27 de abril de 2022

LHSS | ¿LOS LIBROS CAMBIAN EL MUNDO? | CAP 37




Charlamos con Triana Kossmann es comunicadora social. Triana nació en La Plata en 1981 y desde 2011 vive en Mar del Plata. Es co-fundadora de www.revistaleemos.com, un medio de comunicación dedicado íntegramente al mundo editorial. También trabaja en prensa institucional y realiza diferentes intervenciones radiales vinculadas con la literatura. El portal lapalabraprecisa.com.ar ha publicado algunos de sus cuentos.







20 de abril de 2022

LHSS | UN CUMPLE SIN NOCHEBUENA | CAP 36





"También ésta es la historia de mi vida, pensó, o parte de ella: buscar un taxi de madrugada, oliendo a mujer o a noche perdida, sin que una cosa contradiga la otra"








LA CENA

En pocos meses se ganó el corazón de una alcurnia de desgajados y descocidos en la pesquisa de una abrazo afectuoso. La invitaron a una cena, pero no era una cena más.

Era en la casa de Fito, un personaje hermoso lleno de inseguridades según ella, enamorado del amor, padre de tres hijos: Renata, Carmela e Italo. De los tres hijos, Renata es su debilidad, la puede, no sabe por qué. Feeling dirían los chicos.

A las 19.40 la esperaba el causante de todo esto: Raly y su hijo Julián. July para ella. Una personita más que querible. Ella se siente su abuela y actúa como tal.


LA ENTRADA

Llegaron a la casa de Fito y todo estaba oscuro, de golpe se prendieron las luces, los presentes eran diez. Josefina, puro amor, Carmesi bella por dentro como por fuera, y Guille el pilar de esa familia. Raly un personaje increíblemente dulce y temeroso que no confía en el y tiene tanto para dar. También estaba el nuevo integrante de la familia, el novio de Renata, Agustín. 

De repente empezaron a cantar el Feliz Cumpleaños incluida ella que también cantó y queriendo matar a Raly porque omitió decirle de quien era el cumpleaños.


UN CUMPLE SIN NOCHEBUENA

Lentamente corrió el velo que el festejo era para ella, estaba presenciando el Primer Cumple sorpresa en su vida. A veces es mejor lo inesperado que lo imposible. Nunca se reunieron para festejarle su natalicio, siempre a través de la Navidad. Ella cumple los años el 24 de diciembre. No quiso llorar pero el llanto se agolpaba en su garganta. Abrazo a Josefina, la abarcó tan fuerte que entiendo que le va a costar olvidar ese abrazo.

Así con todos. Luego llegó el apretón a quien ella sabía que era el ideólogo del festejo. Lo abrazó y le dijo que le iba a costar muy caro. Ella entendió que esa alegría no se iba a olvidar mientras viva.

Nunca antes le había pasado algo así, y todavía le da escalofrío de solo pensarlo. Observó para un lado y para el otro como quien busca un eje para hacer pie, sus ojos claros y brillantes eran un oasis en el desierto. Buscó en cada mirada ratificar que lo que estaba viviendo era real y se entregó al agasajo.

Aun no pudo hablar con Raly ni pudo decirle todo lo hermoso de ese momento. Quizás no pueda y es muy probable que solo lo abrace y cambie de tema. Ella conoce su lado cagón, no le gusta que los demás la conozcan.


COMO MEDIRLO?

Para ella una demostración de cariño cambia la forma de encarar la vida ¡qué suerte tengo de tener hermosas personas cerca! Creyeron oír los presentes mientras celebraban su cumpleaños número 82 bis.

Algo le llamo poderosamente la atención. Era sábado a la noche y seis de los concurrentes eran muy jóvenes. Se quedaron, compartieron toda la noche pudiendo estar con sus amigos. Acaso ella lograba generar un amor que atravesaba todas las edades? Qué es divertido, que es aburrido? Como medirlo?


SU FEDE

 A veces ella escribe en sus diarios que piensa irse con Fede. Se pregunta porque no la viene a buscar. Quizás porque todavía la vida le tiene reservada varias sorpresas más.

En pleno festejo ella rumió como se hubiese sentido si lo tenía a su amor, a su Fede a su lado. Recordó su expresión, volvió a desear, esas noches de calor, llenas de ansiedad.

Tal vez no hubiese sido tan impactante porque él la hubiese contenido y preguntado ¿Feliz mi amor? y su respuesta no por conocida menos efectiva seria “tan feliz como cuando estoy en tus brazos” y se hubiesen besado y todos hubiesen aplaudido por que sus besos nunca fueron discretos.

Fede le hubiese preguntado a ella por enésima vez si estaba feliz porque es lo único que importa. Se abrazarían y dormirían así toda la noche. Al despertar Nene volvería a recordar en voz alta todo lo sucedido y su sonrisa iluminaria su cara semidormida  y diría que lo único importante es que ella esté feliz. Eso colmaría todas sus expectativas.

Esas serían sus palabras, las palabras de Fede. Sólo su soledad sabe cuán grande es el vacío que hay en su corazón, al estar tan lleno, tan lleno de su ausencia.

                                               









Podes escuchar el programa aca: https://open.spotify.com/show/2dgA50SuhuokVQ7pNn9AKc 



18 de abril de 2022

LHSS | TIGRO CENTRAL | CAP 35

 

LITERATURA

Nos visitó el escritor Lino Ezequiel Parodi. Hablamos de su flamante novela " Los atentados invisibles" ( Gogol Ediciones 2022)

 

Oscura y luminosa, bárbara y tierna, “Los atentados invisibles” es también una reflexión sobre el amor, la amistad, la nostalgia del presente, los encuentros y desencuentros. En última instancia, un péndulo que oscila en la tradición existencialista de Sábato y que va sembrando, sin tregua, preguntas en el lector.







Podes escuchar la nota aca: https://open.spotify.com/show/2dgA50SuhuokVQ7pNn9AKc



7 de abril de 2022

SOLTAR LA BRUJULA

 

 

Corría el verano de 1986. Por un lado Jesús Rodríguez, diputado nacional y por otro, Tito Pandolfi, un referente de la circunscripción 22, tramitaban a través de la Secretaria de Deportes la posibilidad de viajar a Mar del Plata la a muchos pibes de los clubes de la zona más pobre de Capital Federal.

La Ciudad Feliz era la meca: el escenario de las copas de verano, los partidos heroicos de Boca-River, la chilena del Enzo a Polonia, los Abuelos en Latex, Sumo y Virus en el Rock in Bali. Sobre todo el mar. Llegar al mar.

Debo confesarles que con la comitiva de clubes no alcanzamos el estadio mundialista ni los lobos marinos de la Bristol. Llegamos a una especie de Sunny Side. ¿Recuerdan esa guardería de Toy Story 3 donde todo un paraíso de juguetes? Eso sí, mucha amabilidad en el recepción y después, la realidad.

El asilo Saturnino Unzue fue nuestro Sunny Side, sin Loxon ni Bebote, con la promesa de bañarnos en el mar. Como Ricardo en el Docke preguntando por el Pollo: cuando venció la noche todo fue diferente.

 

Habíamos llegado al antiguo hogar para niños y niñas pobres. Tenía nueve años, ese verano cumpliría los diez.

Recuerdo que por las noches una celadora recorría los pabellones y con un palo aporreaba las varillas de los caños de las camas cuchetas. El mensaje era categórico: había que hacer silencio y dormir. Recuerdo que la comida era escasa. Al mar no lo veíamos ni en figuritas.

 

Junto a Pochelo de José Soldati e Ismael de Lomas de Lugano, solicitamos llamar a nuestras casas. Nos llevaron hasta un teléfono semi público. ¿Se acuerdan que el comisionado de Ciudad Gótica tenía un teléfono rojo que era atendido directamente por Batman?

Disqué 11 6225790, cuando escuché la voz de papá sentí que recuperaba la infancia perdida.

Aquella experiencia en el asilo Unzue estampó el verano del 86. A partir de allí, comencé a valorar las milanesas con puré, las sábanas estiradas y el esfuerzo de los Camboyanos por no irnos a la B.

Después de cuatro días de tormento retornamos a Buenos Aires en tren. En Constitución salieron a nuestro encuentro los familiares de los que pudimos volver. Los otros chicos tuvieron que esperan hasta el final.

Luego llego el fatídico verano del 88, que tan bien retrata el escritor Camilo Sánchez en su libro “La Feliz”. y así con ese sabor amargo terminaban los ochenta.

La paciencia y la oportunidad. Todo llega cuando tiene que llegar.

 

 

LOS NOVENTA

Cuando promediaba la década del noventa retorné a la ciudad después de los Juegos Panamericanos del 95. Mientras canal 8 emitía “Botones y moños” y el canal 10 repetía la programación del 13 de Buenos Aires.

Mar del Plata me sumergió de lleno en la lectura. Escribía cartas, quizás mis cuentos nacieron cuando de modo usual concurría a la agencia de correo de Rawson y Sarmiento y allí despachaba cartas donde narraba mi pitanza marplatense: Los Redondos en Go!, Dolina en el Torres de Manantiales, las clases en la Escuela de Artes Visuales Martin Malharro, donde conocí Majo, un amor en esos inviernos crudos a fuerza de pedal.

Escribir sin formación académica me proveyó la impunidad de los autodidactas, que dibujan sin saber hacia dónde ir en el papel. Me formé para dibujar reconociendo técnicas, conjeturando donde ubicar una figura, donde componer la tensión, el contraste y sin embargo mis ilustraciones eran deslucidas, sin vida, sin tono.

 

LOS 2000

En la primavera de 2002 Seba Mulero, me propuso abrir una cuenta de Hotmail para chatear por el extinto Messenger y allí parloteábamos horas.

Seba ya residía en Barcelona, ciudad que sería mi próxima estadía si no fuera por una posibilidad de laburo y la enfermedad de papá. Permanecí impasible con el pasaporte en la mano y opté con la cabeza de burgués mesurado y temeroso, la posibilidad de un trabajo seguro ¿seguro?

Seba, desde Cataluña, fue el faro para cifrar mis días post 2001 donde se me quemaron los papeles y con título de ilustrador profesional en mano no conseguía hacer pie. Recuerdo que archivaba en un diskette de 3 ½ “para Seba” y le reseñaba en no menos de tres o cuatro carillas algunas anécdotas.

— Seba, la chica del bondi me pateo, 6 carillas.

— Me separé de la mama de July. ¡15 carillas!

Fui desarrollando un músculo que no se detuvo hasta nuestros días.

 

Si bien se mira, volví a Mar del Plata después de 20 años y en pocas semanas gracias a la confianza de Roberto Cabrera comenzamos con este ciclo “La hora sin sombra” en Vinilo. Sin embargo, debo revelar que en verdad fue una coartada para encontrarme con tanta gente que quiero, y nuevos amigos que se suman a este viaje.

Arribé a Mar del Plata y ya no demando un cospel de Entel para llamar al 6225790 y reclamar que me vengan a buscar, a solicitar un abrazo. porque lo acierto en cada encuentro a través del dial.

 

Hallé en la escritura y las devoluciones, el mejor abrazo al que puede aspirar un artista. Hace más de una década archivé mis lápices, acuarelas y pinceles. Esta tarde, en la previa a este programa tan especial, me invadió el recuerdo de las clases de preparatorio E, como la formación de un equipo que nos hizo felices la recuerdo de memoria:

 

Lunes: Sistemas de representación / grabado

Martes: Psicología del arte/ Escultura

Miércoles: Historia del arte/ comunicación/ grafica

Jueves: Pintura / educación visual

Viernes: Medios audiovisuales / dibujo

 

 

El preparatorio fue el año más intenso y formador de los cinco años de la carrera, a mi entender. Mientas esbozaba estas líneas, me reconocí jugando todavía, jugando como en aquel verano de 1986, a pesar del blooper de Jesús Rodríguez, de Tito, del Unzué. Debo decir que en las aulas de la calle Pampa nos encontramos con un juego hermoso, potentísimo y serio de crear la mejor imagen posible.

Acá estamos junto a una verdadera héroe de nuestra formación, quien a través de su mirada sobre el análisis de una grilla o una pincelada nos ilustró como equilibrar una imagen para lograr la belleza en una pieza gráfica y ser el mejor diseñador posible.

Debo confesar que las tensiones, yuxtaposiciones y la armonía las he tomado para la vida. Espero acertar fuera del bastidor con un amor pregnante marchando por las veredas de Falucho.

Estoy en deuda con mis viejos por vivir, pero con mis maestras y maestros por vivir bien.

Dicen que nunca olvidamos lo que aprendemos con placer. Durante cinco años fui muy feliz en las aulas de la escuela de Artes Visuales Martin Malharro. Carolina Bagnato fue una verdadera maestra y hoy viendo su muestra sobre soltar la brújula, pensaba en Benedetti quien sostenía que las estrellas errantes no tienen brújula.






LHSS | SUNNYSIDE | CAP 34

 

Nos visitó Carolina Bagnato, ella nació en Mar del Plata.

Cursó estudios en La Escuela Superior en Artes Visuales “M. A. Malharro” de la Obtuvo los títulos de Diseñadora Gráfica y Profesora Superior de Artes Visuales con orientación en Pintura.

Algunas de sus obras se encuentran en colecciones privadas en Perú, Italia, Paraguay, Méjico, Brasil, Colombia, Polonia, Lituania, Francia, Estados Unidos, España y Suecia

Obtuvo la distinción de la: Invitación Muestra individual en el Museo de Arte J. C. Castagnino en nuestra ciudad, y la inclusión de tres de sus obras en el patrimonio de una colección en Francia













Te lo perdiste? podes escucharlo acá: https://open.spotify.com/episode/2pBlQq5kvpq8GktMm9bTSr