16 de septiembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 16-09-17



FM 107.1 


Manual de perdedores | Sábado 16 de septiembre

Programa Aniversario. Abrimos con un breve recorrido de los primeros 50 programas. Conversamos con nuestra amiga y colega Natalia Cardillo. Nos visitó Carolina André, actriz y directora de la obra de teatro «Honorio». Nos contó cómo fue pasar de la actuación a la dirección, la puesta en escena y la construcción de los personajes.
Carolina derramó sus dones actorales al aire y nos regaló un personaje increíble en un relato escrito por Pablo Mereb fundando el radio teatro de MDP.

Con la participación de Susana Cordoba y canciones de Palo Pandolfo, Lou Reed, Charly García y Neil Young festejamos nuestro primer año entre porciones de torta y velitas con “Mar de fueguitos” de Eduardo Galeano para concluir con el capítulo 50 de este globo de emociones.



PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 50
ACÁ


15 de septiembre de 2017

¡CUMPLIMOS UN AÑO!



Hace un año, resolvimos emprender un programa de radio que discurra sobre libros y escritores. Manual de perdedores cumple su primer año y estamos felices de formar parte de la familia Zoe 107.1.
Gracias a los oyentes que nos escuchan cada sábado, a Patricio Fazio por confiar en el proyecto, a Maxi Besana por la operación técnica y su amistad, a Pablo Fazzari por la locución en la artística, a nuestros colegas de la radio por el apoyo desde el primer día y a los músicos, poetas y escritores que nos visitaron y entregaron sus palabras.

 ¡Vamos por más, gracias por todo! Mañana desde las 11 am. Gran festejo Gran…



10 de septiembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 09-09-17


FM 107.1 



Manual de perdedores | Sábado 9 de septiembre.

Literatura, poesía, jazz y funk en la mañana de sábado. Abrimos el programa con el prólogo de “Imágenes finales de Irene a Contraluz” de Hernán Casabella escrito y leído por el gran Pablo Mereb. 

Nos visitó el músico y amigo Leonardo Duran para hablar de músicos y discos de acid jazz, funk y soul. Conversamos de sus libros favoritos, de su paso por Resistencia Suburbana, Bairoletto y la Casa Grande. Nos ilustro sobre la vida y obra de Tim Maia y Herbie Hancock.
El cierre con Hernán Casabella que respondió un cuestionario sobre su nueva obra y la canción de Keith Richards "Goodnight Irene" para anticipar lo que vamos a vivir esta noche en En Terapia Resto Bar Cultural y concluir con el capítulo 49 de este globo de emociones llamado Manual de perdedores.




PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 49

3 de septiembre de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 02-09-17



FM 107.1 



Manual de perdedores | Sábado 2 de septiembre.

Abrimos el programa con el pedido de la aparición con vida de Santiago Maldonado. En Literatura de todas formas hablamos de Samuel Beckett, un experimentador por excelencia y el afamado Jose Saramago quien empleó el punto con una milimétrica mesura.
Nos visitó Mariano Nieva, conductor de El Jardín de los Presentes con quien conversamos de rock y sus libros favoritos. Mariano dio cátedra sobre la literatura de Enrique Symns con audios atesorados durante años nos contó sobre la relación de Symms con el Indio Solari.

El cierre con una lectura de un post maravilloso de la escritora Giselle Aronson para concluir con el capítulo 48 de este globo de emociones llamado Manual de perdedores.



SI TE PERDISTE EL CAPITULO 48 PODES ESCUCHARLO


1 de septiembre de 2017

M'HIJO EL ACTOR



Los invito a ver la obra musical de Mariana Mastropietro: Mariana, la Princesa Ecológica
El único musical sobre el cuidado del medioambiente de la Calle Corrientes. Mariana, guiada por su corazón, intentará salvar la vida del Planeta Tierra.
Sábados de Septiembre a las 16 hs en el Teatro Porteño Avenida Corrientes 1630.

¡Actúa mi pequeño Gran Julián! 



30 de agosto de 2017

TE PIDO QUE ME BUSQUES





El año pasado en el Nuevo Gasómetro al festejar el golazo de Blandi a Vélez brinqué en la tribuna como loco, me abracé a un hombre mayor que fue solo a la cancha y había conocido hacía unos minutos. Es lo que tiene la locura del fútbol. La tribuna es el único lugar donde abrazas gente que no conoces pero en medio del tumulto perdí de vista a July por unos segundos.
¡Unos segundos! ¿entendés? Me inculpé por gritar el gol y voltear hacia la derecha y no hacia la izquierda donde estaba Julián. Ausencias, distancias, minutos, segundos. Fue lo más cerca que estuve de sentir el pánico y la culpa de no saber dónde estaba mi hijo, de haberlo perdido por un desliz. Cuando lo vi me volvió el alma al cuerpo.

¡Tantas noches de caravana y mis viejos preocupados! No pasaba de algunas horas. Hoy es diferente, soy papá y no puedo dejar de pensar en los familiares y amigos de Santiago. ¿Cómo serán sus días desde el 1 de agosto? ¿Cuántas puertas habrán pateado? ¿Cuántos “no” habrán recibido? Nadie está a salvo en un mundo de injusticia. Hoy se reedita el miedo que concebí cuando me faltó mi hijo, el horror de no saber dónde estaba.


Recuerdo el pavor que sentí al quedar demorado en la dirección de la escuela primaria. Una tarde de invierno el micro escolar se fue, yo me quedé dormido en el sillón de la directora. Ni Ana María, la maestra, ni Don Alfredo, el chofer, ni Rosalía, encargada de cuidarnos en el micro, vinieron por mí. A quienes nos comportábamos mal nos separaban hasta que acudieran nuestros padres a buscarnos. Mis compañeros salieron como todos los días y me gesticulaban al pasar. Yo no podía correr la mirada de la pared.

Se hizo de noche y seguía en el colegio. Mis viejos laburaban, yo no tuve en cuenta ese dato.

Recé en silencio y pedí que me busquen. Se cortaba el aire de la dirección y sentí culpa por portarme mal. “Ya no me van a querer más” pensé. Repasé todas las macanas y prometí no volver a cometerlas: No más burlas a la negra cuando mis viejos no me vieran, no más piedrazos en la siesta, ni tirar cohetes a los gatos y resolví dejar de hostigar a los cuises y a las ranas en cada inundación. Con ocho años había alcanzado cazar dos ranas. En mi sumario además contaba con el robo de nísperos y moras del patio de Doña Celia y tres fichas de metegol del pool de Tahuichi.


SAN LEONARDO MURIALDO

En la oficina privada de la Directora repasaba uno por uno los cuadraditos de cerámica tipo venecitas celestes, azules y grises y los enumeraba de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha hasta llegar con mi requisa al perchero vacante al lado de la imagen del patrono del colegio, San Leonardo Murialdo, que me no quitaba el ojo de encima.

San Leonardo Murialdo
Consideré por la mirada de Murialdo que no sería digno de tomar la primera comunión. Siempre conceptué que la hostia me daría el coraje suficiente para ir hasta el colegio de mujeres, el San José, y declararle mi amor a una rubia dotada de una hermosura descomunal que viajaba con nosotros en el micro.

Pasada una hora (después lo supe) me vinieron a buscar. Lloriqueando envolví a mi viejo en un apretón como lo hiciera dos años después el cabezón Ruggeri a Diego al finalizar el partido con Inglaterra en el mundial de México. Estaba tan contento de verlos como aterrado por lo vivido. Mi viejo me fulminó con la mirada, mi vieja fue más indulgente. No preguntaron nada. Yo venía de una seguidilla que culminó con una penitencia prolongada. Alzaron la mochila en silencio, saludaron al sereno y nos fuimos.

Luego de este repaso, como en la dirección de la primaria, ya no pido que vengan mis viejos a buscarme. Pido la aparición con vida de este muchacho, un artesano haciendo tatuajes y sensibilizado por una causa. Espero que desde el punto de vista de la psicología de las masas una desaparición forzada no provoque acostumbramiento. ¡Es un horror! Espero que no desandemos sobre los derechos conquistados y que el reclamo llegue adonde tiene que llegar. Pido la aparición con vida de Santiago Maldonado como así también para todas las personas desaparecidas en democracia. La injusticia hecha a uno solo es una amenaza dirigida a todos.


Buenas noches


28 de agosto de 2017

HABLANDO DE LA LIBERTAD



«Hice un lugar en el refugio de mis sueños 
y guarde ahí mi tesoro más preciado…
Y ahora solo un camino he de caminar, 
cualquier camino que tenga corazón»















27 de agosto de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 26-08-17



FM 107.1 



Manual de Perdedores | Sábado 26 de agosto.

Abrimos el programa con un relato sobre Stranger Things. Literatura de todas formas con la poeta, escritora, música, cantautora, Maria Elena Walsh. Hablamos de su obra que configura una de las más importantes en su género. Revolucionó la manera en que se entendía la relación entre poesía e infancia. 

En la sección entrevistas: Griselda, bibliotecaria de un escuela pública de Villa Lugano, nos contó su experiencia y la relación de los más chicos con los libros. El cierre con el festejo del cumpleaños de Pol para concluir con el capítulo 47 de este globo de emociones llamado Manual de perdedores.



SI TE PERDISTE EL CAPITULO 47 PODES ESCUCHARLO


19 de agosto de 2017

CHOCOLATE JESUS



Al finalizar el programa nuestra invitada Naty Menstrual se arrimó hasta la operación y felicitó a Maxi por la musicalización. Si bien habíamos preparado y producido la entrevista, pensamos en un blues para el cierre. 
En esta versión de «Chocolate Jesus» compuesta por Tom Waits, la voz de Beth Hart y la guitarra del genial Bonamassa se asocian para hacer magia pasada por el filtro de la música. Escuchándolos se te olvida lo que Joe Bonamassa es, y no es más que el mejor guitarrista de blues de la última década. Naty Menstrual paró los oídos, registró el tema elegido y lo ponderó. Nos pidió incluso el nombre del disco y reconoció el criterio de selección de las canciones. Amalaya vuelva a ganar espacio el musicalizador radial, en su rol de curador, más que de difusor, como era antes.
Ciao.





No voy a la iglesia el domingo
No me pongo de rodillas a rezar
No memorizo los libros de la Biblia
Yo tengo mi forma especial

Por lo poco que sé Jesús me ama
Quizás un poquito más.
Yo caigo de rodillas cada domingo
En la tienda de dulces de Zerelda Lee.

Bueno, es la única cosa
Que puede levantarme
Mejor que una copa de oro
Ver sólo un Jesús de chocolate
Puede satisfacer a mi alma.





MANUAL DE PERDEDORES 19-08-17


FM 107.1 




Manual de Perdedores | Sábado 19 de agosto.



Abrimos el programa con un relato sobre superhéroes. En Literatura de todas formas hablamos de «Batida de Trolo» y «Continuadisimo» de Naty Menstrual. La escritora nos visitó en el programa y con un golpe al sentido común sacudió el estudio de ZOE. Contestataria cuando se la lee y provocadora cuando se la escucha nos confesó sobre sus lecturas y una anécdota estupenda de una niña neuquina de tan sólo de 8 años que esperó hasta los 13 para leer sus cuentos. 

En último lugar en la voz de la preciosa Beth Hart concluimos el capítulo 46 de este globo de emociones llamado Manual de perdedores.




SI TE PERDISTE EL CAPITULO 46 PODES ESCUCHARLO


14 de agosto de 2017

YA NO SERÁ




Ya no será

ya no

no viviré contigo

no criaré a tu hijo

no coseré tu ropa

no te tendré de noche

no te besaré al irme

nunca sabrás quién fui

por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo nunca

ni si era de verdad

lo que dijiste que era

ni quién fuiste

ni qué fui para ti

ni cómo hubiera sido

vivir juntos

querernos

esperarnos

estar.

Ya no soy más que yo

para siempre y tú

ya

no serás para mí

más que tú. Ya no estás

en un día futuro

no sabré dónde vives

con quién

ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca

como esa noche

nunca.

No volveré a tocarte.


No te veré morir.





“Ya no será”, el poema que Idea Vilariño escribió cuando puso fin a su relación con Onetti. 



13 de agosto de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 12-08-17


FM 107.1 



Manual de Perdedores | Sábado 12 de agosto. 

Abrimos el programa con un relato sobre las PASO. En Literatura de todas formas: Signos de puntuación. Dicen que uno de los defectos que deja en evidencia las pocas mañas literarias de un escritor es la puntuación incorrecta. Sin embargo, Literatura de todas formas Pol nos contó sobre autores como Proust, Joyce, Beckett entre otros que, en un arranque de rebeldía, se negaron a puntuar sus textos. «Los de Borges de»… El cierre con una reflexión sobre los auto imperativos para concluir con el capítulo 45 de este globo de emociones llamado Manual de perdedores.



SI TE PERDISTE EL CAPITULO 45 PODES ESCUCHARLO


6 de agosto de 2017

SIEMPRE PRESENTE



Hoy pienso que si pudiese cambiar algo de mi pasado elegiría estar más tiempo con mi viejo y no haberme ido a los 19 años de mi casa. Era parte del crecimiento, del camino. 
Hoy mi papá cumpliría años. Prefiero recordarlo en el día de su natalicio, a pesar de la costumbre que tenemos de recordar las fechas de los decesos. Acepto las reglas de juego, unos se van, otros llegan. Pero su ausencia todavía se siente, recrudece cada 6 de agosto. Por lo pronto, trato de estar lo más que puedo con Julián, porque cada cuento leído, cada juego compartido, cada vez que ingreso en su mundo es como homenajear a mi papá...







5 de agosto de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 05-08-17


FM 107.1 

Manual de Perdedores | Sábado 5 de agosto. 


Abrimos el programa con un relato dedicado al Capitán MaXbesana. En Literatura de todas formas hablamos de los libros Mi método (cuentos 2011), Las nuevas aventuras de un biólogo recién recibido y (novela 2013) y La flor más falsa del mundo (novela 2017) de Seba de Caro. Naty Romero se incorporó al estudio y discurrimos a modo de adelanto del tema del día en su programa Made in Argentina. 
Escuchamos a la escritora Gabriela Rivero en una poesía asombrosa de su libro «La Ciudad Insalvable» (Textos Intrusos). El cierre con una reflexión sobre la Literatura y el Humor para concluir con el capítulo 44 de este globo de emociones llamado Manual de perdedores.



 SI TE PERDISTE EL CAPITULO 44 PODES ESCUCHARLO


EL PRIMER OYENTE











MAXI BESANA



30 de julio de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 29-07-17



FM 107.1 


Manual de Perdedores | Sábado 29 de Julio.


Abrimos el programa con un relato sobre un viaje en la Ruta 2. En Literatura de todas formas hablamos de Pablo Ramos, el escritor que aportó a la literatura argentina una trilogía obligatoria (El origen de la tristeza, 2004; La ley de la ferocidad, 2007; En cinco minutos levántate María, 2010), y conversamos de su obra reciente, quizás la más desgarradora: Hasta que puedas quererte solo y escuchamos a su banda Analfabetos.

La Renga y su regreso a estadios porteños para concluir con el capítulo 43 de este globo de emociones llamado Manual de perdedores.



SI TE PERDISTE EL CAPITULO 43 PODES ESCUCHARLO
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MANUAL DE PERDEDORES 22-07-17


FM 107.1 


Manual de Perdedores | Sábado 22 de Julio.


Abrimos el programa con un relato sobre Cortázar y el boxeo. En Literatura de todas formas hablamos de Mariana Enriquez conocida como parte de la nueva narrativa argentina. Conversamos de los libros “Bajar es lo peor”, “Las cosas que perdimos en el fuego”, “Este es el mar”. En la sección Abrazo de Gol Guille nos trajo "Díganme Ringo”, una biografía de Oscar Natalio Bonavena de Ezequiel Fernández Moores. El cierre con un homenaje a Cuarteles de Invierno de Osvaldo Soriano en la música de Ringo Starr para concluir con el capítulo 42 de este globo de emociones llamado Manual de perdedores.




SI TE PERDISTE EL CAPITULO 42 PODES ESCUCHARLO
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19 de julio de 2017

SIN LÁGRIMAS


CAPÍTULO V


La bati señal me advierte que debo volver. La bati señal no falla, palpita en el pecho. Y hacia allá voy con el ansia de divisar el mar y la voluntad lisiada que pide entre las cuerdas llenarse del suspiro de la costa. Extiendo mi brazo izquierdo con impericia y se me escapa el ticket en el peaje de Hudson. Las cabinas me aciertan a contramano. Soy inservible con mi mano izquierda y con la derecha también. Como decía Roberto Fontanarosa, «tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha.»

- Pa, ¿en qué eras el mejor?
- ¿Qué?
- El mejor. ¿No eras el mejor en algo?
- Dibujaba más o menos bien.

Me cansa ser mayor. ¿Cuando salimos al recreo? ¿Cómo acallamos el dolor? Yo quiero mielcitas, mielcitas, muchas, y salir a jugar. Nadie me dijo que esto sería así. ¡No sé qué mierda es madurar! Solo sé que con los años el pibe de adentro se banca los pelotazos casi sin llorar.

- ¿Y qué más?
- Sabía sacar la sortija.
- ¿Cómo?
- Extendía la mano como blandengue.
- Blan… ¿qué? ¿Cómo recién?
- Así, sueltita y metía el batacazo al final.
- Bata-caso.¡Bata, no te hago caso!

Mi vi trepando por el caballo gris despintado de la calesita de Sarmiento. Yo quería sacar la sortija, girar y girar. Maniobrar un Ford Gran Torino como Hutch, pitar un faso como el «El Rafa» y dejarme crecer el pelo. Me siento estafado. ¿Dónde se puede reclamar? ¡Señores de la Dirección General de Defensa al Consumidor quiero regresar a ser niño y fantasear con ser mayor! Los adultos parecían felices, che. Nunca volví a ser feliz como cuando tenía nueve años, esperaba los dibujitos de las cinco y escuchaba por la ventana "hay orégano, comino, ají molido, pimienta y pimentón... hay orégano, comino..."

- ¿Qué pasó con Ortigoza?
- Se fue del equipo.
- ¿Adónde se va?
- A comer dos platos de ravioles.
- Dale, pa. En serio.
- No sé, Valen. A buscar el peronismo.
- ¡¿Qué?!


                                                                                  ***

La vida debería empezar al revés y dejar la niñez para el final. Quiero que reaparezca mi viejo por la puerta de “El Ideal”. Degustar una porción de muzzarella en La Roldana después de la práctica y caminar por Chilavert a tomar el 80. No interesa cuanto haya que esperarlo si estaba con mi viejo. Ni en pedo quería ir en auto. Íbamos juntos, le contaba todo mi día en el colegio con lujo de detalles. ¡Me sentía tan cuidado, tan mimado! Nada me iba a pasar, nada. Papá estiraba la mano con el poder de Grayskull de un colorado corto y paraba el bondi. Esos quince minutos de viaje eran nuestros.

                                                                                 ***

- ¿Qué es el peronismo?
- El peronismo, es… ¿Qué es lo que vos…
- Yo pregunté, no vale.
- El peronismo es un derecho.
- No entiendo.
- El peronismo no se explica, se siente.
- ¿Cómo San Lorenzo?
-¡Exacto, Puchero! ¡Exactamente! - le dije y quise parar el auto para abrazarlo.



                                                                                      ***

El capataz del sector me explicó que no podían hacer nada.
- ¿Tomaba medicamentos?
- Tomaba - le revelé haciendo la mímica de empinar una copa.
- El cadáver no se descompuso ¿comprende?
- ¡Pero pasaron ocho años!
- Le explico. El alcohol actúa como formol en los tejidos del estómago, en esa zona todavía… No podemos hacer nada ¿me entiende? 
- Entiendo. Sabe que pasa, mi mamá y mi hermana vinieron de Mar de Plata únicamente para la exhumación.
- No la podemos hacer, señor. Lo lamento mucho. No puedo firmar. Si lo sacamos podemos tener problemas.
- ¿Problemas? ¿Por qué?
- Por profanación de tumba, señor.

                                                                                       ***

- ¿Porque somos peronistas, pa?
- Porque ser peronista es un deber, por eso somos peronistas.
-...
- ¿Estás bien?
- ¿Falta mucho? Quiero hacer pis.
- Uy ¡Te pregunte hoy, Valen! Ahora aguantá, papucho.
- Me hago encima.
- ...
- ¿Quedó coca?
- Sí.
- ¿Me das? 
- ¿Y el pis?
- Se me pasó.

                                                                                  ***

Yo sabía que no era delito, además durante dos años, de manera sistemática, llamé para consultar "¿La fila diez la van a levantar?". Tenía que estar atento para que los restos no acaben en fosa común. El tipo pretendía un extra y no sabía cómo pedirlo. Me acerqué hasta la delegación gremial, me tomé dos mates lavados con azúcar. Veinte minutos después, el capataz y un auxiliar hicieron el trabajo sucio.

- ¿Qué dicen?
- Nada ma, ya está resuelto.
- ¿Necesitas plata?
- Sí.

Mi vieja no podía volver y tenía que cerrar el tema si o si. Los compañeros fregotearon hueso por hueso y en una bolsa negra de consorcio metieron todo. De ahí encaramos para la urna de mi abuela que estaba en nicho del otro lado del cementerio. Al ver esa escena, pensé que esa mañana me cristianizaría en alcohólico. 
No estaba solo. Fue vital que estuviera acompañado para soportar ese cuadro tan categórico como real. El objetivo era claro. Cumplir un deseo. Mi viejo pidió estar junto a su madre, cremarlos juntos y esparcir sus cenizas en el mar. Pavada de tarea nos dejó el gordo.

- ¿Cuánto falta?
- 380 kilómetros.
- ¿Cuánto tiempo, pa?
- Cuatro horas, Valentino.

                                                                                    ***


Paramos en la Shell de Dolores a cargar nafta. Vi una mina preciosa, me dió vergüenza cuando la morocha presintió que busqué pasar por delante de ella sin porqués. Recordé lo hermoso que es estar enamorado; cuando estuve aferrado por el hechizo de la sonrisa de una mujer pude olvidarme de la muerte. Solo cuando estuve enamorado mi vida se alejó de la cerrazón. Solo el amor pudo atajar el reloj y aproximarme al regocijo del querer. Cuando me enamoré, no quise volver a ser niño.

Ser niño y jugar. Ser adulto y enamorarse. ¿Ser niño y enamorarse? ¿Ser adulto y jugar? ¡La puta madre! «No se puede todo» me dice una voz con acento cordobés salida de un holograma simil Obi-Wan Kenobi flotando en el parabrisas. 
Mientras Valen dormía me castigué con un compilado de Cafrune. Debería escuchar música electrónica. ¡No te hace extrañar a nadie! Ví el cartel de Vivoratá y no logré angustiarme. ¿Por qué busco sentirme mal con una canción? Después de tres años de análisis, mi terapeuta me cerceno mi costado melancolizado y mi propensión al regodeo. Hizo magia con la angustia y la transformó en dolor. Ahora duele, pero no ahoga. «Así, aun cuando en la vida algún objeto de amor se pierda, podrá vivirse con la dignidad del dolor, pero sin el regodeo en el goce del sufrimiento». ¡Patapufete! En esa sesión memorable hubiese correspondió abonar los honorarios en euros más dos kilos de milanesa de peceto.


- Valen, llegamos. 
- ...
- Despertate, Puchero.
- Pa, pa. La abuel... ¿La llamo a la abuela?
- No, vamos a caer de sorpresa.

Ingresamos por Colón y al doblar por la rotonda de Champagnat sentí que ya no me quedaban lágrimas, «Out of tears». Me asaltó ese alivio que se siente cuando sabés que diste todo y ya no esperás nada. 

- ¡Llegamos! ¿Ves el mar?
- Sí. ¿Podemos meternos?
- No, hijo. ¿Estás loco? Hace mucho frío.
- ¡Pero el agua esta calentita!
- ¡Qué sabes!¡Loquito de la guerra!
- Dale, pa.
- Mirá. Ahí está el abuelo.
- ¿Donde?
- Ahí, ahí descansa.

Bajé bolsos y abrigos, nos abrazamos con mi vieja, Pancho, la familia toda y tomamos unos mates calentitos. Valen jugueteaba con Indio y sus primos; yo me escapé hasta Alfonsina. Me quedé unos minutos contemplando el mar. Camine por la playa en la pesquisa de recuerdos para estimular el lagrimal insumiso, pero ese resorte de búsqueda de dolor que dominaba a la perfección ya no respondía. Concluí que ese día de cielo cerrado el duelo había terminado. Sentí nostalgia de no sentir nostalgia.


Al día siguiente fui a correr temprano. Ví el amanecer en el mar. Desayuné en la Boston. Pedí un café con leche, dos medialunas y una lapicera. Una camarera histórica me reconoció y me acerco una Bic azul, estiré mi brazo con torpeza y se me cayó la birome. Nos reímos al mismo tiempo. No pensaba escribir, pero brotó un párrafo escrito de un tirón: Ahora que el mar te acuna, ahora que cumplimos con tu deseo. Puedo decirte algunas cosas que tenía pendiente. Es la ley de la vida que los hijos despidan a los padres y parece que jamás las leyes tendrán algo que ver con la justicia. Aunque suene cruel, sé que es mejor así. Porque sé que no podrías haber soportado que fuese al revés. Sé que mis hijos van a crecer como si fuesen tuyos. Discúlpame si se me mezclan los verbos. Pero ya habrá tiempo para el pasado perfecto. Me enseñaste a agrandarme en la adversidad y a ser humilde con los que menos tienen; aprender de los que saben y a escapar de los que ignoran y ahora que sos parte del mar cuando intente surfear una nueva ola sabré que estás ahí. Gordo, solo espero hayas encontrado la paz, por mi parte, seguirás estando en mis pensamientos cada mañana que tenga por delante.




Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.


Khalil Gibran