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6 de agosto de 2019

BÚSQUEDA DEL TONO



CULTURA //// 04.08.2019

La búsqueda del tono, por Camilo Sánchez
Entrevista a Camilo Sánchez, escritor, periodista y autor de las novelas “La viuda de los Van Gogh” y “La Feliz”. "El único ritual que hay que tener para escribir es empezar. Cuando empezás los melones se acomodan. El único ritual sería ese. Largarse y confiar", describió. Por Raúl Haurat. 


Por Raúl Haurat
Camilo Sánchez es escritor, periodista y autor de las novelas “La viuda de los Van Gogh” y “La Feliz” (Edhasa). En diálogo con AGENCIA PACO URONDO y el blog “De Rastrón” desmitificó los rituales al momento de escribir. Además, reflexionó sobre el proceso creativo y la construcción de su obra literaria. Recorrió su trayectoria desde la revista Billiken hasta su paso por el diario Página/12.

“Cuando un tipo de ochenta años se va acercando a la brecha, la muerte deja de ser una metáfora para más adelante”

APU: ¿Tenés algún ritual al momento de escribir?
CS: No, cómo yo vengo del periodismo, el ritual es cerrar. No me parece que puedas tener muchos rituales en la escritura si no los tenes afuera. Se idealiza mucho la escritura. No me parece un sitio sagrado. Me parece un sitio sagrado la vida. Habitualmente estoy escribiendo, editando o leyendo con un cuaderno al lado. No es que tengo que predisponerme con cierta ritualidad para ninguna de las tres cosas. Simplemente apago el mundo y marcha. Para poder apagar el mundo tenes que tenerlo bastante encendido el resto del tiempo que no escribís, ni editas ni lees.

APU: Hay una idea al momento de escribir de poner música, prender velas…
CS: Hay que prender velas para cenar con tus amores.

APU: Eso también responde con qué frecuencia escribís.
CS: Si, en realidad, yo vivo de la escritura. Desde los dieciocho años que comencé como cadete de redacción de la Revista Billiken, que ya empezaba a escribir, hasta ahora. Es lo mismo.

APU: ¿Hay una diferencia al momento de escribir periodismo o un relato?
CS: No hago diferencia entre escribir periodismo, un relato, una novela o un poema. Tuve maestros como (Miguel) Briante, Tomas Eloy Martínez y Diana Bellesi. No es que (ellos) se ponían: “ahora voy a escribir un poema. Ahora escribo una nota para cerrar.”

APU: No diferenciaban entre géneros al momento de escribir.
CS: No. Es ponerse. Lo que no puedo es escribir a medias, ni leer a media. ¿No sé cómo hay gente que lee para dormirse? A mí me despabila. Leer para mí es como laburar. Es intervenir el texto.

APU: Al momento de leer poesía, ¿volvés a los clásicos o hay algún poeta contemporáneo que te haya vislumbrado últimamente?
CS: Hoy escribí algo sobre Enrique Molina, que fue una contratapa de Página/12 del ´89 que la rearmé. Ese fue un poeta, de los que conocí, que marcó pautas. Después está lleno de buenas mujeres que escriben: Diana Bellessi, Irene Gruss, Susana Villalba, Silvina Sazunic. En la poesía lees tres poemas y ya está. Hay que encontrarlos. Vos tenes un libro de poemas y por ahí hay tres o cuatro poemas que te hacen estallar. Un libro puede darte la clave para algo que te está inquietando de este momento, o una llave para la felicidad eterna.

APU: Publicaste dos novelas. ¿En qué te inspiraste para escribir “La viuda de los Van Gogh” y “La Feliz”?
CS: En realidad la línea de acción de las novelas, en el caso de “La viuda de los Van Gogh” fue lo que sucedió con los cuadros de Van Gogh después de su muerte. Vincent vende dos cuadros en su vida, y a los dos años y medio ya está en el panorama de Amsterdam. Teo, su hermano se muere a los seis meses. Entonces la pregunta es ¿cómo alguien que no había vendido cuadros, llego al lugar ese? Después es tirar de una cuerda y tener la suerte que tuve de encontrar un personaje que no se me hubiese ocurrido jamás de hacerlo ficción: feminista, Siglo lXX, poeta, especialista Percy Shelley, que se queda viuda, con un hijo de un año y tres meses. Ella es la recopiladora y editora de las cartas a Teo.

APU: Está la mirada del escritor, también la mirada de periodista. ¿Tuviste que hacer un trabajo de investigación buscando diarios de la época?
CS: Sí. Cuando uno está lanzado va buscando esqueletos donde apoyarse. En cambio en el otro no, “La Feliz” es el verano del 88 en Mar del Plata donde el mejor boxeador de la historia argentina se convierte en un femicida, y el mayor humorista de la historia argentina se cae de un piso 11, el mismo verano, siendo amigos. Estando en contacto. Dije “acá también hay una novela”. Lo había cubierto para Pagina/12. Me habían mandado a cubrir el asesinato de Monzón. Ahí lo que hice fue esperar el tiempo correcto para que fluyera. Cuando apareció el tono lo seguí.

APU: Nombraste el tono. En tu descripción de “La Feliz” uno encuentra imágenes poéticas que aparecen en el final de algunos capítulos. Pintás una Mar del Plata propia, muy particular. ¿Cuánto influenció haber nacido en la Ciudad?
CS: Estaba el Campeón, el Claun, el Langa (el nexo entre los dos) y Mar del Plata es el cuarto personaje de la historia que apareció mientras escribía. Fue tomando corporalidad. Era mi ciudad también. La verdad que ser al mismo tiempo un nacido y criado ahí hasta los dieciocho años y enviado especial a tu ciudad es algo que no a todo el mundo le pasa. Eso me dio una doble mirada interesante.

APU: Encontraste dos historias sobre personajes tan fuertes como Van Gogh, Olmedo y Monzón con la mirada puesta en una viuda y en una ciudad. ¿Fue pensado así?
CS: Vuelvo a la primera pregunta. El único ritual que hay que tener para escribir es empezar. Cuando empezás los melones se acomodan. (Ricardo) Piglia decía “vos narrá, narrá que después aparece una línea de pensamiento propio”. El único ritual sería ese. Largarse y confiar que por ahí en el tercer párrafo encontraste algo del tono, de la música.

APU: ¿Qué es el tono?
CS: Cuando vos sentís que vas, que vas, que vas… No es mucho más. Entraste en una música. El movimiento se muestra andando.

APU: ¿En qué estás trabajando ahora?
CS: Armé un sello operativo donde cada uno es dueño de sus libros que se llama “El Bien del Sauce”. Ya sacamos catorce libros. Lo que tengo terminado es una especie de monólogo teatral con un narrador en escena que se llama “Un camino de brasas”. La línea de acción es una mujer esperando a su hija a la que va a dejar su departamento en vida. Es una reflexión sobre la vejez apasionada.

APU: ¿Por qué titulaste el monólogo “Un camino de brasas”?
Hay un poema de Saint-John Perse que habla a la vejez: “Vejez, me mentías. Eres un camino de brasas y no un reguero de cenizas” Perse a los ochenta estaba vivo.

APU: Enrique Molina en el final encontró el tono que el poeta busca toda su vida. ¿Perse lo encontró?
CS: Sabiendo que cada instante cuenta, hay que subirse y no bajarse. Cuando llegas a un momento que se apaga el diálogo interno, el momento donde estás haciendo las cosas y decís: no me muevo más de acá. Ahí hay que tratar de quedarse el mayor tiempo posible.

APU: Para terminar me vino la imagen de la pincelada de Van Gogh y La Feliz. El momento donde el surfer logra subir a la cresta de una ola. ¿Ese es el momento donde uno debería estar el mayor tiempo posible?
Sí. Hay un texto de (Guillermo) Saccomanno que habla del ser en el momento que se estabiliza la tabla. Ese viaje es como el haiku que dice “es lo que está pasando frente a mis ojos ahora” y no es otra cosa. Tal vez sea el único tema que tengamos. Por eso cuando un tipo de ochenta años como Molina, o la mujer de mi obra “Un camino de brasas” se va acercando a la brecha. La muerte deja de ser una metáfora para más adelante. Es la letra chica del contrato más cerca y ahí hay que seguir jugando con altura y con gracia.



12 de julio de 2014

ESCULTORES DE TALENTO




Para los que alguna vez jugamos al fútbol y comenzamos en el baby allá por los seis o siete años sabemos la importancia que tiene nuestro primer técnico. Nuestro primer maestro en esto de jugar a la pelota, la “dinámica de lo impensado” como diría Dante Panzeri.
Cuando uno repasa los grandes formadores no puede dejar de pensar en el fallecido Francis Cornejo (el descubridor de Diego Maradona), en Ramón Maddoni, en Jorge Griffa, entre otros. Sin ellos la historia de muchos grandes de nuestro fútbol no sería igual.
Alguna vez alguien escribió a Ramón “Para el mejor DT del mundo y además un amigo", es la dedicatoria que tiene escrita con marcador sobre alguna de las tantas fotos que adornan la confitería del Club Parque. 

Quien está junto al maestro en esa foto y que firma la dedicatoria es Fernando Gago, que se inició esquivando conos en la canchita de Villa del Parque, como alguna vez lo hicieron Redondo, Batista, Riquelme o Carlitos Tevez, Insúa, Cambiasso, La Paglia, Sorín, Coloccini y sigue la lista. Maddoni vió crecer a “Pintita” Gago y Ricky Álvarez que mañana formaran parte del plantel que disputara la final de la Copa del Mundo, ellos son claros testimonios de la influencia de un formador de los quilates de Ramón.
Ambas ex promesas del fútbol infantil llegan a esta instancia de su carrera con el asesoramiento, el apoyo y la confianza que siempre les supo transmitir a ellos evitando apresuramientos y respetando los tiempos de formación.
Así son los grandes, los que hacen en silencio, los que mañana junto a su familia en sus casas o sentados en una butaca del Maracaná verán jugar a sus pichones y sentirán el orgullo de haber hecho lo correcto, porque más allá del resultado, este plantel representará a los miles y miles de pibes que hoy sueñan con jugar una final con la celeste y blanca. Representarán a muchas promesas que llegan del interior con el bolsito lleno de esperanzas y abrigan sueños en las camas de pensión. Representarán además a miles de entrenadores de cada escuelita de fútbol, de cada rincón del país que trabajan (en muchos casos ad honorem) a destajo formando jugadores, formando hombres. 
En una palabra, un plantel que representará a 41 millones de argentinos. Mañana veremos a veintidós soñadores que entendieron que no es mejor maestro el que sabe más, sino el que enseña mejor. Para Maddoni, Cornejo, Griffa y mis queridos y recordados Horacio de Yupanqui, Sergio del "El ideal", Tincho de Sarmiento y todos los técnicos apasionados de la redonda va este homenaje.






27 de enero de 2012

ESPECIES




De rastrón inaugura la sección: "invitando amigos". Un espacio para que los amigos puedan publicar sus inquietudes, reflexiones, relatos, cuentos, ilustraciones, diseños, lo que se les ocurra. Comenzamos con el diseñador gráfico e ilustrador Sebastián Mulero aportando su arte en “Derrochando Coplas”
Continuamos con Magdalena Ruiz Guiñazu otro amigo del blog que con agudeza y humor refleja en éste escrito su opinión sobre la ley SOPA, los cambios tecnológicos con una conclusión exquisita.
Desde ya están invitados a participar, no tienen más que chiflar y aquí nos encontraremos para que éstos miles de kilómetros que nos separan se acorten así sea por unos minutos. 



Por Magdalena Ruiz Guiñazu
Corresponsal en Barcelona


Quise bajarme un capítulo de la serie Lost de Megaupload y me salió un cartel del FBI. Parece que pillaron en posición adelantada a un tal Kim Schmitz, sospechan que puede haber doping y que por eso peligra la continuidad del partido. A la pelota! entonces también soy cómplice de todo esto "tan tremendo", yo estaba mirando el partido cuando se agarraron a las piñas. Me sentí como si hubiera querido bajar pornografía infantil prenatal haitiana post-terremoto 2010.
Seguí buscando un poquito más y me encontré con que hay un montón de gente indignada por las censuras a la libre visualización de estos archivos. Leí también por ahí que lo próximo será que nos instalen cámaras de filmación en nuestras viviendas y que controlen todas las cosas tan importantes que nos decimos, por eso nos tenemos que unir, que juntos somos más, porque nos quieren quitar Internet. La pucha! Qué problema más grande!
Me pasé los primeros 25 años de mi vida sin Internet y sin desarrollar ninguna fobia a la falta de inmediatez. No quiero decir con esto que no disfruto metiéndome en la web pero nunca me verán con una pancarta en contra de la ley SOPA, imagino causas un tanto mas altruistas para salir e intentar hacerme escuchar y aún así veo la tormenta tan cerca que ni voluntad tengo de ésto. La gota cayó casi de refilón y el vaso aún vomita hasta vaciarse por completo. El optimista espera que no se vacié del todo y el pesimista entiende que si no se vacía del todo es sólo porque el mundo necesita de optimistas. Necesidades creadas, así me lo explicaron una vez.
Los findes salía con mi bolígrafo en el bolsillo, la verdadera tecnología de punta, punta azul, punta negra y me sobraba tinta para muchos meses más... bueno, ese sería el recuerdo negativo. Luego vino el móvil y con él más chances, más dependencia, de la que te ata los cordones del zapato todas las mañanas para que vayas a pagar tus vicios. La expectativa perdió kilos con la dieta más ultrarrápida y eficiente y el cerebro empezó a ingeniárselas para ser más escueto al preguntar y responder, 160 caracteres, eso debería bastar para decir si o no, pensó algún erudito con un master en relaciones humanas a través de mensajes de texto.
Después también está el "manos libres" que sirve para que él que lo utiliza pueda gesticular con los brazos como si estuviera delante de la persona con la que habla, un gran avance de la humanidad. A regañadientes tuve mi primer móvil en el año 2004, una vez por mes me salía un mensaje de que "ya estaba próximo a esos días". Resulta que la antigua dueña del móvil lo había programado para que le avise todos los meses cuando tenía la regla y durante un año yo también lo supe. Estoy seguro que si lo comentaba no faltaría quien me dijera que al fin y al cabo es información al momento y eso hoy en día es lo que se lleva, que éste dato me beneficiaría a corto o largo plazo.
La tecnología avanza pero el ser humano sigue siendo el de siempre. Cada vez veo más gente durmiendo en la calle pero los móviles en los escaparates ahora son digitales.
Parece que es más importante asegurarnos poder ver una película antes que estrene que ponernos al día con los grandes clásicos que "hay que ver". Matemos un par de focas a palazos y esperemos a que el FBI venga a decirnos basta, que ya está bien.
Un biólogo me comentaba el otro día que casi nadie lo sabe pero que el atún se extinguirá de aquí a diez años y que es imposible detener esta tendencia. Los pesqueros "no pueden" respetar las medidas mínimas y la demanda es más poderosa que cualquier análisis de natalidad-mortandad. Estamos obligados a consumir y destruir decía, si te cuidas de no hacer esto perjudicas aquello. Le dije que estaba equivocado, que yo me pase un año en un campo y no necesitaba nada más... sólo una vez por semana ir al almacén a por mi lata de atún.











12 de noviembre de 2011

SÍNTESIS



Dedicado a Amespil, el mejor jugador de bolita que vi




Espero volver a jugar pronto- declara un deportista ante un lesión. Ahí está en su casa impotente -rehabilitación mediante- a la espera del alta para reanudar su actividad. Es evidente que no está en sus manos el regreso.
Hoy volví a jugar… No se cómo sucedió, quizás cuando entendí que en mi caso las lesiones no son físicas y de mí depende volver al ruedo. 
Asimilé que al jugar vuelvo a ser un chico otra vez. Aprendí que volver a jugar te invita a probar, a intentar, a ser vos mismo despojado de todo filtro autoimpuesto. "Self imposed" dirían los norteamericanos, hasta llegar a una síntesis como en éstas imágenes. Una síntesis que concentra un lapso de alegría, de diversión... Como esos instantes que quedaron impregnados en mis recuerdos más remotos de la niñez.
Con facilidad podría enunciar como formaba el San Lorenzo de la liguilla 1987 o hacer una remembranza de los horarios de mis dibujos animados favoritos. Recordar el apellido de mi compañero de banco o repasar los títulos de los lentos que bailé en mi primer asalto. Evocar la primera mirada inocente de la chica que me gustaba, con su pestañeo en cámara lenta.
Sin embargo, no puedo retener lo que hice la semana pasada. Necesito de una agenda para saber que impuestos pagué o cuando será el próximo turno con mi dentista.
Y es acá donde me detengo y pienso en la genialidad de Rainer Rilke cuando decía “La verdadera patria del hombre está en la infancia” y la verdad que coincido con el poeta austríaco. Creo que no está nada mal volver a las raíces de vez en cuando, a través del diseño en éste caso, en la búsqueda de un isologo para encabezar éste blog. Del juego como método, del juego no sólo como algo lúdico sino también como búsqueda. Del juego como algo que nos hacer perder la noción del tiempo, como en aquellos inviernos cuando el sol se ocultaba temprano y ya nadie podía ver ni siquiera su bolita lechera. Tirábamos al opi al tun tun y que sea lo que Dios quiera.

































10 de mayo de 2011

LUCES DEL CENTRO









Encontrar la muerte en un recital de La Renga, ¡que absurdo! 
Recomiendo leer con atención la letra de la canción Blinded by rainbows (Cegados por el arco iris) de Jagger y Richards. Una buena metáfora para entender a tanto zapallo encandilado por las luces del centro. Los que no ven lo que sucede delante de sus ojos, por ignorancia o por necedad. Los que necesitan prender una bengala para sentirse protagonistas y competir con lo que sucede en un escenario poniendo en riesgo al otro, pero ¿qué importa el otro no? Todo sea por la fiesta... por el ritual.
Subir el volúmen de sus reproductores de mp3 en el bondi para llamar la atención, ¿acaso es el lugar público el único espacio donde pueden sentirse protagonistas?. ¿Qué pasa al llegar a sus casas, nadie los escucha? Horas de chat y conversaciones vacías y su luz interior que se apaga de a poco. Como se apaga el último pipazo, la última vela después de varios días sin luz.
Le pedimos a las autoridades que hagan más controles sobre los chicos a la entrada de los recitales pero pocos se preguntan el motivo por el cual los pibes necesitan ser visibles ante una multitud, ¿Es por boludez, nomás? ¿De pendejos que son? o ¿Porque no encuentran lo que necesitan donde deben tenerlo? En su casa con su familia, mamá, papá o en el colegio.
El hogar se reduce a la habitación con una PC encendida con el msn disponible. Al colegio van y se encuentran -cuando hay clases- con planes de estudio que caducaron, poco atractivos para los pibes. Mientras 17 gremios se pelean para ver quien la tiene más larga.
Como resultado de todo esto, si el fin de semana toca alguna banda ese será su espacio, su lugar de pertenencia.
A veces las cosas que realmente tienen un valor en la vida son aquellas que no vemos y dejamos pasar. Después lamentamos una nueva muerte por negligencias y buscamos al asesino como quien busca al responsable del atentado a la Embajada de Israel -caso que continúa impune- pero hay que encontrar como sea al que tiró la bengala, y ¡listo! resuelto el problema. La familia de la víctima ¿estará conforme? lo encontrás y ¿que hacés? ¿Lo condenas?... ¡Ya está condenado!
Hay que entender que la visión se aclara sólo cuando puedan ver dentro de su propio corazón y ya no buscarán en una bengala, un pipazo o un reggaetón al palo la atención del otro. 
A veces se trata de sólo una caricia, un poco de bola y su llama eterna encandilará tan sólo con el brillo de su presencia.








21 de diciembre de 2010

1993





San Cristóbal. Abril de 1993

Charla en el aula del colegio San Martín
A: “acá la única banda stone es los ratones…”
B: “ ¿escuchaste blues motel?”
A. “¿blues que?"
B: “ ¡blues motel! El cantante es re-jagger”
A: “ no los conozco, ¿donde tocan?”
B: “en la zona norte, creo que tocan el viernes en New Order”




En un reducto de avenida Cabildo llamado New Order inició éste romance que lleva más de dos décadas con Blues Motel. La banda de rock & roll que más disfrute en aquellos años. Recuerdo la presentación de Volumen 1 en el Teatro Santa Maria, la llegada a la avenida Corrientes aquella noche en el Astros y tantos otros shows gloriosos.
Surgieron muchas otras bandas del mismo estilo pero Blues Motel, después de veintidos años de su formación, sigue vigente a pesar de no tener la difusión que se merece.
Ésta banda oriunda de Tigre lleva editados 11 discos de estudio en su mayoría producción independiente y composiciones propias. Blues Motel es de lo más prolífico de la escena local.
Un ejemplo que los pinta de cuerpo entero: en sólo un año, el 2006, editaron 3 discos de estudio. Su repertorio pasea por rocanroles furiosos, baladas fascinantes, reggae, música negra de pura cepa. Verlos en vivo en La Transtienda fue todo goce, un lugar cálido, no bullicioso y con un sonido impecable. Al terminar el show pensé "qué bueno poder verlos siempre así". Una postura egoísta de mi parte que antepongo la calidad a la cantidad, pero los pibes también tienen que pagar sus cuentas.
“Angel”, “Bajo la Ciudad”, “Dame magia” entre otros, son temas que difícilmente suenen en la radios pero son clásicos para los seguidores.
Pasaron las modas, las camisas floreadas, las botas de gamuza, los flequillos ( mi viejo nunca entendió porque me cortaba el pelo como Susana Romero) también pasó esa crítica mal intencionada de algunos periodistas, que hicieron foco en su vestimenta más que en su música. Sin embargo, ellos avanzaron a pesar de las chicanas y buscaron su sonido propio, su estilo propio.
En 1998 con su disco “Un tajo en la oreja” hicieron una apuesta artística que alejó a muchos fans que esperaban otro “Hojas vacías”. Escaparon del lugar común e incorporaron otros sonidos, con máquinas y samplers.
Blues Motel es una banda que defiende con hidalguía sus canciones en vivo, suenan bárbaro. Su cantante es un gran frontman. Gaba pronuncia el inglés palabra por palabra, como pocos vocalistas en el rock local, ademas de ser un gran escritor. La pluma de Gaba no apela a la demagogia ni al golpe bajo. Es muy difícil encontrar en su lírica odas a la birra, a la esquina o a la yuta. Son historias de vida que traen otro aire: mezcla de psicodelia, The Faces, Pappo´s Blues, Delta del Tigre... Un abanico contundente y muy personal que desplegaron con efectividad en un gran show en el Teatro Vorterix.
Para Gaba Diaz, Andres Casasco y todo la banda. Al tortuga, un stone (así nos llamaban, los rolingas vinieron después) de Parque Patricios que me grabó un TDK con sus primeros demos y a todos los seguidores incondicionales del grupo va este pequeño homenaje.
Blues Motel sigue rodando, porque piedra que rueda no junta musgo y en estos tiempos que corren, no es poca cosa. Salud Blues Motel!!