9 de septiembre de 2013

7 SEGUNDOS













Esta melodía ilustra un momento único, mágico. Esta canción irrumpió y fue el marco... El colchón -como decimos en la radio- para escuchar un susurro como quien pide permiso -¡Qué bien que la pasamos!, ¿no?
Esta composición de Youssou n´Dour sonaba de fondo en la radio a pilas que llevábamos cuando caminábamos hacia la terminal de micros, después de unas vacaciones en la costa con unos amigos. Era la expresión de un muchacho que la vida le tiró golpes debajo del cinturón, en el primer round.
Sin embargo, aquella mañana de sol de enero entre el polvo de las calles de tierra y el viento que soplaba en sentido contrario al nuestro, se permitió decir lo que sentía ante la mirada de un grupo de pibes - de menos de veinte años- que no imaginábamos lo que habían significado esos quince días para él. Lo escuchamos pero esta vez no vinieron las cargadas ni las burlas. Observamos de la manera en que habló. Nos sentimos interpelados y vulnerables. Expuestos como pocas veces. 
El loop de la batería electrónica se fue en fade. Luego anunciaron la temperatura y sus dichos breves quedaron flotando en el aire de la costa atlántica. Brevedad es el alma de la agudeza… No había más nada que decir. 
La evocación de aquel momento había sido borrado durante casi veinte años en mi memoria. No obstante, cuando volví a escuchar la voz de Neneh Cherry, descubrí que el recuerdo estaba alojado en algo parecido a una papelera de reciclaje mental. Irrumpió la imagen del amanecer en el horizonte de Mar de Ajó y con ella, las palabras. 
Hoy simplemente, quiero recordar en una canción a uno de los tipos más nobles que conocí. La única persona que fumaba debajo del agua. Dicen que el tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos. Para vos, entonces: 7 seconds







7 de septiembre de 2013

CIERRE DE LISTA








Voy a poner mi mejor cara de poker y escuchar los porqués de Emilio... No sea cosa que piense que estoy cerrando con el Frente. “Sí, al final Tito nos traicionó, se fue con el garca del pibe, ¿podés creer?” Emilio sabe que no me gusta el café y me pregunta siempre si quiero cortado o una lágrima. ¡Qué imbécil! Si no fuera por la política este gringo de mier… Estaría dando números en la mesa de entradas.
¿Cuándo va a ser el día que pueda ser puntual? Este tipo no conoce las calles ¿y es mi chofer?, yo no lo puedo creer. ¡Qué garrón! ¿Por qué siempre me embocan un chofer familiar de alguno? Siempre igual... Siempre igual. ¡Clink! Otro mensaje más, uh. Este polaco no puede resolver los quilombos solo y me manda mensajes a mí ¿Por qué no me llama? Bastante tengo con mis problemas para estar atrás de él con los embrollos de la llavi; demasiado que lo apoyé en la lista de la Junta. Ahora que llegó me rompe las pelotas. ¡Sí, ya sé! No te bajaron los materiales. “Tito esto, Tito lo otro”, la misma cantinela, ¡siempre la misma canción! En cada asamblea, en cada reunión, en cada puto plenario del partido. ¿Te crees que vos solo tenés quilombos, pibe? ¿Te crees que a vos sólo no te dan bola de arriba? ¡Ya empezaron las quejas! Este tipo me tiene podrido, vive peleando y gritando con los tacheros. ¿Por qué no agarró Pellegrini? ¿Para qué carajo pusieron el Metrobus, imbeeecil? Vive recordándome que fue fercho de El Tordo... ¡Fuuu!! !Fuu!! Respiremos hondo o me va a dar un ACV y voy a ir a parar al hospital. ¡Qué tipo de mierda! Pensar que podría haberme preguntado cómo llegar a lo de Emilio..."Doctor, quédese tranquilo, sé cómo ir” ¿A quién se le ocurre mandarme a este pibe?
Si es verdad lo que me dijeron estoy fuera de la lista... Estoy cocinado. Bueno, al menos no me cortaron los baruyos, la caja chica y los contratos del municipio, ¡ese sí que hubiese sido un quilombo! ¡Justo ahora con tantos compromisos por cumplir! ¡Ya va, pendejo de mierda! ¡Ay!! ¡¡ La pu...que lo reparió!! Se me cortó la comunicación, estos teléfonos nuevos, la con..., tan sensibles, hacen lo que quieren… ¿Y vos qué me miras con esa cara? Lavá el balde antes de limpiar los vidrios, negro de mierda. ¿Tendrá wi fi en la oficina este gringo alcahuete?  Eso me pasa por no revisar los correos antes de salir. Bueno, que esperen... ¡Hoy se define la mía, che! ¿Y eso? ¿Qué es eso? ¡Lo que me faltaba: la Tana juega para legisladora también! ¡Hija de mil de putas! Esta mina va sola en la lista, la quiere toda para ella. Me pican las manos ¿serán los nervios? La política un día de estos me va a matar ¿No estaré viejo para esto? ¿No será el momento de retirarme? ¿No debería disfrutar sin hacerse drama como me pide Esther? ¡Estas mujeres sólo logran que uno piense en pavadas en vez de cosas importantes! Me estoy poniendo viejo, que lo parió, carajo… ¡Hace veinte años hubiese estado tranquilo! Fui Diputado, Secretario de Estado... y ahora estoy nervioso por una banca de mierda en esta ciudad de mierda…Despacito, despacito… A respirar profundo y escuchar si es por sí o si es por no. ¡Qué mierda el cierre de listas! La puta que lo pario... Las encuestas me tiran al bombo. ¡Miralo a este! ¿Qué pensará este pibe de mí? ¡Qué va a pensar! Tiene que estar atento para no chocar y no perder el laburo. Las veces que habré pensado sentado frente al volante “qué hago acá”; si este muchacho supiera de dónde vengo, como mierda empecé, que fui chofer... y que el título... el título no existe, lo compré por dos mangos, se acabaría el “Sí, doctor” me encajaría un bollo y me tiraría por la ventanilla. De frente march.












2 de septiembre de 2013

RUSO









El Ruso es Gardel. Su programa “La heavy” fue pura sinceridad. Un espacio radial que suscitó la duda, las ganas de estar en un estudio alguna vez. Si bien no tuve ni tengo un sólo disco de heavy metal, a las editoriales de Norberto Verea las esperaba como los viernes. 
No todo era metal en las madrugadas de Rock and Pop, sonaba algún blues de vez en cuando. La primera vez que escuché a Muddy Waters y Buddy Holly fue en su programa.

El comienzo de la década del noventa fue una época de cambios, hormonales-propios de la pubertad- e ideológicos. Años donde se necesitaba de una voz con autoridad donde recostarse. La dirigencia de entonces no inspiraba, la revolución productiva nunca llegó. El ansiado salariazo tampoco.
El adolescente adolece y yo encontré en La Heavy Rock and Pop un lugar, como tantos otros pibes. Me acobijó en la larga madrugada de 1991 hasta 1995 cuando el programa finalizó. 
La heavy salió al aire mientras un grupo de diputados peronistas disidentes (llamados más tarde el grupo de los ocho) esgrimía en el recinto sus verdades en contra de la ola de privatizaciones neoliberales. Esos tipos te invitaban a seguir creyendo, participar y militar. El grupo de los ocho remaba contra la corriente, lo que es mucho decir.

Épocas de sintonizar el dial en 106.3 a las cero horas. La radio con el volumen bajo... dormirme y no apagarla, al otro día ir al colegio semidormido, pero feliz de salir al recreo largo de las 10:10 y comentar algún pasaje de "la heavy".
Cuando se apagaba el velador, llegaba la voz del Ruso en la oscuridad de mi habitación. Sus editoriales iluminaron el albor de los primeros años de la década ... El Ruso fue luz. 
El Ruso es Gardel.