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08-08-12
11 de agosto de 2012
6 de agosto de 2012
HOMENAJE
Hoy pienso que si pudiese
cambiar algo de mi pasado elegiría estar más tiempo con mi viejo y no haberme
ido a los 19 años de mi casa. Era parte del crecimiento, del camino.
Hoy mi papá cumpliría años. Prefiero recordarlo en el día de
su natalicio, a pesar de la costumbre que tenemos de recordar las fechas de los
decesos. Acepto la reglas de juego, unos se van, otros llegan. Pero su ausencia
todavía se siente, recrudece cada 6 de agosto. Por lo pronto, trato de
estar lo más que puedo con Julián, porque cada cuento leído, cada juego
compartido, cada vez que ingreso en su mundo es como homenajear a mi papá...
2 de agosto de 2012
PARANORMALES 01-08-12
CLICK AQUI PARA ESCUCHAR EL PROGRAMA :
PARANORMALES 01-08-12
Programa radial emitido por www.radiozoe.com.ar FM ZOE 107.1
Miércoles 22:00 a 24:00
Conducción: Yael Di Giuliano, José Nicotera y Raúl Haurat
Operación Técnica: Patricio Fazio y Gaby Nicotera
21 de julio de 2012
PARANORMALES 11-07-12
Miércoles 22:00 a 24:00
Conducción: Yael Di Giuliano, José Nicotera y Raúl Haurat
Operación Técnica: Patricio Fazio y Gaby Nicotera4 de mayo de 2012
EL RUSO Y SALDAÑA
Anoche
seguí desde un bar cercano al Congreso la votación en diputados. Recordé aquel
1992, año de la privatización de YPF.
Yo
estaba en la secundaria y en el despertar de muchas cosas que hoy me acompañan
como la radio, la militancia y el dibujo.
Ayer
recordé a un tipo que admiré entonces y sigo respetando: Norberto Ruso Verea. Durante cinco años fui oyente de su programa de radio: La
Heavy Rock and Pop.
La
heavy fue pura sinceridad. Un espacio radial que suscitó la
duda, las ganas de estar en un estudio alguna vez. Si bien no tuve ni tengo un
sólo disco de heavy metal, a las editoriales de El Ruso las
esperaba como los viernes.
El
comienzo de la década fue una época de cambios, hormonales (propios de la
pubertad) e ideológicos. Años donde se necesitaba de una voz con autoridad
donde recostarse. La dirigencia de entonces no inspiraba. La revolución
productiva nunca llegó, el ansiado salariazo tampoco.
El
adolescente adolece y yo encontré en La
Heavy Rock and Pop un lugar, como tantos otros pibes. Me acobijó en
la larga madrugada de 1991 hasta 1995 cuando el programa finalizó.
La
heavy salió al aire mientras un grupo de diputados peronistas disidentes
( llamados más tarde el grupo de los ocho) en la Cámara de Diputados
esgrimía sus verdades en contra de la ola de privatizaciones neoliberales. Esos tipos te invitaban a seguir creyendo, participar, militar, el grupo de los
ocho remaba contra la corriente, lo que es mucho decir.
En la
noche de ayer recordé aquel 1992, años de la convertibilidad, de las
editoriales de Verea, de los debates de Neustadt-Grondona vs. Germán Abdala en
Tiempo Nuevo en medio de la orgía menemista.
También
recordé el colegio, el Instituto Cristo Obrero. A Héctor Saldaña, profesor
de Lengua y Literatura de 4to año. Un docente que nos hablaba de Operación
Masacre, Las venas abiertas de América Latina y Rebelión en la granja con la
foto del patrono de la escuela -San Leonardo Murialdo- de fondo.
Quien
suscribe le da gracias a Saldaña porque gracias a docentes como él comencé a
mirar hacia el pizarrón con más atención. En el microclima de un colegio católico
un profesor recomendaba leer a Rodolfo Walsh, Eduardo Galeano y a George
Orwell. Yo no sé si estaba contemplado en los planes de estudio pero fueron
fundamentales para mi formación.
A los 15 años los conceptos que asimilas quedan impregnados. La cabeza de un adolescente es como una esponja. Recuerdo también que el tipo no aburría con el típico análisis sintáctico, semántico o morfológico. Nos enseño a pensar (algo que pocos hacían) . Ante la pregunta de cuantos libros había que leer en la vida, una vez contestó: “no menos de quinientos”.
A los 15 años los conceptos que asimilas quedan impregnados. La cabeza de un adolescente es como una esponja. Recuerdo también que el tipo no aburría con el típico análisis sintáctico, semántico o morfológico. Nos enseño a pensar (algo que pocos hacían) . Ante la pregunta de cuantos libros había que leer en la vida, una vez contestó: “no menos de quinientos”.
El mozo del bar miraba hacia Avenida Entre Ríos. En la mesa de al lado un viejo
cajetilla con su mujer y una expresión en el rostro de :“ ¡La juventud está
perdida! o ¿Ahora se acuerdan de la militancia?”. Quizás
el viejo no lo pensó, pero sé que muchos lo piensan.
Cuando
la onda era correr detrás del jopo, el discman (reproductor de CD
portátil) y los solarium, muchos de nosotros transitábamos otros
distritos: sabíamos que era un local, un plenario, un congreso partidario.
¡Claro! Aquellas reuniones no tenían el glamour de Caix, El Cielo o La Embajada. Pero ahí estábamos; como
hoy (desde el más absoluto ostracismo) como ayer. Mitad orgulloso, mitad
nostálgico. Orgulloso por lo logrado, nostálgico por los que no están.
La
privatización de YPF en 1992 fue el punto más alto de la avanzada contra el
pueblo argentino, quizá la noche de ayer sea el comienzo de una recomposición.
Cuando
se privatizó YPF había consenso, había un clima privatizador. "Doña
Rosa" se había creído el cantito de Neustadt. Recordemos que el cierre de
campaña del ex presidente Carlos M*n*n fue en el programa de Marcelo
Tinelli.
Videomatch, era de lo más visto en televisión, comenzaba a medianoche. Hoy es común mirar un programa en ese horario, en aquel momento no. Raúl Portal y su Noti-dormi habían sido pioneros. Programas de televisión que le cambiaron el sueño al televidente. Había una intención: el desempleo era de 25%... ¿Para qué madrugar?
Videomatch, era de lo más visto en televisión, comenzaba a medianoche. Hoy es común mirar un programa en ese horario, en aquel momento no. Raúl Portal y su Noti-dormi habían sido pioneros. Programas de televisión que le cambiaron el sueño al televidente. Había una intención: el desempleo era de 25%... ¿Para qué madrugar?
Los veinticinco
años que median entre el golpe de 1976 y diciembre de 2001 son una sola
película y a partir de ahí empezamos a recomponer, a amigarnos con la
política. Es
extraño que a dos noches separadas por dos décadas las pueda vivir y sentir con
la misma intensidad.
Ayer
entendí que veinte años es muchísimo (con perdón del maestro Le
Pera).
Ayer respiré profundo. Llené de aire mis pulmones como aquellas noches en el viejo barrio, donde intentábamos ser íntegros, con errores o no, andamos por la vida tratando de serlo. Épocas de sintonizar el dial en 106.3 a las cero horas. La radio con el volumen bajo... dormirme y no apagarla, al otro día ir al colegio semidormido, pero feliz de salir al recreo largo de las 10:10 y comentar algún pasaje de "la heavy".
Ayer respiré profundo. Llené de aire mis pulmones como aquellas noches en el viejo barrio, donde intentábamos ser íntegros, con errores o no, andamos por la vida tratando de serlo. Épocas de sintonizar el dial en 106.3 a las cero horas. La radio con el volumen bajo... dormirme y no apagarla, al otro día ir al colegio semidormido, pero feliz de salir al recreo largo de las 10:10 y comentar algún pasaje de "la heavy".
Anoche, al finalizar la sesión en la Cámara de Diputados donde se aprobó el proyecto que recupera el control estatal sobre YPF, pensé en lo bueno de poder admirar a un legislador disertando en el recinto. Ésta vez no eran 8 son ¡207! defendiendo desde su banca lo que siempre defendimos: lo que es nuestro.
Hoy, en
lo individual, mi memoria recuperó a el Ruso Verea y sus editoriales que
iluminaban las madrugadas de los primeros años de la década ... hoy en lo
colectivo siento que recuperamos parte de lo que es nuestro... recuperamos la
pelota. Espero que seamos capaces de tenerla y no perderla de nuevo.
15 de marzo de 2012
ÉXITO
El
sistema se alimenta de ideas que en algunas ocasiones nacen en el juego, quizás
en este momento alguien este jugando en algún recreo sin imaginarse hasta donde
se puede llegar... a no bajar los brazos y a perseguir nuestros sueños que en definitiva
en cumplirlos consiste para mi el verdadero éxito.
24 de febrero de 2012
VOLVER
Volví a
mi segunda casa, de todos los viajes que hice éste fue muy especial: llegué
junto a Julián.
He
viajado mucho, he vivido en distintos lugares, he perdido la cuenta de las
veces que me mudé, he inmortalizado en mi retina amaneceres y atardeceres que
ningún plasma, ningún lcd o led pueden empardar... ya no tengo veinte, pero sé
que me quedan muchos kilómetros por recorrer.
Me
imagino un domingo de sobremesa, con la familia y las anécdotas que se suceden
unas tras otras: "Eso me hace acordar una noche en Clorinda, íbamos
con..." y ¡que apaguen los celulares! A ver si algún desprevenido
piensa que el mapa termina en la
General Paz.
Volví a
Mar del Plata y sentí que había llegado a mi casa, a mi barrio. Me viene
una imagen recurrente: bajar del bondi, caminar a la madrugada algo mareado por
los pasajes de calle de tierra de Barrio Sarmiento*, los perros que se
asomaban, me miraban y agachaban la cabeza, me conocían, ellos sabían quien era
yo y yo sabía quienes eran ellos… había llegado a casa.
La vida
moderna esta lejos de aquella tranquilidad. A no asustarse si nos ladran; ¡es
buena señal!... significa que todavía no finalizamos el camino, que debemos
seguir buscando nuestro lugar, recuperar nuestro aroma e ignorar a
quienes ladran de rabia, la rabia en el fondo es tristeza y a nosotros nos
enseñaron a no perder la alegría.
*Homenaje Tardío
Barrio de mi infancia
escondido en La
Matanza ,
peronista y matancero
con potreros y añoranzas.
Año nuevo…¡Gran excusa!
con las mesas en la calle,
familias de la cuadra juntas
ya no creo que ésto pase.
Los cortes de luz llegaban
con las lluvias y tormentas
y las velas alumbraban
castigadas calles e´tierra.
Las cloacas se tapaban
después del aguacero...
y a destapar con las cañas
en el patio de La
Vero.
Cuando el agua bajaba,
se festejaba como un gol.
Alistar bolsas de arena
y salíamos al cordón.
Sobre la tierra humedecida,
Camilo y Tatú patinaban.
Sus zapatos embarrados
y los codos empinaban.
Los asaltos...¡Qué momento!
¡Cómo han pasado los años!
primeros roces en los lentos
primer beso y desengaño.
La urgencia hoy nos lleva
tras la búsqueda del vento,
¡Pero cómo no recordarte!
querido Barrio Sarmiento.
Este homenaje tardío
al barrio que mi vio crecer
bolitas, trompos, baldíos
infancia que no has de volver.
3 de febrero de 2012
EL VUELO
-
¿Tenés todo? – dijo papá.
- Sí -
respondí
- ¿Pasaporte,
pasajes?
- Sí,
papá ya te dije que sí.
-
Bueno…, disculpá, voy a poner algo de música si no te molesta.
- ¿No
querés hablar? - le pregunté
-
Prefiero manejar con música - contestó.
- Está
bien, estuviste callado toda la semana, ¿no tenés nada que decir?
- Ya te
dije, yo quiero lo mejor para vos y si lo mejor es que vivas en Los Ángeles te
voy a apoyar.
- Y
querés musicalizar éste momento ¿no?
- ¿Qué
decís?- dijo y giró su cabeza hacia mí.
- Te ví
anoche seleccionando temas - dije decidido.
- Sí,
cargué unos temas en el bichito éste… Creí que dormías.
- ¿Te
puedo hacer una pregunta más?
-
¡Estás preguntón hoy, ¡che!
- Una
más – insistí.
-
Bueno… ¡Dale!
- ¿Por qué
le pusiste “sin nombre” a la carpeta?
-
¿Queeeé?
-
Ahí... Ahí dice sin nombre.
- Ah, no
sabía qué nombre poner, es eso. Como no tiene nombre lo que siento hoy… Es
alegría por vos y tris…
-
¿Estás triste, pa? - interrumpí. Fue una pregunta inoportuna, decidí cambiarla.
- ¿Quiénes son éstos?
-
¿Estos?... Thin Lizzy
-
Suenan bien, ¡eh!
- Sí, suenan,
además es una de mis bandas favoritas.
-
¿Posta?
- Sí,
cabezón.
- Hace
rato quería preguntarte algo…
-
Decime.
- ¿Qué
significa para vos el rock, pa´?
- ¡Qué
sé yo!... Para mí el rock es la música de mi adolescencia.
- Vos
sabés que el papá de Jhonny ¿viste? escucha Dyango el chabón.
- Y
bue... Hay de todo. No me mires así... Ya sé que papá está grande, que debería
escuchar otras cosas, algo más melódico, pero a papá le gusta esto, me
estremece ésta música, ¿qué voy a hacer?
-
¿Estremecer? ¿Cómo?
- Sí,
estremecer… qué sé yo, como cuando te tiras a la pileta en un día de mucho
calor y el agua está muy fría y al rato empieza a gustarte y ya no podés salir,
no querés salir. Eso es estremecer, eso es la música para mí. Claro que a veces
escucho otras cosas. Pero no puedo evitar escuchar de vez en cuando algo que me
emocione, ¿comprendés?
Mi
viejo se había embalado y quedaban pocos minutos de viaje hasta Ezeiza.
- Mirá
- continúo. Nunca hablé de esto con nadie... yo preparaba dos cassettes: uno
para la ida y otro para la vuelta a la facultad. Las pilas se consumían muy
rápido y la radio era una buena opción, sobre todo para tapar el sonido
ambiente de la General Paz. Iba todas las mañanas desde casa hasta Ciudad
Universitaria en el 28 semi-rápido.
Para mí
- continuó mi viejo - era deprimente escuchar radios fm como la Aspen con temas
de Phil Collins tan temprano, ¿viste? Entonces armaba mi propio compiladito
rockero y el viaje se hacía más ameno. ¡Llegaba desinformado pero feliz!
En la
madrugada, mientras preparaba las entregas para la facultad, escuchaba a
Dolina... ¿Sabes qué cabeza?, el rocanrol me cambió la vida, en más de una
oportunidad hubo canciones que me han sacado de esos pozos depresivos que sólo
si fuiste y sentiste como adolescente podés entender…
- Nunca
te escuché hablar así - quise decir algo inteligente y dije esa boludez.
-
Siempre hay una primera vez- comentó papá - En definitiva acá estoy, tachero,
tranqui, pero insatisfecho... ¿Para qué te voy a mentir? El taxi nos dió de
comer, con el taxi pude darte una educación y con el taxi estamos yendo a
Ezeiza. Es contradictorio para mí, siento que no alcanzó, ¿entendés?
- Bueno
papá, ¡tampoco la pavada! Además vos no sos como los boludos de la parada.
Ellos son diferentes… Más… más -no quise ser tan duro- clásicos digamos.
- Te
digo más- continuó papá como si no me hubiese escuchado - Esto queda entre
nosotros ¿tamo? A la madrugada paro en un café y los escucho, ¿viste?, porque
yo siempre escucho. Y hablan al pedo, opinan sobre ustedes los adolescentes y
yo me pregunto si alguna vez tuvieron quince años.
- ¿Por
qué?
-
¡Porque parece que nacieron viejos, che! Cajetean todo el tiempo, yo que no
entiendo eso de la crin, crinf…
-
¡Creamfields!
- ¡Esa
mierda! No comprendo esa música, eletrónica, ¿eh? Pero no por eso tengo que ser
tan prejuicioso, mi viejo, tu abuelo... murió sin saber quién fue Lou Reed y
eso no significa que fuera un anticuado para mí. El viejo Lou sigue siendo un
artista del carajo y mi viejo el tipo más íntegro que conocí.
Papá
respiró profundo, yo quería que ese momento no terminara. Fijó la mirada al
frente como si buscara las palabras en el asfalto de la autopista Richieri y
dijo algo que no voy a olvidar jamás:
- ¿Sabés
qué, cabezón? Fuera de joda ¿eh? Ojalá algún día la música te llegue y cale tan
hondo en el alma como a mí, ojalá algún día alguna expresión artística te
conmueva, ojalá algo por básico que sea te saque del montón, te ayude a ver en
perspectiva y puedas contemplar la realidad con todos los sentidos... La música
no sólo se escucha, se siente, trae aromas. Pocas cosas me han llegado tan
profundo como el sonido de una armónica… el sonido de un piano, pero esos
podridos de New Orleáns, ¿viste?, en mi puta vida estuve ahí, pero estuve,
¿entendes?. ¡Benditos esos blancos ingleses que reivindicaron a los negros
americanos!, hicieron versiones de sus canciones y pudieron conocerlos en el
mundo entero. A esos, a los que se la juegan donde todos se hacen los
pelotudos… Se hubiesen quedado con su música pasatista de post guerra, sin
embargo escuchaban música margineta norteamericana, como lo fue alguna vez el
tango, ¿entendés?, acá, en Argentina, en Buenos Aires, digamo´, el tango alguna
vez fue marginal, música de cabarulos, de conventillos…
- ¿En
seeerio?
- !Sí!
Y todos esos músicos ingleses que hoy pisan los setenta, alguna vez tuvieron
dieciocho, diecinueve años como vos. Frecuentaban los bares de las afueras de
Londres y mamaron el blues y el rocanrol como si estuvieran en el delta del
Mississippi. Les agradezco, ¿viste?, a ellos
que no necesitan explicar nada, que siguen escuchando lo que sienten como a los
veinte…
- Acá
hay que doblar, papá.
- Tenés
todo me dijiste ¿no?
- Sí-
respondí-. Vos sabes que ayer cuando contaba de mi trabajo en una disco noté
que el tío y la tía se burlaban de mí...
- ¡No
les des bola a esos fracasados que vas a terminar igual que ellos!- sentenció
mi viejo - Una cosa más, si alguna vez ya grande seguís escuchando lo mismo que
ahora y alguien te dice que tenés que cambiar, madurar, escuchar otra cosa...
Dyango, vals, bolero o Mongo Aurelio, consejo de un gil: hacé la tuya hijo,
escuchá a tu corazón y vas a tener la respuesta, no pienses tanto como yo, mirá
cómo terminé...
- Vos
siempre decís que a un caballero sólo…
- … le
interesan las causas perdidas- completó papá. No me hagas caso, dame un abrazo…
Andá, andá, dale, que sale tu vuelo… ¿Tenés carilina? Tomá mi pañuelo… Dale que
tengo que entregar el taxi a las cuatro.
Mi
viejo intentó mostrarse duro, pero sus ojos estaban vidriosos. Nunca lo vi llorar
y ese día no fue la excepción. Subí al avión, saqué mi ipod touch y busqué la
carpeta "sin nombre" que pude copiar mientras papá dormía. Puse
"King of the blues" de Gary Moore y no pude pensar en otra cosa que
en él y sus palabras.
Pasaron
muchos años de aquel día. Mi carrera como DJ en Los Ángeles tuvo momentos de
éxito y de bajones. El balance es más que positivo, hice lo que quería: laburar
de lo mío. Volví a la Argentina el domingo, me instalé en el departamento que
le compré a papá en Capital. Miré el reloj, tomé el ascensor y salí de la
cochera a los pedos. El cementerio cierra sus puertas a las cinco. Suena Thin
Lizzy, no sé el título del tema, el dolor en ocasiones no tiene nombre, duele y
ya. Ahora entiendo a mi viejo: nada de flores, nada de mariconadas…
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