
Es dificultosa la tarea de escribir en prosa. El pensamiento se fragmenta. Repaso como polaroids las imágenes de mi incipiente práctica. Irrumpe el tatuaje de Denise como sinopsis de los vivido: “To be Yourself is all that you Can do”. Todo un corolario de mi primera visita al taller de Poesía en el Hospital Braulio Moyano. Las agujas de mi reloj cesaron durante cinco horas. El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto.


 *Extracto de la canción «Be Yourself» de la banda “Audioslave” 




3 de marzo de 2020

MEDIO FANÉ



MEDIO FANÉ


Escribir una revista cultural es todo un desafío. En épocas dónde el papel ha pasado de moda salimos con una publicación de veinticuatro páginas. Mientras la web y la era virtual nos ganan por goleada con Medio Fané apostamos a la impresión como modo de comunicación directo. ¿Por qué Medio Fané?
Porque en algún momento de nuestras vidas nos reclinábamos en la opinión de músicos de rock para saber dónde situar la brújula. Uno de ellos era Carlos Solari. El Indio que un concierto en vivo al concluir la canción “Nuestro amo juega al esclavo” intimó a la monada ricotera:

Bueno... me dan una mano que vengo medio... medio fané... ¡dale, vamos! ¡cantamos todos esta noche!

Apelamos a la construcción colectiva. Venimos medio fané, ajados pero vivitos y coleando queriendo prolongar el mismo sendero de quienes desde hace muchos años escriben y nos han marcado el camino como Alfredo Rosso y Juan Sasturain, entre otros.
Cirujear en la cultura, en los márgenes es nuestro lema. Ponemos el acento en la cultura popular, no sólo el mainstream. Rescatamos la contracultura de ayer y hoy, lo alternativo, las trincheras.
Reivindicamos la coherencia de los protagonistas a través de los años,  hacer cultura desde lo colectivo, en contrariedad con la idea de los productos de autor. Pretendemos a través de las entrevistas y las notas desobedecer al concepto de lo individual que prevaleció sobre todo en el comienzo de la década del noventa hasta nuestros días.
Medio fané es otro ladrillo en la pared que íntima a la construcción colectiva como forma de vida, la cultura como identidad. Ligados al arte en todas sus expresiones. Nos preguntamos ¿cuándo hay arte? Cuando conmueve.


















13 de febrero de 2020

POESÍA EN EL MOYANO



En el día de ayer Manual de Perdedores visitó el Hospital Braulio Aurelio Moyano y participó de un taller por invitación del poeta Daniel Gradar de la APOA - Asociación De Poetas Argentinos en coordinación con el Departamento de Servicio Social y el Servicio de Terapia a Corto Plazo del Hospital. 
Una forma diferente a través de la lectura de textos y la escritura de conectar a la población asistida con la poesía. Una experiencia extraordinaria. Compartimos algunas imágenes y algo de lo escrito.




Denise