16 de julio de 2017

MARIPOSAS DE MADERA




Cada viernes, cuando el sol se esconde, a diferencia del sol del alba que es siempre una promesa y el del ocaso, irremediablemente, ya nos ha condenado arriba El Guetto con sus discos debajo del brazo y despliega desde las 18 horas en las voces de Vincent y el Señor X el material discográfico que no pulsa en otras radios. Hace unas semanas nos alojaron en su morada. Asistimos con la pluma y la palabra intentando decir alguna cosa. El Señor X y Vincent nos convidaron un mate, calidez humana y erudición musical. Pol y yo solo tuvimos que acomodarnos en las sillas y dejar que la charla fluya. Coexistimos como castizos perdedores en el guetto que sin manuales nos instruyeron como albergar a un invitado, y dejar que el convidado luzca. De eso se trata, ¿no?, de meter el pase de gol, de prever la jugada con una contemplación bochinesca y ser el Barberon o «la bruja» Reinoso del parloteo radial que empuja la pelota a la red.

¿Cómo ilustrar este arranque con tantos vinilos que han escuchado el Señor X y Vincent? ¿Bob Dylan? ¿Lou Reed? ¿Leonard Cohen? ¿Elvis Costello?

Irrumpe Miguel Peralta, el escritor sin libros. Cuenta la leyenda que Miguel Peralta debe su nombre artístico: Miguel Abuelo, a un libro de Leopoldo Marechal «El Banquete de Severo Arcángelo». Allí el poeta, el intérprete, el último clown quedó impactado por la frase "hijos de los piojos, abuelos de la nada". Brindamos por ese momento tan mentado y prodigioso de nuestra historia, donde la literatura y rock nacional tuvieron uno de sus primeros encuentros. Nosotros, celebramos contar con la presencia de Vincent y el Señor X en la mañana de libros, literatura y discos.






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