28 de abril de 2020

HALO DE LUZ



Capítulo V




#RadioEntreCasa

"Hay un halo de luz que quiebra el miedo

Hay un toque de amor que inunda el sueño"





Acá podes escuchar el programa completo:





Recomendaciones



24 de abril de 2020

MÁS FORTE


23 de abril
Día Internacional del LIBRO

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo… Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”.
Jorge Luis Borges





20 de abril de 2020

STREAMING'S BLUES



Capítulo IV


En un día muy triste por la partida del negro Fontova que dicho y sea de paso dio una entrevista en el “Jardín de los Presentes” en 2017, estamos muy contentos de hacer el streaming cada sábado a las 22 hs. En la última emisión 25 seguidores se sumaron on line más las reproducciones en el storie fueron 48 las personas en total viendo el especial de Memphis la blusera en vivo.








Recomendaciones



19 de abril de 2020

KIDPALLOZA



Leído en Manual de Perdedores 30/03/2019



Mientras que en Córdoba se desarrolla el octavo Congreso Internacional de la Lengua Española, en el Hipódromo de San Isidro, miles de centennials sacaron la lengua frente a sus pantallas para inmortalizar en una selfie una instantánea de más de doce horas de shows en vivo.



Estuvimos gran parte de la jornada en el sector Kidpalloza, especialmente armado para los más pequeños. Allí los más chicos aprendían nociones básicas de batería, asimilaban como mezclar pistas en una bandeja y practicaban skate sobre una pista alucinante.
Después de la primera etapa de ajetreo, mientras disfrutábamos de una gaseosa fresca en el área de relax, escuché un diálogo de un grupo de pibes y concebí que las cosas no cambian; cambiamos nosotros.
—¿Qué onda, Wos?
—Ni idea, guacho. Vamos a ver.
—Toca en el Main Stage 2.
...
Cuando el sol irradiaba de lleno sobre el predio sin lugar a las sombras vimos el show de Wos. Formato de rock, actitud rockera pero no era rocanrol.
Como el águila que comienza a golpear con su pico en la pared hasta conseguir arrancarlo y finalmente, después de varios meses, sale con el pico nuevo para el famoso vuelo de renovación que le dará 30 años más de vida, el rock siempre necesitó sentirse muerto para poder resucitar.
La cultura rock, como la clase media, se repliega, se asusta y se vuelve conservadora, incluso cuando el trap pareciera tendiente a convertirse en el rock de los jóvenes centennials.
Cerca de las 19 horas, se presentó Khea. Uno de los artistas más jóvenes y con más talento del trap local. July me pidió verlo. Dejamos a Jorge Drexler en Main Stage 2. Atravesamos el predio de 250.000 metros cuadrados. Llegamos al Perry's Stage. En la segunda canción de Khea escaló al escenario Duki. Vi la cara de July y de miles de pibes con una alegría gigantesca y me pregunté:
¿Qué llega a ser Duki subido a la cima del trap? No hay que interpretar mucho, lo dice él mismo en una canción llamada, en forma elocuente, “Rockstar”.
...

En las palabras de Martin Zariello "Si el rock propuso casi siempre una vía alternativa, las letras de trap masivo van un paso más allá. Se trata de acceder a los bienes materiales del poder (...) En sus líricas, el trapero vive en el loop de una película de Scorsese. No está atravesado por una ideología, sino por su intuición. Si las clases medias y altas se apropiaron de la cumbia villera, el trap se apropia de la clase alta. Y ésta es la interlocutora omnipresente del trap argentino más trash, una entelequia careta, que ronda los círculos de privilegio". La mayoría de los asistentes al Lollapalloza no son necesariamente chicos marginales.
***
Lejos de los prejuicios, ayer vi pibes y pibas despreocupados y conectados entre sí. Con remeras de Twenty One Pilots, gorras del festival, cintas amarillas cruzando el pecho, jeans rotos y la osadía de quienes viven en estado de presente. Realizaban largas filas para cargar agua y marchaban de un lado a otro remontados a los cables USB enchufados al stand de YPF.
...
Además de la desfachatez de Duki y la potencia de Post Malone, el punto más alto del festival  fue la performance de WOS. El pibe demostró estar más que a la altura del desafío, desparramó palabras con una notable fluidez, mientras los músicos proponían un respaldo lleno de matices, cambios rítmicos con pases de hardcore incluidos. Lo más ovacionado de la tarde fue la improvisación. Allí donde se queman los guiones, donde el rock ya no encuentra un lugar Valentín Oliva (WOS) definió que el trabajo se prepara antes, pero luego siempre hay que improvisar.
Los centennials, fascinados y poco preocupados por el octavo Congreso Internacional de la Lengua Española, acertaron un lugar donde se disputan 119 reuniones de carreras de caballos al año.


...
Estas pibas y estos pibes que soplan con el viento, no buscan profetas ni líderes a quien seguir. Ellos son su propio movimiento. Levantan estandartes en sus grupos de WhatsApp, el foro de debate valido. Se encuentran en el Snapchat, el Instagram y el Uber para volver a casa como potrillos bravíos 2.0 a tan sólo un like de distancia.
A ciencia cierta muchos de ellos quizá no escucharon a Pappo cuando se preguntaba ¿Adónde esta la libertad? Si la libertad está en ser audaz, estos chavales lo entendieron perfectamente.
Pronto otras carreras pugnaran en el hipódromo, otros caballos correrán, mientras tanto hoy y mañana en el Lollapalloza miles de chicos como pencos sin espuelas recorrerán el predio porque no basta con ser joven. Es preciso estar borracho de juventud (con todas sus consecuencias)










17 de abril de 2020

15 de abril de 2020

EL ALMA EN AMBULANCIA




Camilo Sánchez era nuestro invitado. Dos días antes había fallecido un ser muy querido por el equipo. No sabíamos si hacer Manual de Perdedores. Teníamos temor de quebrarnos al aire ¿Cuál sería el texto del arranque? ¿De qué íbamos a hablar?
Camilo apaciguó el embate. Nos expresó que podíamos hacer la entrevista en otro momento. Como una pincelada en el rescoldo de esa penuria, proyectó dos haikus sobre bambalina a propósito del texto de la apertura: «No inventar nada que no sea verdadero» «salir del fango y acercarse a la orilla»
Ese sábado 1 de junio hubo más amigas y amigos que nunca en el estudio. Hablamos de las novelas “La viuda de los Van Gogh” y “La Feliz" Camilo desmitificó los rituales al momento de escribir. Circularon de a uno en la conversación: Saint-John Perse, Piglia, Diana Bellessi, Irene Gruss, Susana Villalba, Silvina Sazunic, Enrique Molina, entre otras/os. Reflexionó sobre el proceso creativo y la construcción de su obra literaria. Con la grandeza de siempre nos sacó del mal trance, nos retiramos del pozo, del vacío para desembarcar en un programón.

¡Feliz Cumpleaños, maestro!


“Cuando un tipo de ochenta años se va acercando a la brecha, 
la muerte deja de ser una metáfora para más adelante”


13 de abril de 2020

DELICIAS Y TRISTEZAS





Los posteos y streaming desfilan, se adelgazan a veces como las huellas de las gaviotas en las playas. La reclusión nos transportó en sincronía a indagar en baúles y pliegos, en sumas restas cartas que jamás enviamos, manuscritos, letras perpetuadas en borradores con espiral y hojas desenterradas de su umbral, esta aventura… tiene delicias y tristezas. 
Cuando el canal era un río, cuando el estanque era el mar escribíamos en diarios. 
Mañana martes desde las 19 horas compartimos un repaso por algunos originales junto a la amiga y colega Natalia Cardillo. Quien guste… 👉 https://instagram.com/ralyhaurat #QuedateEnCasa


12 de abril de 2020

HEREJÍA POÉTICA



CULTURA //// 12.04.2020

EL CRISTO ROTO






Marcelo Rubio es escritor, editor y conductor del programa radial Kriminal Mambo (AM 530). Publicó los libros de cuentos Bajo el signo de Eva, Fútbol sin tiempo y La Strada. En 2018, la novela Lo que trae la niebla y en 2019 reincidió en el género con El Cristo roto bajo el sello También el caracol editora.

Por Raúl Haurat



En diálogo con el programa radial “Manual de Perdedores” (FM Zoe 107.1) y Agencia Paco Urondo el escritor Marcelo Rubio se refirió, entre otras cosas, al proceso de jugar con dos mundos aparentemente antagónicos como la religión y los mitos griegos en su flamante novela. Su mirada sobre los cultos, la fe y la iglesia. Nos reveló algunos entresijos sobre el pueblo donde se desarrolla la ficción y sus influencias literarias; Osvaldo Soriano y Franz Kafka.



Paco Urondo: Termino de leer El Cristo roto y advierto alguna conexión entre tu nueva novela y Lo que trae la niebla (Indómita Luz editorial, 2018) ambas ambientadas en pueblos inventados y literarios. ¿Existe tal conexión?
Marcelo Rubio: Yo no esperaba publicar esta novela. Había sacado en 2018 Lo que trae la niebla por Indómita y pintó la posibilidad de publicar con los chicos de También el Caracol editora, con Mariana Alonso, que es una genia. En realidad, El Cristo roto fue escrita antes de Lo que trae la niebla, tenía cuatro años de escrita. Decidí en ese momento publicarla porque tenía este libro para una editorial que no sé si lo leyó, pero ya pasó el tiempo y no obtuve respuesta. Por eso salió primero Lo que trae la niebla.

APU: Es como tu “Let it be”. Se dice que es el último disco de los Beatles, pero en realidad es anterior a “Abbey Road”.
Marcelo se ríe. Recordamos al escritor Giovanni Papini: Historia de Cristo.

MR: ¡Tremenda! Papini tiene el libro del diablo que es maravilloso. Papini quiso llegar al ateísmo integral. El Cristo de Papini está lleno de energía y vitalidad. Un abordaje que sale de lo bíblico y de lo solemne.



APU: Pensaba en La última tentación de Cristo, la novela de Nikos Kazantzakis  que le valió censura y crítica…
MR: Sí. Hasta hace poco estuvo prohibida aquí. En la época de (Raúl) Alfonsín se pudo pasar. Tuvo problemas con la Iglesia. Junto con La Naranja Mecánica fueron prohibidas. Terminaba siendo una propaganda al revés. Todo el mundo quería ver esas películas.



APU: Traigo a Demetrio Aguilera Malta que escribió la novela Siete lunas, siete serpientes en un pueblo típico, de América Latina. Tenemos a un Cristo quemado que no duda en bajarse de la cruz para golpear a quienes abusan de los desposeídos. Un Cristo que está con los pobres.
MR: Como debería ser. En una religión, que convirtió todo al machismo, terminó borrando a las religiones que tenían adoración hacia diosas mujeres. Cuando se unifican y se resuelve hacer una religión monoteísta, en este caso, se decidió anular todas las religiones politeístas que tenían justamente mujeres en sus adoraciones. Estos tiempos, por suerte, nos hacen recapacitar sobre estas cuestiones.



APU: ¿Te divertiste escribiendo esta novela?
MR: Sí, me divertí escribiéndola en su momento, a pesar de que el laburo de corrección se hace tedioso. Me permitió hacer algún jueguito sobre la referencia de un cuento mío que está en medio de la novela.



APU: ¿Cuál es el cuento?
MR: “El último tren del sur”, que lo relata uno de los personajes sentado al borde de las vías muertas. El cuento no estaba en la versión original, en el final de la revisión dije: entra justo y quedó.


APU: ¿Qué le aportó “El último tren del sur” a la novela?
MR: Creo que la aportó la parte política cuando se señala que “los trenes eran un recuerdo que ni las vías se permitían nombrar” El tren tenía fuerza pero faltaba algo concreto. Estaba en el sur y se me ocurrió esta idea. Estaba por salir a una excursión y le pedí a mi mujer una lapicera y un papel en el micro. Ella no tenía. Escribí en unos tickets. Cuando volví de la excursión, lo pasé en limpio y quedó ahí. Volví a Buenos Aires y pensé que el cuento tenía algo que ver con la novela, entonces busqué el lugar donde poder colocarlo que no haga ruido. Es el párrafo más largo de todo el libro.



APU: Sábato incluyó el capítulo "Informe sobre ciegos" en su novela Sobre héroes y tumbas y en las novelas de (Ricardo) Piglia los personajes conversan sobre la novela. ¿Hay un juego de metalenguaje en El Cristo Roto al incluir un cuento en la novela?
MR: Sin sumarme a ese equipo de grandes, uno como escritor empieza a ver que los personajes lo llevan por un lado. El diálogo se arma en base al personaje prácticamente. Uno ya no está respondiendo. Esos diálogos son realmente los personajes que van hablando y tratando de armar una idea dentro de la novela.


APU: El restaurador, al mismo tiempo narrador, presenta de a poco un pueblo disfrazado y sórdido. ¿Cómo fue la decisión de incorporar guiños a la mitología griega?
Mr: Sí, es un pueblo que tiene secretos, como tantos pueblos, tantas capitales. Secretos que no quieren admitir y aquí hay una serie de confusiones e historias que van y vienen de un lado y de otro. Con un tipo rengo que no se sabe si estuvo en Malvinas o no, con una chica muy jovencita que está ahí. Viuda, tan joven. Está toda esa situación de la mitología griega en el juego final que un poco abre una expectativa, para entender qué hace esa chica ahí. Es un juego que cuando empecé a hacer la novela, desde el bosquejo inicial quería incorporar la mitología griega.


APU: Sasturain nos decía a propósito del acto de escribir, “a mí no me han pasado muchas cosas, yo escribo por lo que he leído”. ¿De dónde tomaste elementos propios de la dinámica de un pueblo para escribir la novela?
MR: Más que nada de lo que uno ha escuchado hablar, y tratar de meterse en esas cosas y tratar de ver qué pasa en esos pueblos que han quedado al borde del camino, al borde de las vías, muriéndose. Condenados en los noventa y la prolongación de esa política en la gestión anterior. Por ese lado la novela tiene un tinte político de recordar esos pueblos, que quedaron ahí con gente, que no ha podido irse porque la solución de los países no es que la gente se vaya.


APU: Pensaba en Colonia Vela, el pueblo de ficción que imaginó Soriano. La idea de contar una historia supuesta y por debajo pasa un montón de cosas. En este poblado asoma la indecencia, cierta desvergüenza y mucho movimiento intrínseco de los personajes. ¿Lo pensaste así?
MR: Gracias por notarlo. A veces uno ante otras literaturas cree que hace una literatura muy berreta. Entonces uno se retrae. Intento justamente que haya historias debajo de las historias, y que haya un caldo, y quien quiera probarlo que lo pruebe. Es una historia tan simple como el mundo. Pero pretende tener algunos giros que nos hagan pensar. Porque finalmente, en la ficción hay alguien, creyendo que es el vivo, termina siendo el perjudicado de todo sin saberlo.


APU: Convocado para reparar los brazos de un Cristo roto, llega Carlos Andrada, un restaurador de arte ¿Qué representa esa imagen para los pueblerinos?
MR: Esa imagen es mucho más que eso, además genera determinados fraudes alrededor. Todos quieren sacarle un provecho a la imagen. Un milagro que va a pasar o no, según lo que suceda. Por un lado el intendente del pueblo que quiere ser gobernador de la provincia de Buenos Aires, y el cura quiere ganar guita e irse al diablo. No le interesa estar ahí. Y al restaurador tampoco le interesa mucho lo que esté pasando. También le interesa la guita… y las minas.


APU: La ficción además pone en entredicho a las instituciones. ¿Cuál es tu mirada sobre la religión?
MR: El peso de las religiones en los pueblos es muy fuerte, no solamente acá, debe pasar en el mundo. Es como cuando un medio de comunicación tiene todas las voces, o mejor dicho tiene la única voz. Esto es lo mismo. Pelear por un pañuelo verde en Capital Federal es mucho más fácil que hacerlo en un pueblito del interior. ¡Andate a Misiones, a Oberá, y bancarte la que te van a decir! El cura te marcó y sos el diablo.


APU: ¿Crees en Dios, sos un hombre de fe?
MR: Hay un castigo para los que creen y un castigo para los que no creemos. En cuanto a la fe, uno la asume y asumirla es mucho mejor que negarla. Creo que es más fácil la vida asumida con fe a una vida asumida sin fe. Es mucho más interesante para el tipo que tiene fe estar pensando que algo va a mejorar. Los que no tenemos fe pensamos que eso no va a mejorar ¡Es una situación difícil!


APU: Te llevo a un romanticismo absurdo: la concepción de conmoverse ante un hecho artístico. Sin fe, ¿Dónde encontrar el estímulo?
MR: No creo que el arte nos vaya a salvar, pero sí que hace la vida mejor. No me parece que la vida del hombre se salve por el arte, pero si es menos dura, menos difícil, nos permite disfrutar la belleza. Por eso es importante que la gente se acerque al arte, a la palabra, sepa manejar la palabra. Algunos hablan en nombre de los pobres, mejor no. Dejemos que los pobres hablen. La arenga: “a los pobres les digo que no tengan miedo de ser ricos” yo no tengo muchas ganas de escucharla. Eso no es una cuestión de fe, es una cuestión de estupidez.


APU: ¿Cómo fue el proceso de jugar con dos mundos aparentemente antagónicos como la religión y los mitos griegos?
MR: Es posible, como dijo alguna vez Borges, que la Biblia sea el mejor libro de ciencia ficción que se ha escrito en todos los tiempos. La ciencia ficción que tiene la mitología es maravillosa. Un tipo que se transforma en vaca para poder poseer una mujer. La literatura empieza a hervir a partir de la mitología. Me parece genial que en esa época se creyera en esas historias, tiene la misma validez que creer que el Papa fue elegido por el Espíritu Santo, o que Cristo nació de un vientre virgen. No veo diferencia. Entre el rapto de Proserpina hecho por el diablo que se lleva a la primavera seis meses al infierno y creer que Cristo nació de ningún tipo de contacto sexual, no veo diferencia. Sin embargo, el mundo vive arrodillado ante este Cristo que ha nacido de una forma mágica, y se burla del rapto de la pobre Proserpina. ¿No es más fácil que a Proserpina se la lleven al infierno y no tengamos seis meses de calor y seis meses de frio?


APU: Han pasado varios siglos de la inquisición ¿Qué rasgos de intolerancia consideras que persisten aún?
MR: ¡No se si no estamos en la inquisición aún! A veces parece que sí. Cuando en algunos lugares de fe, como la Iglesia o el evangelismo impulsan marchas pro pañuelo celeste y perpetran declaraciones poco inteligentes, de todo punto de vista o cuando los veganos te señalan porque vos comes carne, también me parece una inquisición, no me parece bueno. Está muy bien que cada uno pueda opinar, pero que en ese opinar escuchemos un poco al otro. Hace unos días discutía con alguien que había publicado una bestialidad en Facebook y me dijo “quiero que me respetes” Yo te respeto ¡Lo que digo es que pusiste una barbaridad! No todo es respetable.


APU: Baglietto coreaba en la canción "El témpano ", "se cree más en los milagros a la hora del entierro”. Pensaba en la expresión “¡Dios Mío!” ante una situación límite. Apelar a lo religioso ante un tablado hostil. ¿Qué pensás sobre eso?
MR: Hay una frase de (Charles) Bukowski que dice que en los momentos complicados Dios se hace muy popular, y es verdad. No hace falta ser ateo, agnóstico o creyente, siempre el ¡Dios mío! se nos aparece. Sobre todo en las situaciones complicadas. A veces ante una jugada maravillosa decimos “¡Por Dios!” Convocás a una divinidad porque hay que convocar a alguien. Como la jugada de Maradona a los ingleses, la improvisación en el momento. Todo el acto creativo, hasta llegar al arco, es un hecho artístico. Sucede, está. Son divinidades, muy terrestres porque las vemos todo el día. Son tipos nacidos para una creación especial. Hay que disfrutarlos. Hay que complacerse con el momento de la creación y las consecuencias en el fútbol, en el arte, en la música…


APU: ¿Qué ocurre con lo que has asimilado, leído y escuchado al momento de la creación literaria?
Supongo que hay un montón de influencias que yo no estoy capacitado para determinarlas, pero si hay gente que lee y te dice “che, acá hay un toque de acá… un toque de allá”. Son pinceladas que uno va tomando sin mucha conciencia. Yo tenía un profesor de psicología que decía que la mente humana era como un camino de barro sobre todo cuando sos chico. Cada cosa que iba atravesando iba dejando su huella y después sobre esa huella se va manejando la persona. Creo que eso no sucede solo en los chicos. Cuando sos adulto vas leyendo e involuntariamente vas marcando ese camino de barro. En este caso de literatura y transitas por allí. Se me puede presentar Soriano, Kafka, hay un poco de todo ahí metido.


APU: “Parece que aquí se esconde más de lo que se cuenta” dice uno de los personajes. Los coloquios son muy creíbles ¿cómo trabajaste los diálogos en la novela?
MR: Pretendo que los diálogos sean lo que pasa en la vida, lo más real posible. Uno habla corto y no una hace perorata salvo cuando tu viejo te retaba. No hay una bajada de línea, pero si los personajes, a través de los diálogos van definiendo algunas situaciones que pasan en la novela.


APU: Acertamos en El cristo roto con personajes entrañables, un bar que resuena a los cuentos de La Strada, tu libro de relatos. ¿Cuál es el fuerte en tus novelas, la historia o los personajes?
MR: El fuerte en mis novelas, en lo que escribo en general, son los personajes por cómo encaran el conflicto. Son absurdos en algunos casos, perdedores en otros, son los que llevan el juego del cuento o de lo que esté narrando. Mucho más que la historia en sí. En esta ficción, hay un giro en la trama a partir de una torpeza que va a hacer que el mundo se vaya a cualquier lado. Trabajé mucho con Mariana Alonso y Miguel Sardegna justamente en pulir el texto. Yo escribí “coloque la arandela en el bolsillo” y Christian Kupchik quien escribió en la contratapa del libro lo leyó y me dijo “esa frase sacala y la novela se entiende perfecto”. No somos dioses. Tratamos de escribir historias, si algo está mal explicado es porque nosotros no escribimos bien, si no llegó es porque algo hicimos mal.







8 de abril de 2020

DESDE LA TRINCHERA



CORONAVIRUS //// 08.04.2020

Desde la trinchera: "La mayoría de los médicos salimos de la universidad pública"

En diálogo con Agencia Paco Urondo, el médico pediatra especializado en terapia intensiva Diego Crocitta se refirió a su trabajo diario en el hospital para enfrentar la pandemia del coronavirus. "Agradezco los aplausos, pero es nuestro deber lo que hacemos", aseguró.






Por Raúl Haurat
Agencia Paco Urondo conversó con el médico Diego Crocitta (MN 117815), coordinador de la unidad de cuidados intensivos pediátricos del Hospital Privado Nuestra Señora de la Merced. Médico de guardia en terapia intensiva del Sanatorio San Cayetano y de la Clínica Monte Grande y médico de urgencias del Hospital Santamarina de Monte Grande. En una charla encendida, Crocitta describió desde adentro como es el día a día en un hospital luchando contra una epidemia invisible. Un médico, como tantos, educado en nuestra Universidad Pública y Nacional que se pintó la cara cuando la nación lo exhortó. Con el estetoscopio entre los dientes y enfundado en un ambo como broquel, revive en este diálogo como es vivir cada guardia como una nueva batalla contra una pandemia que aqueja al mundo entero.

APU: Voy a comenzar por los más chicos. ¿Cómo es la infección en niños? ¿Qué recaudos tienen que tener los padres?
DC: La infección en pediatría, tanto en neonatología, que son los chicos recién nacidos menores de un mes y toda la población pediátrica casi hasta los 18 años, surgen enfermedades leves como catarros, o a lo sumo puede dar una neumonía. Dentro de toda la gravedad son neumonías que no requieren de terapia intensiva. En contraposición con este marco, toda la población pediátrica es muy transmisora de virus hacia el resto de la población, el equipo médico y el personal de la salud. Se ha visto que transmiten por vía fecal mucho más que por vía respiratoria no así por vía orinaría. La eliminación fecal puede llegar hasta 21 días y la respiratoria se negativiza al día 14 aproximadamente y persiste la vía fecal. Los que hacemos terapia intensiva pediátrica, no esperamos tener grandes complicaciones de pacientes.

APU: ¿Hay casos pediátricos que tengan gravedad?
DC: El coronavirus afecta más que nada a la población adulta. La mujer embarazada también es muy transmisora pero no se ve tan afectada como la población mayor de 65 años. Si hay una mamá que está a punto de parir, y tiene el coronavirus ya confirmado se la aísla del bebé, se saca leche y se administra leche de madre, pero no por pecho, hasta que se cumpla el plazo de eliminación de virus.

APU: ¿La lactancia materna protege a los bebes ante este virus?
DC: Si, sobre todo si viene la madre que está enferma. En esos casos se discontinúa parcialmente porque el bebé sigue tomando la leche de su madre pero no a través de la succión del pecho. Es el único caso donde se interrumpe junto con la madre de HIV. El bebé tiene que seguir recibiendo la leche de su madre pero sin succión sino por mamadera. Insisto, la madre es muy transmisora, y por algo que todavía está por resolverse, la embarazada no cursa una enfermedad tan grave seguramente porque debe tener anticuerpos más rápido que el resto de la población.

APU:¿Qué sucede si una mamá o un papá están infectados?
DC: En ese caso, hay distintos protocolos que todas las semanas se van actualizando. A principio de la pandemia, en Argentina directamente se los internaba. Ahora lo que se está haciendo es tratar de que si la enfermedad es leve y solo tienen síntomas respiratorios altos, lo que se trata de hacer es que permanezcan en sus casas con el aislamiento necesario; que no compartan el baño con el resto de la población. Hay unas guías que están dadas en la página (https://www.argentina.gob.ar/salud/coronavirus-COVID-19 ) donde explican cómo aislar a un paciente positivo que está cursando una enfermedad en su casa. Recomiendo mucho lavado de manos, y cada vez que esa persona va al baño el resto de los familiares tiene que limpiar con lavandina todas las superficies en las que entró en contacto la persona que ingresó con anterioridad. Esto va a ir cambiando día a día, todas las semanas tenemos distintas guías de manejo, es muy dinámico todo.

APU: Comienza el calendario de vacunas para los más chicos, corren las fechas, ¿Cómo se sostiene el calendario a partir de esta pandemia?
DC: Lo que todavía nosotros no conocemos es el comportamiento del virus en nuestro territorio, en nuestro hemisferio por decirlo de alguna manera. Uno como profesional va aprendiendo día a día. No sabemos si hay con infecciones, quiero decir que pueden asociarse otros virus o enfermedades bacterianas junto con el coronavirus. El calendario de vacunación se debe continuar y se sigue haciendo. Es muy importante que continuemos con el resto de las vacunas que hemos logrado que nos ayuden. Están hace años y cuando pasa algo por el cual la cantidad de vacunas baja en el mercado o hay menos pacientes que se vacunan los brotes de varicela, de sarampión, etc. vuelven. Entonces eso es un claro ejemplo que no debemos discontinuar el calendario de vacunas.

APU: A partir de la baja demanda en terapia intensiva pediátrica, vas a colaborar con las urgencias con adultos mayores. ¿Cuál es la diferencia en la atención entre niños y adultos?
DC: Las enfermedades pediátricas son casos muy leves, en general en el mundo hay muy pocos casos que han terminado en terapia intensiva y no se sabe si son producto del virus o no. Pueden estar cursando otra enfermedad asociada. Son muy pocos. A partir de este escenario, mi profesión es más que nada la urgencia, cuidados críticos. En pediatría al tener pocos casos, yo lo que quiero es brindar ayuda a la población que más lo va a necesitar cuando todo esto crezca como se espera. Esa es la población adulta. Se están armando muchos hospitales y centros de contención pero la realidad que los casos muy graves, que pueden llegar a ser el 10% de todos los infectados, va a requerir terapia intensiva y es un desafío tener todos los respiradores para esa gente.

Si bien todos los médicos podemos ayudar en algo, poner un granito de arena a todo esto es importante porque los terapistas de adultos van a estar saturados. Yo puedo llegar a brindar algo de conocimiento. Muy distinto no creo que sea. Entubar a un paciente, o colocar una vía central. Son vías que van directo al corazón. Tengo práctica en chicos. El tema que después el manejo es totalmente distinto, y ahí preguntaré sobre las dosis, las cargas de la presión del respirador porque es distinto. Te doy un ejemplo: neonatología utiliza mucho respirador. Tienen una parte muy intensiva que para mí es otro mundo. Yo atiendo chicos que tienen más de 30 días. Entonces pediatría con adultos va a pasar algo muy similar. A la hora de las catástrofes estamos preparados para dar una mano.

APU: ¿Cuál será el criterio para los pacientes que ingresen en ventilación mecánica y quienes no?
DC: En cuanto a los pacientes que ingresen en ventilación mecánica son los que están muy graves. Donde se genera una neumonía, y llega un punto que la oxigenación del pulmón se ve colapsada por la cantidad de virus alojados en el pulmón. En ese caso, la enfermedad pasa de ser de la vía área alta a la vía área baja. Los pacientes que tengan alguna enfermedad previa las van a pasar peor. Entonces, con ese cuadro cuando ya la dificultad respiratoria sea muy importante ingresan a respirador.

APU: Se está armando en Campo de Mayo un lugar para atender a los enfermos con síntomas de coronavirus de forma masiva. Aparentemente habrá respiradores, teniendo en cuenta que a nivel privado cuesta muchísimo, ¿Cuál es tu panorama teniendo en cuenta que se tiene previsto asistir más personas infectadas que las camas de terapia existentes?
DC: Hay muchos lugares que están armando hospitales pero es más que nada para la enfermedad más leve. Si necesita de cuidados, quizás deciden aislarlos porque están con un requerimiento de oxígeno que no es el que va a tener en el respirador o sea que el paciente está más estable. En ese caso se lo puede manejar en un lugar donde no haya terapia intensiva. Pero cuando la demanda de oxigeno es mayor, necesitan otro tipo de cuidados. Que es lo que yo hago en pediatría.

APU: Los barbijos están costando que lleguen al personal de salud porque mucha gente hace un stock para uso personal, quienes tienen que entubar lo necesitan. ¿Es necesario el uso de barbijos en la población?
DC: Los insumos es lo que más nos está volviendo locos. Hay un letargo en que lleguen los barbijos. Estoy hablando de barbijos comunes. Los que se llaman barbijos quirúrgicos, que son los que te protegen cuando el paciente no está entubado y cuando no vas a hacer una maniobra invasiva. Ahora cuando necesitamos una maniobra para entubar es donde el paciente expone toda su vía aérea y necesitamos otro tipo de barbijo.

APU: ¿Qué barbijo necesitan para entubar y cuál es su característica?
DC: Se llaman Barbijos N95 que son los que permiten filtrar partículas menores a 95 nanómetros. Son mucho más caros. Ninguna clínica, ningún hospital está preparado para esto, entonces hace que no estén disponibles para las personas que los vamos a usar. A saber, las médicas, médicos, enfermeras, enfermeros, administrativas y administrativos, que están tomando los datos a los pacientes que llegan con enfermedades. Ahora esto también va a cambiar. Parece que la OMS (Organización Mundial de la Salud) va a hacer una recomendación del uso barbijos a toda la población cuando todavía no se sabe. Lo que se sabía era que el virus solo no anda, te tienen que toser en la cara para que te infectes. Incluso se dio una controversia.

APU: ¿Cuál es la controversia?
DC: Alguien dijo que si te tosen quedan en el aire esas partículas un tiempo que vaya a saber... ¿Cuál y cómo se estudiaron? Si vos pasas por el aire, justo en ese momento, te podes llegar a infectar. En ese caso el barbijo común te ayudaría, pero son todas hipótesis que en realidad nosotros no estamos preparados para que todo el mundo tenga barbijos.
Además los barbijos quirúrgicos tienen un plazo de dos horas de uso continuo. Una vez que lo mojaste con la respiración lo tenes que descartar, entonces hay gente que sale a comprar barbijos y nos los tenemos en los hospitales.
Incluso hay algunos policías que los ves con el N95 y a ellos no le sirve. Nos sirve a nosotros que no los tenemos. Se viene una crisis con este tema. Veremos esta semana. La realidad que estamos muy preocupados y es lo que más stress genera. Hasta ahora no tenemos gran aflujo de pacientes en las terapias, en los servicios de pediatría. Pero si cada vez que ingresa un caso sospechoso cuesta que lleguen las cosas. Hay lugares donde la gente los roba entonces es bastante complicado. El tema de los barbijos y los insumos va a tener que ser una política más clara de salud.

APU: ¿Qué te parecen las políticas de salud que se han tomado hasta ahora?
DC: Me parecen muy bien. Salvo la decisión que se tomó con los jubilados que fueron masivamente a cobrar. Me parece que eso fue una desinteligencia muy grande que nos puede llegar a dar muchos problemas dentro de 10 días.


PONER EL CUERPO

APU: Más allá del juramento hipocrático, ¿sentís que tu vocación de servicio está más fuerte que nunca ante una situación tan inesperada como esta epidemia?
DC: En cuanto a nosotros, creo que es nuestro momento. Sobre todo para poder ayudar y devolver algo a la sociedad, al sistema que nos ha formado en cierta medida. La mayoría de los médicos que estamos trabajando en los circuitos privados o públicos, salimos de la Universidad pública y nacional.

APU: ¿Qué sucede en los hospitales y clínicas, persiste la paranoia del contagio o se vive con un espíritu de cuerpo en el personal de sanidad?
DC: Hay un sector dentro del circuito médico que por miedo o desconocimiento actúa de manera egoísta. A mí me sale de querer ayudar pero el límite de ésta situación va a ser que yo pueda ayudar; siempre y cuando tenga todo para trabajar, sino nos estamos exponiendo a algo que es bastante grave y por dar una mano la podemos pasar mal.

APU: ¿Hubo momentos en que te sentiste abrumado por la situación?
DC: Abrumado por la situación no me he sentido. Nosotros estamos acostumbrados a esto, y a veces te da mucha impotencia el sistema y como la gente no cumple la cuarentena. Por ahora estamos esperando que esto crezca como se espera y ver como es el comportamiento del virus en Argentina.

APU: Las argentinas y argentinos en las últimas semanas están saliendo al balcón a aplaudir su labor. ¿Les ayuda en esta situación?
DC: El aplauso de la nueve de la noche… (Diego hace silencio y piensa) Tengo una situación medio extraña, la verdad que no lo estuve esperando, no lo estoy esperando, no es algo que lo tenga muy en cuenta.

APU: ¿Por qué?
DC: Porque me parece que es lo que tenemos que hacer. Si cada uno aporta lo suyo desde su lugar y se hace cargo de sus responsabilidades la cosa fluye y sale. Agradezco a toda la población por los aplausos pero siento que nos aplauden por algo que es nuestro deber hacer.

APU: ¿Un mensaje final que quieras dejar a los lectores de APU?
DC: Un mensaje que quiero dejar de mi parte que esto nos pone a prueba. Es una situación extraordinaria, y nos obliga a ser cada vez más humanos. Tomar decisiones que tengan la humanidad necesaria e intentar ponernos mucho en el lugar del otro. Con pequeñas acciones se puede hacer mucho. Espero que esta nota sirva para que conozcan un poco cual es la mirada que tenemos cierta parte de la población de salud.




5 de abril de 2020

MÁS DE LO MENOS


Capítulo II


#QuedateEnCasa





(…) “La 76” fue la última categoría que se sorteó para hacer el servicio militar obligatorio que estaba vigente desde 1904. El caso Carrasco puso fin a una etapa y un decreto del turco lo rubricó. Recuerdo que llegué al Regimiento de La Tablada cagado las patas, ingresé a un pabellón y había un milico veterano que me indicó una mesa donde me sellaron el DNI con la estampa: «Situación Militar Regularizada».

Huí del cuartel como perro con dos colas. ¡Zafé de la colimba, man! Me había salvado de un año de carrera mar, cuerpo a tierra y salto rana. Fui hasta la parada del 620. Me coloqué los auriculares, los enchufe a los walkmans y pelé un cassette grabado: «Manos Vacías», el primer disco de los Caballeros. Al ascender al 28 y cuando alcancé el lado B me quedé sin pilas. Escuchar «Con el agua en los pies» por el conurbano es algo que no puedo borrar de la memoria.
Años después, Iván Noble se transformó en el adalid de los sin voz con una épica tanguera entre sombras y comanches menemistas devenido en bont vivant. Los fans de Caballeros le exigen un tema como «Patri». A Iván en sus discos solistas le afloran canciones como «Olivia». ¿Qué le vamos hacer? Con la ingenuidad de los niños adulamos a nuestros músicos al grito de “no cambien nunca”. ¡En Internet llegaron a proponer un cacerolazo en la puerta de su casa para evitar que se case con Julieta Ortega!


Me pregunto si el tiempo endulza los recuerdos y quizás nada sea como lo estoy vertiendo, a lo mejor no haya sido tan así, para mí sí lo fue y eso es lo que importa. Primaveras donde la existencia teñía un paisaje inmortal, donde no nos cabían los chamuyos berretas. Vivíamos en estado de presente.
 Persistentemente vamos a peregrinar por los mismos shows, los mismos temas, las canciones que nos atraviesan. Firme mientras las gentes salen a morir sus vidas, vuelvo a reelegir los discos que nos hicieron felices. Celebro que desanden las bandas y tornen a los escenarios, porque con ellas regresan los buenos tiempos y el recuerdo de quienes se adelantaron en el viaje. Para ser sincero, rebusco en una canción de los Caballeros la senda que perdimos. La trocha de bracear contra las olas. Trepo a mi tabla, entre cerdos y peces, embebido en la efervescencia obstinada de la cultura rock porque somos muchos los que no olvidamos que sólo los peces muertos nadan con la corriente.