11 de noviembre de 2013

¿PORQUE LOU REED?





Porque su forma de cantar es única. Si bien no es un gran cantante su voz suena a bourbon y cigarrillos negros. Salió del cliché de las canciones de tres minutos con intro-puente-estribillo. Sus temas son extendidos y épicos, nos describió la idiosincrasia de los barrios de Long Island como nadie. Caminó por el lado salvaje durante toda su vida.
Es uno de los artistas más influyentes de la segunda mitad del siglo pasado. Junto con Bowie y Marc Bolan fueron los fundadores del glam rock. Movida de la que comieron muchos artistas de los setenta. ¿Qué sería de Kiss, Alice Cooper, Iggy Pop sin el glam?

Influenció a muchos músicos de nuestro país. Uno puede escuchar su riff característico en canciones como "Nada es mejor" de La Portuaria, "Down" de Guasones, "Calavera" de La Mancha de Rolando por dar algunos ejemplos. Juanse, líder de los Ratones Paranoicos, copiaba el look de Lou Reed (circa 1974) a fines de los ochenta. Ropa de cuero, teñido de pelirrojo y lentes Ray Ban.
Sumo solía tocar en vivo un tema del neoyorkino. Leave Me Alone (Dejame en paz). Luca admiraba a Lou Reed. Trajo sus discos bajo el brazo al llegar al país, brazos que supieron de la adicción a la heroína. A fines de los sesenta; mientras Litto Nebbia y compañía construían su balsa, Lou Reed, sumido en su adicción, le escribió a su dealer (I´́m waiting for the man).

Porque me recuerda al polaco. Hoy en el umbral de los cuarenta me permito una analogía con el 2x4, ahora que estoy más cerca de "Tinta Roja" que de "Brown Sugar" con el gran Roberto Goyeneche. En sus primeras grabaciones con Salgán y con Troilo el polaco fue un correcto cantor de tango. En cambio en su etapa de las presentaciones con Piazzolla en el Teatro Regina, en el albor de los ochenta, interpretó como pocos los viejos clásicos con su impronta, su fraseo. La voz de Roberto se apagaba pero encontró un estilo que tiene, a mi entender, dos etapas bien marcadas. Yo prefiero la segunda, donde la interpretación es lo que cuenta. Goyeneche, al final de su carrera, se corrió del biotipo acartonado del cantor que hace de la técnica su fuerte. Disolvió la Velvet en su mejor momento y se fue a Europa. Se instaló en Berlín y nunca fue el mismo. Se reinventó y lanzó al mercado uno de sus mejores discos, Transformer.

Como la banda de punk rock 2 minutos con su disco Valentín Alsina, Lou Reed tituló a su producción de 1989 : New York. Su ciudad, su inspiración, la gran manzana, la ciudad más cosmopolita del mundo. Repleta de galerías de arte, de museos, de músicos callejeros, de rascacielos, de homeless, de sordidez y de crack. Pintó su aldea y conmovió al mundo. ¿ Acaso que otra cosa es el arte sino conmover?







28 de octubre de 2013

ALICA ALICATE







Francisco de Narváez reconoció su derrota: "Me cabe a mí toda la responsabilidad de este resultado". El colorado construyó a partir de sus recursos económicos y de la publicidad. Gastó mucha guita y se quedó con un magro 5% de los votos en la Provincia de Buenos Aires. De Narvaez es un empresario, no es un cuadro político. Como tal, no armo un espacio estratégico a largo plazo, con visión de futuro. 
Parece ser que Don Francisco compró la biblioteca de Perón y se creyó el filósofo de Lobos. Muchos empresarios como el, que se acercan a la política como un negocio, terminan yéndose por la puerta de atrás u operando en la sombra, llevando negocios al Estado. Desembarcan, pasean por los canales de televisión haciendo lobby para sí mismos, ven la posibilidad de invertir, (como si se tratara del boom del parri-pollo y las canchas de paddle) ganan una elección (como en 2009, nada menos que a Nestor Kirchner) y piensan: - ¡Ya está! Y en realidad no está nada, allí comienza la historia. 
El boom Alica/Alicate fue eso, un boom. Efímero, falto de contenido y pasajero. Un candidato que se hizo popular a partir de una imitación televisiva.
Salir en "lo de Tinelli" no fue suficiente. Cuando se acaba la fama ( que no es lo mismo que el éxito) cuando se agotan los recursos y la magia ya no está, como en el cuento de cenicienta, se acaba el hechizo.









20 de octubre de 2013

LA MARU



18/05/2010 
Primer encuentro de mamá con Julián

Esta imagen la tomé en el momento en que July y mamá se conocieron. El mira desconfiado, extiende su brazo y duda en agarrar la botella pero con la certeza de que esa mujer no le hará daño. Cosas que uno naturaliza. Impedimentos, trabas e iniquidades que solo pasan en las películas, hasta que te pasan a vos.

En este caso, una película bizarra de bajo presupuesto con actores grotescos y miserables que vieron en la convocatoria una oportunidad para lograr algo de notoriedad. Confieso que hubo días que miraba alrededor y buscaba un guiño, una señal, un asistente de cámara, al director que me dijera:
- última toma... silencio... grabando…- y que terminara la pesadilla, pero no fue así. 

Hay films que duran una hora y media, dos como mucho. En este caso tuvo muchas horas más, muchos fotogramas más: veintiún meses para ser más preciso. 

Días y noches interminables, como en un cuento kafkiano sin la arquitectura gótica y romántica de la ciudad de Praga como marco. Las locaciones, en este caso, fueron los claustros de los tribunales porteños. Juzgados con escaleras estrechas, ascensores abarrotados de abogados, despachos repletos de expedientes y eternas esperas en los pasillos con vista al techo de chapa oxidado de un supermercado chino.


Fuera del set, a cuatrocientos kilómetros estaba mi vieja que aceptaba con hidalguía la situación. Naturalizando la sinrazón para no levantar el avispero. Lejos de dramatizar tejía chalecos, gorras y bufandas para el próximo invierno sin certeza alguna, de cuando iba a conocer a su nieto. 
– En una de esas el frío continúa y se lo podes llevar. Por lo que ví en la última foto que me enviaste el rojito que te terminé, le va a quedar medio chicón- me decía por teléfono. Sólo Dios sabe por dónde andaría su cabeza en esos casi dos largos años.


Para terminar y con perdón de los Sociólogos en la sala. Creo hay dos clases de personas: Los espectadores y los protagonistas. Los espectadores son aquellos que tienen el conejo más grande que la galera, los que se suman al desconcierto para ver que ventaja pueden sacar. Los que desfilaron a avalar una mentira ya sea por envidia, miedo, obediencia o conveniencia. Los que fueron a sumar su grano de arena a un expediente embustero y con una actitud cobarde 
a separar (y esto es lo más grave) a un bebé de su abuela.

Los protagonistas en cambio, son los que ante una situación delicada observan, esperan y saben contemporizar. Desensillar hasta que amanezca, como dicen en el campo, para actuar con discreción y sensatez. Mi mamá pertenece al segundo lote. A veces siento que para vivir en un mundo mejor todos deberíamos haber sido criados para criar.  
La suerte son los padres - decía Facundo Cabral. Comparto su opinión, en ese sentido yo tuve mucha suerte: mi vieja, la Maru, la que me acompaño a transitar ésta pesadilla con un final feliz. 








11 de octubre de 2013

LA PROMESA










Geneviève llegó al cementerio de Montmartre con un ramo de flores y una caja en su mano acompañada por su nieta.
- Abuela, aquí está el sepulcro de Edgard Dubois.
- ¿Estás segura, Dominique?
- Sí, abuela.
-Muy bien. Coloca éstas flores junto a su tumba, por favor, y dime la fecha de su muerte.
- 19 de abril de 1986.
- Gracias, mi cielo. Fue hace muy poco ¿no es así?
- Sí, abuela, casi tres años. ¿Estás bien? Estacioné a pocos metros de aquí. Cuando tú me lo digas, volveremos a casa.
- Estoy bien, Dominique. ¿Puedes dejarme a solas?
- Abuela, no te dejaré sola. Estaré aquí a pocos metros.
Geneviève, no veía bien. Hacía años que su visión sólo distinguía siluetas. Tenía una promesa que cumplir. Su juramento estaba allí en sus manos. Una caja de multilaminado de cedro muy bien conservada.

Edgard decía que en ese cofre podía entrar todo. – Esto es sencillo, esta caja es algo extraordinario. Vamos a poder guardar las joyas. Las perlas no se van a perder. Esta es la solución a los problemas de dónde depositar las perlas de los collares. Tome nota, Geneviève.
Geneviève hacía muy poco que escribía a máquina. Su dactilografía era insuficiente. Edgard le pidió, le suplicó más bien – Mire, Geneviève, necesito que tome nota con precisión.
Edgard continúo -Por favor, presten atención. Esto es importante para el diario. Le Parisien necesita incrementar sus ventas. Sus salarios dependen de esta noticia que será la portada de mañana. Tú, el fotógrafo ¿puedes sacar esas fotos después de la reunión? Esa luz nos distrae, se lo pido por favor. Bueno, como les decía, el material de la caja es de multilaminado de cedro. El cedro es un tipo de madera muy noble. Las perlas allí dentro no harán ruido. Hay algo llamado telgopor...
-¡¿ Telgopor?! Interrumpió Adrién tomándose el mentón entre sus dedos.
- Sí, así se llama. Se le dice Telgopor por el fabricante, el nombre genérico es poliestireno expandido- contestó Edgard con propiedad. Este material pronto solucionará el asunto de los golpes y las roturas, en una palabra, darán respuesta a la demanda del choque entre las perlas almacenadas en arcas de mala calidad.
 Geneviève lo miraba con secreta admiración.
- En principio- reanudó Edgard- fue pensado para las perlas, pero la idea es avanzar en las alhajas, joyeles y filigranas. Podemos ubicar esta caja en el dispensario del baño, en la alacena de la cocina, en el aparador del cuarto. Escriba Geneviève, por favor.
La nota sobre la caja para depositar reliquias publicada en la portada del Le Parisien, sería todo un éxito y una bisagra en la carrera de Edgard. Muy pronto se convertiría en el periodista y publicista más famoso del matutino y poco tiempo después de la élite parisina de la segunda mitad de la década del ´20.
En ese momento irrumpió Etienne, jefe de la redacción del Le Parisien – Yo no entiendo cómo aquí pueden reunirse once reporteros y creativos para redactar una nota. Hoy es un día histórico. Hoy llegará a la redacción lo que esperamos tantos años: ¡Las máquinas de escribir Remington! ¿Ustedes toman dimensión de lo que eso significa? ¿Y usted qué hace ahí? Por favor termine de una vez con las fotografías. El ingenio se dispersa, mis colegas trabajan en una crónica muy importante del periódico ¿acaso no entiende? - giró su cabeza y miró fijo a François y a Maurice que estaban en un rincón- Y ustedes dos pueden salir. Hay mucho personal en este sector.
Etienne envidiaba a Edgard, hacía todo lo que estaba a su alcance para obstaculizar su faena. Sin embargo, Edgard, quería demostrar a sus pares, a sus condiscípulos de otros medios gráficos de París y a los lectores del Le Parisien que estaba para grandes cosas. Edgard era un talentoso. Él lo sabía. Alguna vez dijo mientras fumaba su pipa de brezo - El talento escondido no produce reputación- y no se equivocó.

-Vamos abuela, ya estuvo bien. Deme ese cofre que se va a mojar.
-No, no Dominique. Déjalo junto a las flores.
-Pero con la lluvia se echará a perder.
-No importa.
-Pero abuela, lo ha atesorado por más de sesenta años.
-No me interesa Dominique. Lo conservé tantos años para traerlo hoy hasta aquí.




"Las verdaderas promesas son aquellas 
que se hacen con el corazón y se cumplen en silencio"







5 de octubre de 2013

NOCHE DE MILONGA




Hoy nos quedamos acá. ¿Tenés ganar de salir, vo´? Llamá a la pibita, el gatito ese y explicale. No, no, no, pará. Pará un poco. El que fue a pegar fuiste vos. No me quieras enroscar a mí. Yo te avisé que con los peruanos estaba todo bien... y además a ésta piedra la juno, ¿es de la gente de Acuña, no? ¡Así la embalan estos putos! No, no me mires así, la gente de Acuña la corta, se zarparon mal. ¿Qué no sabías? ¿Cómo qué no? A los pibitos de la nueve boludo, la gente del Horacio, esa, sí, esa. Fueron y pegaron base y tenía más tubo que pasta. Dale, te hacés el logi... Acá... Conmigo. ¡No podés ni hablar, Maurito! Mirate loco, mirate. Sí, estás ahí mandibuleando y no podés armar una frase... Bueno, a los pibitos del nueve los garcaron, fueron por un pipazo y se dieron vuelta como una media. ¿Por qué? ¿Por qué, qué? ¿Qué ponés caras? Coooorta la bocha. Porque la gente de Acuña, tu amigo Acuña cortó de más. Ahí lo tenés, a tu amiguito Acuña matando pibitos ¿viste? Sí, sí, no mires con esos ojos. Y pará un poco. Virulo va, virulo viene. Mirá que la noche es larga, loco, eh. Ponete pillo. Viene un barrilete de estos y vos... ¿y vos qué haces? No la ves Mauro, ¡no la ves, amigo! Maurito, Maurito si te viera tu vieja, boludo. La dejaste tirada, se te venció el título y fue a parar a una fosa común. Maurín. Pará de carretear, es la verdad, Mauro. ¿Qué te pasó, loco? ¿Dónde quedó el pibito que yo conocí? Rescatate un poco. Salí, salí de esta gilada. Dejá un poco. ¿Qué mirás? ¿Yo me persigo? ¡Vos te perseguís! Sí, vos. No, no. Vos te perseguís que yo me persigo. Pensar que eras un pibe de primera: Blazer, camisita y zapatitos de Grimoldi. Mirate ahora, Mauro. ¡Pará, pará! Despacio que la noche es larga, loco. ¿Te acordás en la casa del laucha, la noche que quisiste probar? “Parece el olor al dentista” decías. Cómo te enroscaste, Maurito. ¿Hablaste con el boga? ¡Tenés que hablar, loco! Llamalo ¿Ves cómo te colgás? Dame un toque, ela, ela. ¿Qué pasa? ¿Qué chispeás para afuera? No pasa nada, Maurín, este lugar es seguro. Es el ruido de una ambulancia, loco. Tanto quilombo por una sirena. Abrí la birra, dale. ¿Tenés un cigarro ahí? Mirá qué lindo encendedor pegaste, botón. Ja, claro, se lo caminaste al logi de Acuña. Con razón vas seguido ahí. Te cabe la hija y le choreas los encendedores. Maurito, Maurito. Vos sos como yo, por eso, por eso te aprecio.







9 de septiembre de 2013

7 SEGUNDOS













Esta melodía ilustra un momento único, mágico. Esta canción irrumpió y fue el marco... El colchón -como decimos en la radio- para escuchar un susurro como quien pide permiso -¡Qué bien que la pasamos!, ¿no?
Esta composición de Youssou n´Dour sonaba de fondo en la radio a pilas que llevábamos cuando caminábamos hacia la terminal de micros, después de unas vacaciones en la costa con unos amigos. Era la expresión de un muchacho que la vida le tiró golpes debajo del cinturón, en el primer round.
Sin embargo, aquella mañana de sol de enero entre el polvo de las calles de tierra y el viento que soplaba en sentido contrario al nuestro, se permitió decir lo que sentía ante la mirada de un grupo de pibes - de menos de veinte años- que no imaginábamos lo que habían significado esos quince días para él. Lo escuchamos pero esta vez no vinieron las cargadas ni las burlas. Observamos de la manera en que habló. Nos sentimos interpelados y vulnerables. Expuestos como pocas veces. 
El loop de la batería electrónica se fue en fade. Luego anunciaron la temperatura y sus dichos breves quedaron flotando en el aire de la costa atlántica. Brevedad es el alma de la agudeza… No había más nada que decir. 
La evocación de aquel momento había sido borrado durante casi veinte años en mi memoria. No obstante, cuando volví a escuchar la voz de Neneh Cherry, descubrí que el recuerdo estaba alojado en algo parecido a una papelera de reciclaje mental. Irrumpió la imagen del amanecer en el horizonte de Mar de Ajó y con ella, las palabras. 
Hoy simplemente, quiero recordar en una canción a uno de los tipos más nobles que conocí. La única persona que fumaba debajo del agua. Dicen que el tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos. Para vos, entonces: 7 seconds







7 de septiembre de 2013

CIERRE DE LISTA








Voy a poner mi mejor cara de poker y escuchar los porqués de Emilio... No sea cosa que piense que estoy cerrando con el Frente. “Sí, al final Tito nos traicionó, se fue con el garca del pibe, ¿podés creer?” Emilio sabe que no me gusta el café y me pregunta siempre si quiero cortado o una lágrima. ¡Qué imbécil! Si no fuera por la política este gringo de mier… Estaría dando números en la mesa de entradas.
¿Cuándo va a ser el día que pueda ser puntual? Este tipo no conoce las calles ¿y es mi chofer?, yo no lo puedo creer. ¡Qué garrón! ¿Por qué siempre me embocan un chofer familiar de alguno? Siempre igual... Siempre igual. ¡Clink! Otro mensaje más, uh. Este polaco no puede resolver los quilombos solo y me manda mensajes a mí ¿Por qué no me llama? Bastante tengo con mis problemas para estar atrás de él con los embrollos de la llavi; demasiado que lo apoyé en la lista de la Junta. Ahora que llegó me rompe las pelotas. ¡Sí, ya sé! No te bajaron los materiales. “Tito esto, Tito lo otro”, la misma cantinela, ¡siempre la misma canción! En cada asamblea, en cada reunión, en cada puto plenario del partido. ¿Te crees que vos solo tenés quilombos, pibe? ¿Te crees que a vos sólo no te dan bola de arriba? ¡Ya empezaron las quejas! Este tipo me tiene podrido, vive peleando y gritando con los tacheros. ¿Por qué no agarró Pellegrini? ¿Para qué carajo pusieron el Metrobus, imbeeecil? Vive recordándome que fue fercho de El Tordo... ¡Fuuu!! !Fuu!! Respiremos hondo o me va a dar un ACV y voy a ir a parar al hospital. ¡Qué tipo de mierda! Pensar que podría haberme preguntado cómo llegar a lo de Emilio..."Doctor, quédese tranquilo, sé cómo ir” ¿A quién se le ocurre mandarme a este pibe?
Si es verdad lo que me dijeron estoy fuera de la lista... Estoy cocinado. Bueno, al menos no me cortaron los baruyos, la caja chica y los contratos del municipio, ¡ese sí que hubiese sido un quilombo! ¡Justo ahora con tantos compromisos por cumplir! ¡Ya va, pendejo de mierda! ¡Ay!! ¡¡ La pu...que lo reparió!! Se me cortó la comunicación, estos teléfonos nuevos, la con..., tan sensibles, hacen lo que quieren… ¿Y vos qué me miras con esa cara? Lavá el balde antes de limpiar los vidrios, negro de mierda. ¿Tendrá wi fi en la oficina este gringo alcahuete?  Eso me pasa por no revisar los correos antes de salir. Bueno, que esperen... ¡Hoy se define la mía, che! ¿Y eso? ¿Qué es eso? ¡Lo que me faltaba: la Tana juega para legisladora también! ¡Hija de mil de putas! Esta mina va sola en la lista, la quiere toda para ella. Me pican las manos ¿serán los nervios? La política un día de estos me va a matar ¿No estaré viejo para esto? ¿No será el momento de retirarme? ¿No debería disfrutar sin hacerse drama como me pide Esther? ¡Estas mujeres sólo logran que uno piense en pavadas en vez de cosas importantes! Me estoy poniendo viejo, que lo parió, carajo… ¡Hace veinte años hubiese estado tranquilo! Fui Diputado, Secretario de Estado... y ahora estoy nervioso por una banca de mierda en esta ciudad de mierda…Despacito, despacito… A respirar profundo y escuchar si es por sí o si es por no. ¡Qué mierda el cierre de listas! La puta que lo pario... Las encuestas me tiran al bombo. ¡Miralo a este! ¿Qué pensará este pibe de mí? ¡Qué va a pensar! Tiene que estar atento para no chocar y no perder el laburo. Las veces que habré pensado sentado frente al volante “qué hago acá”; si este muchacho supiera de dónde vengo, como mierda empecé, que fui chofer... y que el título... el título no existe, lo compré por dos mangos, se acabaría el “Sí, doctor” me encajaría un bollo y me tiraría por la ventanilla. De frente march.












2 de septiembre de 2013

RUSO







El Ruso es Gardel. Su programa “La heavy” fue pura sinceridad. Un espacio radial que suscitó la duda, las ganas de estar en un estudio alguna vez. Si bien no tuve ni tengo un sólo disco de heavy metal, a las editoriales de Norberto Verea las esperaba como los viernes. 
No todo era metal en las madrugadas de Rock and Pop, sonaba algún blues de vez en cuando. La primera vez que escuché a Muddy Waters y Buddy Holly fue en su programa.

El comienzo de la década del noventa fue una época de cambios, hormonales-propios de la pubertad- e ideológicos. Años donde se necesitaba de una voz con autoridad donde recostarse. La dirigencia de entonces no inspiraba, la revolución productiva nunca llegó. El ansiado salariazo tampoco.
El adolescente adolece y yo encontré en La Heavy Rock and Pop un lugar, como tantos otros pibes. Me acobijó en la larga madrugada de 1991 hasta 1995 cuando el programa finalizó. 
La heavy salió al aire mientras un grupo de diputados peronistas disidentes (llamados más tarde el grupo de los ocho) esgrimía en el recinto sus verdades en contra de la ola de privatizaciones neoliberales. Esos tipos te invitaban a seguir creyendo, participar y militar. El grupo de los ocho remaba contra la corriente, lo que es mucho decir.

Épocas de sintonizar el dial en 106.3 a las cero horas. La radio con el volumen bajo... dormirme y no apagarla, al otro día ir al colegio semidormido, pero feliz de salir al recreo largo de las 10:10 y comentar algún pasaje de "la heavy".
Cuando se apagaba el velador, llegaba la voz del Ruso en la oscuridad de mi habitación. Sus editoriales iluminaron el albor de los primeros años de la década ... El Ruso fue luz. 
El Ruso es Gardel.