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25 de junio de 2020

CHICA PASA CON TEMOR







“No tengas miedo, no, me pelé por mi trabajo.

Las lentes son para el sol y para la gente que me da asco”





Podes escuchar el vivo completo acá: 




#QuedateEnCasa




Recomendaciones





DISEÑO EN EL ABASTO



- ¿Entendés el inglés cuando cantan, Frank?
- Sí, bueno, maomeno.
- ¿Maomeno?
- ¿Ya empezás?
- ¿Ya empiezo con qué, nene?
- Dale, Claudia. Dejame terminar por mi maqueta y ponés lo que quieras.
Ella canturreó “we´re worker ants, or we´re ants whit wings?”.
- Cantá conmigo - le exigió.
- No sé cantar, me da vergüenza.
- Dale, animate - balbuceó la mujer que no paraba de menearse por el comedor.
- Tengo la entrega mañana. ¡Ya te expliqué! Hoy me tengo que quedar toda la noche, por favor te pido.
- Jodete, ¿quién te pidió que estudies diseño? – le dijo y abrió una botella de vino.
- ¡Dale! No me molestés. ¿Por qué no te acostás? No tomes eso. El Resero es para cocinar. Te va a hacer mal por tu panza. Mira por tus pies. Están hinchados – le objetó.
- ¿Quedó algo de Seven Up o te la tomaste toda?
- Está la de ayer, yo no tomé. ¿El médico acaso no te dijo que no tomés gaseosa?
- ¡Qué sabe ese! Acá está. ¡Pero no tiene nada de gas esta mierda! La cerraste para el culo.
En serio te digo, Frankie. ¿De qué vas a laburar cuando te recibas, amor? - le preguntó burlona mientras servía la semen up en un vaso, al tiempo que lo trataba con dulzura y violencia de manera alternada. Como un niño jugueteando con plastilina.
- Ya veremos. Es una carrera nueva en la UBA. Tiene futuro, dicen.
- "Dicen". Pensalo bien, "dicen". Vamos a tener un hijo y con esos dibujitos no vamos a poder comprar pañales.
- ¿Por qué sos así conmigo, Claudia? ¿Qué hice mal, me querés decir? ¿Por qué me judeas así? Trabajo todo el día para traer el dinero, terminar una carrera, ser alguien…
- “Ser alguien”, rojaijú - interrumpió irónica.
- Y sí. ¿Acaso pensás que voy a estar en la obra de por vida? Meta y meta, maza y cortafierro, ¿eh?

Claudia contuvo su mirada sin pestañear sobre el tablero. Inhalaba socarrona el pegamento de contacto y reproducía los gestos de un adicto al poxiran moviendo los ojos como encolerizados.

- ¿Para qué sirve esto?
- Es un adhesivo para papel.
- ¡Caregua! - dijo a las carcajadas.
- ¿De qué te reís, decime? Es para pegar las piezas del maquetado.
- ¡Caregua! Rima con paragua.
- No empecés.
- ¿Rima o no, paragua?
- ¡No me digas paragua! Ya te lo dije. Suena humillante.
- Bueno, bueno. ¡Qué sensiblón! ¿Acaso tu mami no nació en Paraguay, papito?


***

Francisco llegó en 1985 de Encarnación a terminar sus estudios secundarios en Chivilcoy. Se albergó en casa de una tía fotógrafa que había quedado viuda hacía tiempo. Cuando cumplió con sus estudios, su tía Stephanie (única familia en Buenos Aires) le confirió algo de sus ahorros para estudiar en la facultad.
Francisco llegó a San Telmo a principios de 1987, en búsqueda de un futuro mejor y de compañía en el ascetismo de la gran ciudad. Conoció a Claudia por intermedio de un compañero de Proyectual, su primera cita fue en la cancha de Los Andes, en un recital de rock.
Ambos cursaban el CBC*; coincidían en la cátedra de Filosofía de Ciudad Universitaria. Claudia, que había leído mucho en su adolescencia, impresionó al recién llegado. Se mostró muy afectiva y comprensiva en el inicio de la relación. Tejió una telaraña con estoicismo durante años, sin apuro y sin pausa. Cuando supieron del embarazo, empezó una pesadilla para él. A partir de allí, ella se expuso tal cual era, según los versados: una psicópata adaptada.
Una noche, mientras Francisco se disponía a preparar la primera papilla a Luca, recibió un crua chan sorpresivo en la frente al levantar la mirada.
- ¡Se te pasó! ¿Qué le haces a mi hijito? Sos un inútil - gritó Claudia enfurecida.
Francisco cayó, en ese mismo instante, que había sido vapuleado de manera sistemática durante los nueve meses del embarazo y los seis meses de vida de Luca. Un golpe, que podría ser la puerta de entrada a una vida de sumisión, por el contrario, operó como un despertador. Un trampolín para salir de un ambiente que lo oprimía.
Francisco sintió desolación. Iba a ser papá, algo soñado por él, pero el sueño se transformó en una pesadilla. Tuvo el sobresalto de ser parte de un cuento de terror sin banderitas ni globos.
- Viví "Del crepúsculo al amanecer" durante quince meses - bromeaba años después entre colegas, en referencia a la obra de Quentin Tarantino, que comienza como una road movie y de un batacazo transmuta en un film de vampiros.

***

Los vampiros ni los murciélagos pudieron con él. Francisco salió fortalecido, pudo exorcizar los demonios. En cinco años se graduó y tres años después su portfolio contenía clientes de primera línea. Finalmente, luego de varios vaivenes, decidió emprender su propia agencia.


                                                                              ***

- ¿Estás contento, mi amor?
- Sí, no lo puedo creer, te juro. Lástima que no pudimos traer a Luca.
- Era obvio que esto iba a pasar. ¡Disfrutalo vos! ¡Ya está!
- Todavía no puedo entender. ¿ Porqué tanto enojo, Sil? Esto es para bien de todos. Para el
futuro de la criatura. ¿Qué pensará esta mujer?
- ¿Querés qué te diga que piensa?
- Decime.
- Que todo esto lo conseguiste gracias a ella. Que viniste muerto de hambre del Paraguay...
bla, bla, bla. ¡Te va a ningunear como lo hizo siempre, mi amor! Es una psicópata, entendelo. Psi-có-pa-ta - le reveló Silvia, su nueva pareja y accionista.
- Tenés razón, Sil. ¿Tenés un cigarrillo ahí?- expresó Francisco para cerrar el tema. Frank pitó el faso mientras marchaban a la apertura de Abasto Design, la flamante agencia de Diseño Gráfico que abrieron juntos en la esquina de Gallo y Humahuaca.




8 de diciembre de 2019

MANUAL DE PERDEDORES | 7 DE DICIEMBRE




EL VALLE DE LA LÁGRIMA

#Capítulo136

“Nacer no tiene cura. Curar es una palabra muy seria. Somos violentos dolores. Guardo mis penas por verme bien. Lo que se rompe no tiene arreglo pero se lo puede mejorar, dejarlo lindo”




 Nos visitaron la autora de poesía, teatro, narrativa y magister en escritura creativa Julieta Desmarás y la actriz y Licenciada en Letras Júlia Rosell Fieschi


 Hablamos sobre “El valle de la lágrima” un monólogo que forma la obra “La hora rancia” escrito por Julieta e interpretado por Jùlia
 Julieta nos explicó cómo es tridimensionar la poesía

Yulia interpretó un fragmento de “El Valle de la Lágrima”

¿Te lo perdiste?  ¡MDP delivery!

🎼Sumo, Iván Noble, Kalika, Joe Dolan



🎧 PODES ESCUCHAR EL CAPITULO 136 🎧



14 de enero de 2017

MANUAL DE PERDEDORES 14-01-17



FM 107.1







SI TE PERDISTE EL CAPITULO XVI PODES ESCUCHARLO 




En Manual de Perdedores recordamos a Alejandro Sokol, miembro fundador de Sumo, cantante, poeta y compositor de Las Pelotas.


Brilla tú diamante loco







2 de junio de 2016

DISEÑO EN EL ABASTO







- ¿Entendés el inglés cuando cantan, Frank?
- Sí, bueno, maomeno. 
- ¿Maomeno? 
- ¿Ya empezás?
- ¿Ya empiezo con qué, nene? 
- Dale, Claudia. Dejame terminar por mi maqueta y ponés lo que quieras.
Ella canturreó “we´re worker ants, or we´re ants whit wings?”.
- Cantá conmigo - le exigió.
- No sé cantar, me da vergüenza. 
- Dale, animate - balbuceó la mujer que no paraba de menearse por el comedor. 
- Tengo la entrega mañana. ¡Ya te expliqué! Hoy me tengo que quedar toda la noche, por favor te pido.
- Jodete, ¿quién te pidió que estudies diseño? – le dijo y abrió una botella de vino.
- ¡Dale! No me molestés. ¿Por qué no te acostás? No tomes eso. El Resero es para cocinar. Te va a hacer mal por tu panza. Mira por tus pies. Están hinchados – le objetó.
- ¿Quedó algo de Seven Up o te la tomaste toda? 
- Está la de ayer, yo no tomé. ¿El médico acaso no te dijo que no tomés gaseosa?
- ¡Qué sabe ese! Acá está. ¡Pero no tiene nada de gas esta mierda! La cerraste para el culo.
En serio te digo, Frankie. ¿De qué vas a laburar cuando te recibas, amor? - le preguntó burlona mientras servía la semen up en un vaso, al tiempo que lo trataba con dulzura y violencia de manera alternada. Como un niño jugueteando con plastilina.
- Ya veremos. Es una carrera nueva en la UBA. Tiene futuro, dicen.
- "Dicen". Pensalo bien, "dicen". Vamos a tener un hijo y con esos dibujitos no vamos a poder comprar pañales.
- ¿Por qué sos así conmigo, Claudia? ¿Qué hice mal, me querés decir? ¿Por qué me judeas así? Trabajo todo el día para traer el dinero, terminar una carrera, ser alguien…
- “Ser alguien”, rojaijú - interrumpió irónica.
- Y sí. ¿Acaso pensás que voy a estar en la obra de por vida? Meta y meta, maza y cortafierro, ¿eh?

Claudia contuvo su mirada sin pestañear sobre el tablero. Inhalaba socarrona el pegamento de contacto y reproducía los gestos de un adicto al poxiran moviendo los ojos como encolerizados. 

- ¿Para qué sirve esto?
- Es un adhesivo para papel. 
- ¡Caregua! - dijo a las carcajadas.
- ¿De qué te reís, decime? Es para pegar las piezas del maquetado.
- ¡Caregua! Rima con paragua.
- No empecés.
- ¿Rima o no, paragua?
- ¡No me digas paragua! Ya te lo dije. Suena humillante.
- Bueno, bueno. ¡Qué sensiblón! ¿Acaso tu mami no nació en Paraguay, papito?


***

Francisco llegó en 1985 de Encarnación a terminar sus estudios secundarios en Chivilcoy. Se albergó en casa de una tía fotógrafa que había quedado viuda hacía tiempo. Cuando cumplió con sus estudios, su tía Stephanie (única familia en Buenos Aires) le confirió algo de sus ahorros para estudiar en la facultad.
Francisco llegó a San Telmo a principios de 1987, en búsqueda de un futuro mejor y de compañía en el ascetismo de la gran ciudad. Conoció a Claudia por intermedio de un compañero de Proyectual, su primera cita fue en la cancha de Los Andes, en un recital de rock. 
Ambos cursaban el CBC*; coincidían en la cátedra de Filosofía de Ciudad Universitaria. Claudia, que había leído mucho en su adolescencia, impresionó al recién llegado. Se mostró muy afectiva y comprensiva en el inicio de la relación. Tejió una telaraña con estoicismo durante años, sin apuro y sin pausa. Cuando supieron del embarazo, empezó una pesadilla para él. A partir de allí, ella se expuso tal cual era, según los versados: una psicópata adaptada. 
Una noche, mientras Francisco se disponía a preparar la primera papilla a Luca, recibió un crua chan sorpresivo en la frente al levantar la mirada. 
- ¡Se te pasó! ¿Qué le haces a mi hijito? Sos un inútil - gritó Claudia enfurecida. 
Francisco cayó, en ese mismo instante, que había sido vapuleado de manera sistemática durante los nueve meses del embarazo y los seis meses de vida de Luca. Un golpe, que podría ser la puerta de entrada a una vida de sumisión, por el contrario, operó como un despertador. Un trampolín para salir de un ambiente que lo oprimía. 
Francisco sintió desolación. Iba a ser papá, algo soñado por él, pero el sueño se transformó en una pesadilla. Tuvo el sobresalto de ser parte de un cuento de terror sin banderitas ni globos.
- Viví "Del crepúsculo al amanecer" durante quince meses - bromeaba años después entre colegas, en referencia a la obra de Quentin Tarantino, que comienza como una road movie y de un batacazo transmuta en un film de vampiros.

***

Los vampiros no pudieron con él. Francisco salió fortalecido, pudo exorcizar los demonios. En cinco años se graduó y tres años después su portfolio contenía clientes de primera línea. Finalmente, luego de varios vaivenes, decidió emprender su propia agencia.

- ¿Estás contento, mi amor? 
- Sí, no lo puedo creer, te juro. Lástima que no pudimos traer a Luca.
- Era obvio que esto iba a pasar. ¡Disfrutalo vos! ¡Ya está!
- Todavía no puedo entender. ¿ Porqué tanto enojo, Sil? Esto es para bien de todos. Para el
futuro de la criatura. ¿Qué pensará esta mujer?
- ¿Querés qué te diga que piensa? 
- Decime.
- Que todo esto lo conseguiste gracias a ella. Que viniste muerto de hambre del Paraguay...
bla, bla, bla. ¡Te va a ningunear como lo hizo siempre, mi amor! Es una psicópata, entendelo. Psi-có-pa-ta - le reveló Silvia, su nueva pareja y accionista.
- Tenés razón, Sil. ¿Tenés un cigarrillo ahí?- expresó Francisco para cerrar el tema. Frank pitó el faso mientras marchaban a la apertura de Abasto Design, la flamante agencia de Diseño Gráfico que abrieron juntos en la esquina de Gallo y Humahuaca.







Ciclo Básico Común


11 de noviembre de 2013

¿PORQUE LOU REED?





Porque su forma de cantar es única. Si bien no es un gran cantante su voz suena a bourbon y cigarrillos negros. Salió del cliché de las canciones de tres minutos con intro-puente-estribillo. Sus temas son extendidos y épicos, nos describió la idiosincrasia de los barrios de Long Island como nadie. Caminó por el lado salvaje durante toda su vida.
Es uno de los artistas más influyentes de la segunda mitad del siglo pasado. Junto con Bowie y Marc Bolan fueron los fundadores del glam rock. Movida de la que comieron muchos artistas de los setenta. ¿Qué sería de Kiss, Alice Cooper, Iggy Pop sin el glam?

Influenció a muchos músicos de nuestro país. Uno puede escuchar su riff característico en canciones como "Nada es mejor" de La Portuaria, "Down" de Guasones, "Calavera" de La Mancha de Rolando por dar algunos ejemplos. Juanse, líder de los Ratones Paranoicos, copiaba el look de Lou Reed (circa 1974) a fines de los ochenta. Ropa de cuero, teñido de pelirrojo y lentes Ray Ban.
Sumo solía tocar en vivo un tema del neoyorkino. Leave Me Alone (Dejame en paz). Luca admiraba a Lou Reed. Trajo sus discos bajo el brazo al llegar al país, brazos que supieron de la adicción a la heroína. A fines de los sesenta; mientras Litto Nebbia y compañía construían su balsa, Lou Reed, sumido en su adicción, le escribió a su dealer (I´́m waiting for the man).

Porque me recuerda al polaco. Hoy en el umbral de los cuarenta me permito una analogía con el 2x4, ahora que estoy más cerca de "Tinta Roja" que de "Brown Sugar" con el gran Roberto Goyeneche. En sus primeras grabaciones con Salgán y con Troilo el polaco fue un correcto cantor de tango. En cambio en su etapa de las presentaciones con Piazzolla en el Teatro Regina, en el albor de los ochenta, interpretó como pocos los viejos clásicos con su impronta, su fraseo. La voz de Roberto se apagaba pero encontró un estilo que tiene, a mi entender, dos etapas bien marcadas. Yo prefiero la segunda, donde la interpretación es lo que cuenta. Goyeneche, al final de su carrera, se corrió del biotipo acartonado del cantor que hace de la técnica su fuerte. Disolvió la Velvet en su mejor momento y se fue a Europa. Se instaló en Berlín y nunca fue el mismo. Se reinventó y lanzó al mercado uno de sus mejores discos, Transformer.

Como la banda de punk rock 2 minutos con su disco Valentín Alsina, Lou Reed tituló a su producción de 1989 : New York. Su ciudad, su inspiración, la gran manzana, la ciudad más cosmopolita del mundo. Repleta de galerías de arte, de museos, de músicos callejeros, de rascacielos, de homeless, de sordidez y de crack. Pintó su aldea y conmovió al mundo. ¿ Acaso que otra cosa es el arte sino conmover?